Para saber que significa el audismo, con recopilación de imágenes...empezamos...
El audismo es un neologismo creado en la década de 1970 por el profesor
sordo Tom Humphries. Este término, que no figura en los diccionarios aún,
parece tener en la actualidad varias acepciones y usos.
Por una parte, el audismo hace referencia a la discriminación negativa o
arbitraria o a la marginación sufrida por las personas sordas a lo largo de la
historia hasta la actualidad y las consecuencias de esas experiencias negativas
también que han deteriorando su autoestima de manera individual y colectiva.
Designa también la actitud de una persona oyente que se considera superior
basándose en su capacidad de oír. Se considera una postura que estigmatiza a
las personas sordas o bien significa las expectativas de que los sordos se
conviertan en oyentes. Puede entenderse también como la prohibición de usar
la lengua de señas imponiendo la oralización y el uso de implantes cocleares,
entre otras situaciones.
Por otra parte, la palabra audista, -que tampoco está en los diccionarios hasta
ahora-, refiere a las personas sordas que se comportan como personas
oyentes o a aquella persona, -sea oyente o sorda-, que cree que actuar como
un oyente es mejor y por esta razón, hay que imitarla. Dentro de un contexto
específico, algunos sordos señantes la utilizan para dirigirse a los sordos
oralistas.
AUDISMO = NO A LA DISCRIMINACIÓN DE SORDOS
Los testimonios de las víctimas por el audismo por parte de la gente oyente
Rocío: una persona sorda me contó esto: en un colegio estaban un niño sordo y un niño oyente peleándose, entonces una profesora fue corriendo a separarlos. El niño oyente, al hablar, captó toda la atención de la profesora mientras que el niño sordo intentaba signarle pero la profesora consideró suficiente la versión del niño oyente ¿porque el otro niño es sordo?
Susana: Estuve trabajando en una empresa como manipuladora donde todos los trabajadores eran oyentes y se pasaban el día hablando. Yo iba a lo mío, a mi trabajo. Un día mi jefe contrató a una persona sorda como yo y me alegré. Pasábamos la jornada signando mientras trabajábamos y mi jefe nos llamó la atención para que dejáramos de signar. Mis compañeros oyentes se pasaban todo el rato hablando y el jefe nunca les ha dicho nada. Me sentí marginada.
Francis: Cuando estaba en el Bachillerato había una conferencia interesante a la quería acudir, para ello necesitaba el servicio de intérpretes de lengua de signos, ya que soy una persona sorda, y me dijeron que sí. Al llegar el día, acudí y pregunté por el intérprete, me dijeron que no había y me dieron unos papeles… Que me hubieran avisado antes y así no hubiera ido.
Ana: A un amigo le pasó esta situación: en un avión le tocó sentarse justo al lado de la puerta de emergencia. Vino la azafata y le dijo que no podía sentarse en este sitio porque al no oír, en caso de emergencia no se enteraría. Mi amigo cedió el asiento y vio sentarse en su lugar a una persona baja y muy anciana. ¿Ella podrá abrir la puerta de emergencia?
Sandra: En una reunión familiar, en la que todos son oyentes y yo la única sorda, se pasan todo el rato hablando y yo preguntando qué dicen. Al final, me explican todo de forma resumida y breve lo cual me enrabia. ¿Qué se creen quién soy…?
José Luis: A los 19 años comencé a trabajar como aspirante, donde había 40 compañeros oyentes y yo era el único sordo. Esperaba que al cabo de uno, dos o tres años me ascendieran de categoría, pero al final estuve trabajando en la misma categoría 17 años mientras que mis compañeros oyentes, que tenían la misma función que yo, siempre ascendían. Al final logré el ascenso de categoría y me subieron bastante el sueldo.
Belén: Cuando me dieron el horario de asignaturas en un instituto de integración, descubrí que había más horas de lo normal que resultaron ser clases de apoyo para personas sordas. Mis compañeros oyentes no tenían este tipo de apoyo entonces decidí prescindir de estas clases. La respuesta fue que si quitaba estas clases también me quitarían el servicio de intérpretes.
Nadia: Mis padres son sordos y yo soy sorda. Nací y crecí en un pueblo pequeño donde nos conocemos todos. A los 20 años quería independizarme y me fui a Madrid, a vivir, a trabajar. Un tiempo después me apeteció visitar a mi familia, así que fui allí a visitarles. Fuimos de compras y un conocido me dijo: “¡Cuánto tiempo! ¿Dónde has estado?”, a lo que respondí: “Vivo en Madrid”. Me dijo: “Estás loca, no puedes haberte ido, ¡por favor! “ Entendí lo que pensaba esta persona, que por ser una persona sorda no puedo irme fuera y debo quedarme en el mismo lugar.
Joaquín: Mientras trabajaba en una empresa un compañero oyente me propuso que fuésemos socios de nuestra propia empresa. Acepté encantado porque sería muy positivo para mí como persona sorda. Una vez creada empezamos a trabajar. Mi compañero contactaba con otras personas y yo le pedía que me dijera algo porque quería enterarme. Él contestaba que luego, que esperase un poco. Pasaba el tiempo y volvía a preguntarle de qué hablaba y él me respondía lo mismo, que esperase un poco. Después cuando podía decirme algo me lo decía en un segundo, algo raro cuando había estado horas hablando.
María: Cuando me trasladé a Madrid buscaba un piso y encontré uno. Anoté el número de teléfono y mi madre, que es oyente, llamó preguntando si había una habitación libre. La dueña contestó: “Sí, por supuesto”. Cuando mi madre le comentó que era para su hija sorda, la dueña dijo: “¿Sorda? (silencio) Te llamo por la tarde para confirmarlo”. Pasamos la tarde esperando su llamada, así que le llamamos de nuevo y al final nos dijo que la habitación ya estaba ocupada.
Adrián: Un amigo sordo me contó esta situación: tras la entrevista, le contrataron en una empresa en la que sus todos compañeros son oyentes. Un día, en el trabajo se estropeó una máquina por culpa de un compañero oyente. El jefe fue a echar un vistazo y le echó la culpa a mi amigo sordo, porque le parecía imposible que una persona oyente pudiera estropearlo.
Epigmenio: Fui al médico con un intérprete de LSE pero el médico no le dejó entrar argumentando que el intérprete no respeta la información confidencial. Le explique que es un profesional y sin intérprete ¿cómo me entero de lo que me dice? Me dijo que le leyera los labios, pero no entendía nada y por escrito tampoco porque tenía una caligrafía profesional muy rara. Al final le dije: “Sin intérprete ¿quién será el responsable en caso de que surja algún problema? Tú, lógicamente. El intérprete es una solución válida”. Al final conseguí que el intérprete entrase.
Marisol: Me acuerdo que sobre el año 1972, hará unos 30 años, yo era estudiante y es costumbre española que en la época navideña ofrezcan trabajos a estudiantes desde Diciembre hasta después de los Reyes. Entonces con mi hermana Mª José y mi madre fuimos a ver si había algo para nosotras. Estábamos en una sala de espera y un director gerente que contrataba a las personas llamaba una a una. Cuando fue mi turno le dije que era una persona sorda y que podía trabajar empaquetando regalos, sin necesidad de trabajar atendiendo al público. El hombre dijo algo muy fuerte que me dejó muy flipada: “Si yo te contrato para trabajar aquí, la empresa me echa.” Esto significa que la empresa prohíbe contratar a personas sordas.
Juanma: Un día, un grupo de amigos sordos fuimos a una discoteca pero no nos dejaron entrar y vimos que había otro grupo de sordos a los que también les habían denegado la entrada por unos motivos que no tenían que ver con nosotros. Pero aún así no nos dejaron entrar, a ningún sordo. Entonces le pregunté: “Si una persona oyente tuviera una movida, ¿prohibiríais la entrada a todos los oyentes?” Respondieron que no… Me parece increíble.
Anabel: Esto ocurre frecuentemente en los exámenes, cuando una persona sorda saca una nota más alta que sus compañeros oyentes es difícil que éstos lo acepten. Le dicen a los profesores que es imposible y deducen que ha sido por “enchufe”. ¿Esto significa que las personas oyentes deben superarnos? No, esto no tiene nada que ver ya que cada persona tiene sus capacidades.
ESO ES UNA DISCRIMINACIÓN INJUSTA, SOMOS HUMANOS Y VIVIMOS EN LA MISMA PLANETA... NO ME IGNORES... GRACIAS.
http://stopaudismo.blogspot.com/