La PNL es el arte y la ciencia de la excelencia y deriva del estudio de cómo las personas más exitosas en distintos ámbitos logran sus objetivos. Estas habilidades en la comunicación puede aprenderlas cualquiera para mejorar su eficiencia tanto personal como profesional.
La PNL se ha inspirado en distintas escuelas psicológicas como el Conductismo, las teorías del Aprendizaje, la Reflexología, la Psicología Social y la teoría de la Gestalt, además de otras ciencias como la Neurología y la Lingüística y en enseñanzas de la Filosofía Oriental.
Es un enfoque esencialmente pragmático y mecanicista pero no pretende ser una verdad indiscutible y absoluta, sino que se limita a cumplir el objetivo de dar resultados.
El término Neuro proviene de la idea fundamental de que todo comportamiento es el resultado de nuestros procesos neurológicos de visión, audición, olfato, gusto, tacto y sentimiento. Lingüística es la ciencia del Lenguaje, de los Símbolos y de los Significados, y en este marco teórico particular nos indica que usamos el lenguaje para ordenar nuestros pensamientos y nuestra conducta, para comunicarnos con los demás; y la forma en que lo hacemos modifica los resultados que nos proponemos.
La filosofía en la que se apoya la PNL afirma que somos lo que pensamos y lo que hacemos con lo que pensamos. Si cambiamos de forma de pensar podemos cambiar nuestra propia vida y también el mundo que nos rodea.
Lo que nos está pasando ahora es el resultado de nuestra forma de pensar en el pasado y nuestro futuro será el resultado de nuestra forma de pensar ahora. Según percibimos el mundo así pensamos, y lo que percibimos no es el mundo real porque está modificado por nuestros propios filtros.
La vida es una larga cadena de condicionamientos, es decir, de conductas aprendidas que muchas veces no nos han dado el resultado que deseábamos. La propuesta de la PNL es salir de esos condicionamientos y adquirir otras conductas más eficaces, tendientes a obtener lo que queremos y lograr una visión de la realidad más amplia.
Como toda teoría, no es la panacea, pero puede ayudar mucho a elevar la autoestima y a confiar en el enorme potencial que todos tenemos y que no usamos.
Muchas de las técnicas de esta ciencia las utilizamos sin haberlas aprendido y cuando las practicamos obtenemos los mejores resultados, sólo que no tenemos conciencia de ello.
La PNL se ha inspirado en distintas escuelas psicológicas como el Conductismo, las teorías del Aprendizaje, la Reflexología, la Psicología Social y la teoría de la Gestalt, además de otras ciencias como la Neurología y la Lingüística y en enseñanzas de la Filosofía Oriental.
Es un enfoque esencialmente pragmático y mecanicista pero no pretende ser una verdad indiscutible y absoluta, sino que se limita a cumplir el objetivo de dar resultados.
El término Neuro proviene de la idea fundamental de que todo comportamiento es el resultado de nuestros procesos neurológicos de visión, audición, olfato, gusto, tacto y sentimiento. Lingüística es la ciencia del Lenguaje, de los Símbolos y de los Significados, y en este marco teórico particular nos indica que usamos el lenguaje para ordenar nuestros pensamientos y nuestra conducta, para comunicarnos con los demás; y la forma en que lo hacemos modifica los resultados que nos proponemos.
La filosofía en la que se apoya la PNL afirma que somos lo que pensamos y lo que hacemos con lo que pensamos. Si cambiamos de forma de pensar podemos cambiar nuestra propia vida y también el mundo que nos rodea.
Lo que nos está pasando ahora es el resultado de nuestra forma de pensar en el pasado y nuestro futuro será el resultado de nuestra forma de pensar ahora. Según percibimos el mundo así pensamos, y lo que percibimos no es el mundo real porque está modificado por nuestros propios filtros.
La vida es una larga cadena de condicionamientos, es decir, de conductas aprendidas que muchas veces no nos han dado el resultado que deseábamos. La propuesta de la PNL es salir de esos condicionamientos y adquirir otras conductas más eficaces, tendientes a obtener lo que queremos y lograr una visión de la realidad más amplia.
Como toda teoría, no es la panacea, pero puede ayudar mucho a elevar la autoestima y a confiar en el enorme potencial que todos tenemos y que no usamos.
Muchas de las técnicas de esta ciencia las utilizamos sin haberlas aprendido y cuando las practicamos obtenemos los mejores resultados, sólo que no tenemos conciencia de ello.