Hola.subí este post para que sepan las fobias de los animales. En el caso de mi primo de 13 años, le tiene miedo a todos los animales sin excepcion.
La fobia a animales supone un intenso miedo a animales concretos como perros, gatos, palomas, serpientes, insectos, etc. Las personas con miedos patológicos a animales concretos temen estar en presencia del animal, y este miedo suele ser máximo si el animal está en movimiento.
El miedo patológico a un animal concreto no suele responder a razones reales y racionales como el posible daño que nos pueda causar. Más bien se trata de un miedo muy intenso al propio miedo que saben que van a experimentar si se encuentran con el animal temido. Por ello, las personas con fobias a algún animal evitan totalmente enfrentarse con la situación sin tratar de razonar los motivos por los que sienten el miedo.
Es frecuente que la fobia al animal comience en la infancia y puede llegar a mantenerse toda la vida si no se realiza un adecuado tratamiento psicológico.
Algunas fobias a los animales son:
Aracnofobia: el miedo a las arañas es uno de los más extendidos. Las personas que sufren de esta fobia suelen ser incapaces de permanecer en una habitación donde hay una tela de araña o donde en otra ocasión vieron una araña. Pueden llegar incluso a no soportar ver una araña grabada en TV, en una fotografía, o en un dibujo.
Ornithofobia: el miedo a los pájaros, y sobre todo a las palomas, puede complicar la vida en las grandes ciudades. Las personas con este tipo de fobia suelen evitar los parques y cualquier sitio en el que anticipen que puede haber pájaros.
Cinofobia: el miedo a los perros es muy frecuente en niños y en personas que han padecido algún suceso traumático con este animal. A veces la persona no recuerda ningún episodio violento con ningún perro y sin embargo siente un intenso miedo al estar cerca de uno o anticipar su presencia.
Ailurofobia: Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a los gatos. La persona con esta fobia no soporta tener cerca uno de estos animales. Frente a un gato, las personas con ailurofobia pueden comenzar a sudar, tener dificultades respiratorias e incluso tener un ataque de pánico. Mucha gente sufre de este tipo de fobia y se siente incomprendida, ya que los gatos son animales normalmente inofensivos y gran cantidad de gente disfruta con su compañía.
Hipofobia: Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a los caballos. También se conoce como equinofobia.
Esta fobia específica es poco frecuente. Quienes la padecen temen montar a caballo –desde ya, también acercarse a los caballos, pero llevada a extremos incluso el oír un relincho o verlos en televisión o películas puede llegar a disparar la ansiedad. En general, esta fobia suele estar detonada por una mala experiencia en la infancia relacionada con los caballos. También puede haber sido transmitida por un familiar que sea hipofóbico.
Musofobia: También se conoce como muridofobia, murofobia o surifobia. Quienes padecen esta condición experimentan terror y repulsión ante animales como las ratas y los ratones, aunque en algunos el miedo se extiende a todos los roedores en general (topos, hamsters, conejillos de indias, etc). Se trata de una clase específica de zoofobia (miedo a los animales). El miedo puede ser detonado incluso al ver una foto de estos animales o una imagen en televisión.
Aqui les dejo un video, algo largo, pero muy bueno.
Eso fue todo espero les haya gustado.
La fobia a animales supone un intenso miedo a animales concretos como perros, gatos, palomas, serpientes, insectos, etc. Las personas con miedos patológicos a animales concretos temen estar en presencia del animal, y este miedo suele ser máximo si el animal está en movimiento.
El miedo patológico a un animal concreto no suele responder a razones reales y racionales como el posible daño que nos pueda causar. Más bien se trata de un miedo muy intenso al propio miedo que saben que van a experimentar si se encuentran con el animal temido. Por ello, las personas con fobias a algún animal evitan totalmente enfrentarse con la situación sin tratar de razonar los motivos por los que sienten el miedo.
Es frecuente que la fobia al animal comience en la infancia y puede llegar a mantenerse toda la vida si no se realiza un adecuado tratamiento psicológico.
Algunas fobias a los animales son:
Aracnofobia: el miedo a las arañas es uno de los más extendidos. Las personas que sufren de esta fobia suelen ser incapaces de permanecer en una habitación donde hay una tela de araña o donde en otra ocasión vieron una araña. Pueden llegar incluso a no soportar ver una araña grabada en TV, en una fotografía, o en un dibujo.
Ornithofobia: el miedo a los pájaros, y sobre todo a las palomas, puede complicar la vida en las grandes ciudades. Las personas con este tipo de fobia suelen evitar los parques y cualquier sitio en el que anticipen que puede haber pájaros.
Cinofobia: el miedo a los perros es muy frecuente en niños y en personas que han padecido algún suceso traumático con este animal. A veces la persona no recuerda ningún episodio violento con ningún perro y sin embargo siente un intenso miedo al estar cerca de uno o anticipar su presencia.
Ailurofobia: Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a los gatos. La persona con esta fobia no soporta tener cerca uno de estos animales. Frente a un gato, las personas con ailurofobia pueden comenzar a sudar, tener dificultades respiratorias e incluso tener un ataque de pánico. Mucha gente sufre de este tipo de fobia y se siente incomprendida, ya que los gatos son animales normalmente inofensivos y gran cantidad de gente disfruta con su compañía.
Hipofobia: Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a los caballos. También se conoce como equinofobia.
Esta fobia específica es poco frecuente. Quienes la padecen temen montar a caballo –desde ya, también acercarse a los caballos, pero llevada a extremos incluso el oír un relincho o verlos en televisión o películas puede llegar a disparar la ansiedad. En general, esta fobia suele estar detonada por una mala experiencia en la infancia relacionada con los caballos. También puede haber sido transmitida por un familiar que sea hipofóbico.
Musofobia: También se conoce como muridofobia, murofobia o surifobia. Quienes padecen esta condición experimentan terror y repulsión ante animales como las ratas y los ratones, aunque en algunos el miedo se extiende a todos los roedores en general (topos, hamsters, conejillos de indias, etc). Se trata de una clase específica de zoofobia (miedo a los animales). El miedo puede ser detonado incluso al ver una foto de estos animales o una imagen en televisión.
Aqui les dejo un video, algo largo, pero muy bueno.
Eso fue todo espero les haya gustado.