Mary Celeste
Es considerado un buque fantasma, ya que fue encontrado en pleno Océano Atlántico, navegando a toda vela y sin tripulación, rumbo a Gibraltar.
Algunos pensaban que el navío tenía mala suerte debido a algunas desventuras. Su primer capitán no alcanzó a dirigir el barco, ya que murió ahogado e igualmente el segundo durante el viaje inaugural. Sin embargo, después de su desafortunado comienzo, el bergantín tuvo varios años sin sobresaltos con sus dueños hasta que en 1867 quedó varado en tierra firme debido a una fuerte tormenta, en la bahía de Glace, Nueva Escocia. Fue rescatado y vendido a un estadounidense, quien realizó modificaciones importantes y lo rebautizó como Mary Celeste en 1869.
Según lo que se pudo extraer del diario de abordo, la goleta zarpo el 7 de noviembre, no registrándose ningún hecho anormal hasta la última anotación, acaecida el 24 de noviembre, en esta se consigna que habían llegado a las Azores y que la noche siguiente al 24 se encontraron con mal tiempo. Luego el diario no registra más anotaciones, pero en la pizarra del puente ( donde se anotaban las distintas posiciones tomadas durante la singladura, antes de transcribirlas al libro de bitácora ) figuraba que el "Mary Celeste" se encontraba exactamente al nordeste de la isla Santa María, esto es el 25 de noviembre de 1872. Lo que ocurrió luego es todo un misterio.
El barco fue hallado a la deriva y sin nadie abordo, aproximadamente a las 15.00 Hs de 5 de diciembre de 1872, al cabo de 10 días de la última anotación del capitán en la pizarra del puente. Fue avistado por el bergantín . Dei Gratia., que navegaba a Gibraltar desde Nueva York, a 650 Km. al este de las Azores.
El capitán David Reed Morehouse, comandante del . Dei Gratia. relata como lo avistó:
"Dirigía la proa hacia el Este, amurado a babor, mientras era impulsado por una suave brisa del norte, pero seguía teniendo las velas acuarteladas y dispuestas como si el viento viniera por estribor, es decir por el Sur. ."
Este hecho alarmó al capitán Morehouse, quien decidió acercarse al misterioso barco. A medida que las distancias se acortaban, pudo leer el nombre del "Mary Celeste" en medio del balanceo; preocupándose aun más, ya que conocía a Briggs desde hacia tiempo y sabia que era un marino muy hábil. Al estar próximos ambos barcos, Morehouse pudo observar que no había nadie al timón, ni señal alguna de vida. Ante este hecho, ordeno a su primer oficial, Oliver Deveau, que abordara el barco e investigara lo sucedido.
Veamos las palabras textuales de Deveau, extraídas del informe elaborado por el almirante ingles:
"Embarcamos en la chalupa 5 marinos y yo, cumpliendo ordenes del capitán Morehouse; la distancia entre ambos barcos era de unos cientos de metros.
El barco era impulsado por una suave brisa, que lo hacia navegar aproximadamente a 2 nudos; a fin de poder abordarlo remamos hasta abarloarnos por la amura de babor desde donde venia el viento, haciéndolo así, a fin de evitar que por la deriva el barco nos cayera encima. Luego de hacer firme un rezón a los acolladores del palo mayor logramos poder abordar.
Luego de una rápida inspección pude comprobar que el barco estaba desierto, el único bote había desaparecido, colgando de la popa restos del aparejo para izarlo; daba la impresión de haber sido cortado en rápida huida. Comprobamos que el antepecho lateral, correspondiente al lugar donde debió arriarse el bote, continuaba abierto; lo cual a mi entender, es otro indicio de una posible huida precipitada.
Sobre cubierta la escotilla principal y la de carga permanecían cerradas, pero la anterior que da al sollado de los marineros y la posterior que comunica con el camarote del capitán y oficiales estaban abiertas, también lo estaba la de la despensa."
"Sobre cubierta encontramos tirada la barra de sondeo, e inmediatamente la utilice para comprobar el agua que había en la sentina, verificando que solo tenia 1 metro, lo que me pareció razonable para un barco de esas características, no siendo motivo de abandono."
"Luego de la inspección en cubierta procedimos a revisar en detalle el interior, lo primero que nos llamo la atención fue que había restos de comida, colocados con orden en la mesa; también estaban ordenados una serie de objetos pequeños en mesas y estantes. hecho que nos llevo a pensar que si hubiera habido un temporal o colisión se hubieran caído.
Encontramos un sable cerca de una de las escotillas abiertas y su hoja estaba manchada por algo que parecía sangre ( después se supo que era oxido ).
La ropa en el camarote del capitán, que supongo pertenecerían a él y a su familia, se encontraban ordenadas en sus baúles. Encontramos también en sus lugares el dinero y equipaje de la tripulación.
El diario de navegación lo encontramos en la camareta del capitán, lo cual nos sorprendió pues no es su lugar habitual; la última anotación era del 24 / 11 / 1872 ; y en ella no se consignaba nada extraordinario que pudiera explicar la desaparición de la tripulación.
Notamos que faltaba la documentación del barco, un sextante y algunas provisiones
Respecto de la carga que eran barriles de alcohol, 9 estaban vacíos y en mal estado. ."
Esto es lo que informó el primer oficial Oliver Deveau al capitán Morehouse. Este hizo pasar algunos hombres al barco abandonado, con la intención de tripularlo hasta Gibraltar donde presento una demanda por indemnización por su recuperación.
Cuando el barco arribo a puerto, el almirantazgo inicio una investigación a cargo de Solly Flood; se inspeccionó el barco en detalle, pero no se halló nada que pudiera aclarar la desaparición de todas las personas de abordo. El informe oficial de la comisión no logro aclarar el misterio del "Mary Celeste"
En la actualidad aún se sigue buscando una explicación para lo ocurrido. La teoría que los jueces declararon oficial, supone que, debido quizá a una fuga de gases del alcohol que se transportaba, el capitán pensó que una explosión o envenenamiento general iban a tener lugar, dando la orden de desalojar el barco inmediatamente.
Hay alguna otra, como la que sugiere que la tripulación se emborrachó con parte de la mercancía a bordo y que, enfurecidos, mataron al capitán Briggs, a su mujer y a su pequeña hija, para después huir en el bote salvavidas. Sin embargo esto resulta difícil de creer, ya que el consumo de alcohol del tipo industrial que portaban es mortal. Además, no se encontraron rastros de un posible motín, aparte de unas manchas rojas en cubierta, que más tarde se comprobaría que no era más que óxido (otras versiones afirman que sí podía tratarse de sangre, pero posiblemente procedente del pescado que se usaba para cocinar.) También se sostiene que los tripulantes y el capitán hicieron una borrachera masiva, empezaron a alucinar por la falta de agua y se lanzaron al mar con un solo bote salvavidas al creer ver sirenas.
Otras explicaciones son quiméricas, como la que sostiene que toda la tripulación pereció por la acción de alguna monstruosa criatura marina, quizá un calamar gigante (o kraken), o la que cuenta que una banda de piratas capturó pacíficamente a todos los tripulantes. Lo único sabido es que el capitán Briggs, su mujer, su hija Sofía de dos años y los siete marinos restantes, desaparecieron sin dejar rastro en la inmensidad del océano.
Otra teoría, más reciente, relaciona la desaparición de la tripulación del Mary Celeste con la aparición de varias personas muertas, en el interior de dos balsas, cerca de las costas asturianas seis meses después de los sucesos acaecidos al Mary Celeste, noticia que se publicó en el periódico El Imparcial en mayo de 1873.
Todas estas, no dejan de ser teorías, algunas más plausibles que otras; pero la realidad es que nunca se sabrá que fue lo que le ocurrió al "Mary Celeste"; solo el mar conoce este misterio, como al igual que el de muchos otros barcos que han desaparecido misteriosamente con sus tripulaciones.
GRACIAS POR PASAR