Se oye a lo largo de los destrozos de una legión de salvajes un grito de dolor. Destrozado, ahogándose poco a poco en sus lagrimas de fuego
Rompiendo las cadenas, mordiendo la garganta de sus enemigos cual lobo de guerra. Levanta su lanza cada vez más alto, atravesando a la ramera de Judas
Yo, en mi más oscura resurrección. Yavé no te salvará ni te santificará. Dormirás conmigo, con el Dios del Inframundo
Pudriendote desde adentro hacia afuera, extirpo tu médula. Las un millon de mentiras se unen para formar un ritual hacia el verdadero Dios
Oyendo los cuernos del Infierno, la marcha poderosa de los demonios contra el destino de mi negro corazón. Atraviesa profunda la espada, desafiando a la predicción del oráculo
Se tiñen las aguas subterraneas de un color negro por mi ira. Quemo toda toda la Tierra, de costa a costa
Abriendo de par en par las puertas del mismo Inframundo, contaminando el organísmo de la ramera de Judas
La muerte del Rey del Inframundo es la alegría Universal, el Tirano a fallecido, ahora no habrá maldad en el Mundo...eso es lo que creemos.