La esquizofrenia,
uno de los mayores misterios de la medicina
uno de los mayores misterios de la medicina
Pese a que la existencia de la esquizofrenia, la afección mental más frecuente, es tan antigua casi como la humanidad, el conocimiento sobre su origen aún sigue siendo uno de los misterios más difíciles de desandar para los médicos y científicos de todo el mundo.

En un principio se pensaba que las causas eran puramente psicológicas, pero en la actualidad se sabe que el motor que impulsa la generación de la enfermedad está vinculado con parámetros químicos y bioquímicos.
En la lucha por confirmar la hipótesis de que las alucinaciones tienen su fundamento en el propio organismo- y no sólo en cuestiones vinculadas al medio en el que se rodean las personas o a sus psiquis- una investigación de expertos del Conitet aporta otro peldaño importante a esta teoría.

Después de experimentar durante cinco años con conejos a los que se les inyectó dosis del metabolito N,N-dimetiltriptamina (que no se encuentra en individuos sanos)los investigadores comprobaron que se acumulaba en la zona de los receptores serotoninergicos- puente entre el envío de datos de una neurona a otra- lo que daría origen a las alucinaciones similares que presentan los pacientes con esquizofrenia.
Antes, habían demostrado con rigor científico otro supuesto que circulaba en el mundo médico: la sustancia monoaminooxidasa, otra pieza clave en el proceso de transmisión de información en el cerebro- estaba también involucrada entres las causas de la esquizofrenia.
¿Cómo llegan a estas conclusiones? Primero, tras obtener un modelo experimental de la enfermedad utilizando ayahuasca, un brebaje típico de ciertos grupos de la amazonia que provoca alucinaciones momentáneas en quienes la beben, sin sufrir secuelas graves posteriores.
Diez años atrás, este grupo de científicos integrado por químicos, psiquiatras, biólogos, veterinarios y becarios, descubrió que los consumidores habituales de esa bebida- prohibida en Estados Unidos y permitida en Brasil (en la Argentina no hay legislación al respecto)- presentaban en su orina la misma cantiad de dimetiltriptamina que en pacientes esquizofrenicos y además tenían inhibida la monoaminooxidasa de bido a la presencia de harminas que son sustancias inhibidoras de la moinoaminooxidasa (MAO).
Es decir, la ayahuasca contiene en grandes proporciones estas dos sustancias, las que serían responsables de la generación de las alucinaciones.
Para entender mejor, es necesario recordar la función vital de las neuronas que es la transición de información.
Los neurotransmisores son sustancias quimicas que transmiten los datos de una neurona a otra.
Para ello, se desprende de una neurona una molécula llamada serotonina, la cual se dirige a otra e interactua con ella por medio de los receptores serotoninergicos.
Una vez transmitida la información, la monoaminooxidasa degrada la serotonina y deja al receptor serotoninergico libre para que pueda recibir otra molécula del neurotransmisor o serotonina, y así sucesivamente.
‘En la ayahuasca y en los esquizofrénicos está inhibida la monoaminooxidasa y esto hace que se acumule el neurotransmisor de manera tal que no se puede limpiar el receptor a tiempo para recibir la nueva molécula‘, explicó Arturo Vitale, director del estudio e investigador del Conicet.

El resultado de esta falla son los efectos alucinatorios, sostienen los investigadores. La segunda parte del estudio de los científicos, cuyos resultados se dieron a conocer recientemente, reveló que la sustancia dimetiltriptamina se acumula en la zona de los receptores serotoninérgicos, lo cual equivale a decir que, por lo mismo, también genera efectos alucinatorios.
Una vez más la misma pregunta ¿cómo llegan a este hallazgo? En esta oportunidad, experimentando con conejos gigantes de Flandes.
Los expertos inyectaron en los animales dimetiltriptamina marcada con isótopos radioactivos, a los 15 minutos les efectuaron tomografías computadas del cerebro, y observaron que la misma se acumulaba en esa zona tan sensible para el eficaz proceso de transmisión de información.
Y si bien en los conejos no se puede apreciar si están alucinando, para Vitale no hay duda de la relación causa-efecto entre la dimetiltriptamina y la esquizofrenia. Así, concluye afirmando que existe un origen biológico en el esquizofrénico dado que esos pacientes tienen -aún sin saber por qué- muy activa la enzima que produce la dimetiltriptamina y, al unísono, tienen inhibido como ya se dijo la monoaminooxidasa, que es la que degrada el neurotransmisor.
En palabras del especialista, ‘el paciente esquizofrénico tiene una alteración enzimática correspondiente a la hiperactividad de una enzima transmetilante que genera dimetiltriptamina endógena, y una hipoactividad de la monoaminooxidasa, que es el mismo efecto que produce la bebida ayahoasca. O sea que el esquizofrénico es un individuo que sufre una enfermedad metabólica‘.
O más claro aún: ‘Estos dos efectos provoca que se acumule neurotrasmisor en los receptores serotorinergicos y esto termina en alucinación‘, resumió el científico.
A futuro, los investigadores esperan poder avanzar en los resultados experimentando con monos y suministrar nuevos datos para hacer cada vez un aporte más al origen de la enfermedad, ubicándola dentro del campo biológico para tratarla como una enfermedad metabólica y poder encontrar su cura.
En principio despejaron la ruta de las dificultades para trabajar con los pacientes proveyendo a los especialistas de un modelo sobre el cual podrán experimentar con pacientes sanos, ‘una ventaja enorme porque, ante todo, no tienen historia previa, se sabe cómo llegarían a la alucinaciones, y proveeria de un posible medio para en un futuro poder llegar a una cura de la enfermedad.
Conicet en los medios