Caso solange
Solange Grabenheimer, de 21 años fue encontrada asesinada de varios cortes en el cuello en su casa de Vicente López el 10 de enero de 2007.
Las fuentes policiales y judiciales informaron que el hallazgo del cuerpo de Solange se produjo cerca de la medianoche del miércoles pasado en una casa ubicada en Güemes 2280, en la localidad de Florida, partido de Vicente López, donde la víctima residía desde hacía tiempo junto a una amiga.
Fue su compañera, identificada como Lucila Frend, la que al ingresar a la vivienda esa noche encontró a su amiga muerta y alertó sobre lo sucedido a la policía, por lo que efectivos de la seccional de Florida llegaron poco después al lugar del hecho, dijeron los voceros.
Las fuentes policiales y judiciales informaron que el hallazgo del cuerpo de Solange se produjo cerca de la medianoche del miércoles pasado en una casa ubicada en Güemes 2280, en la localidad de Florida, partido de Vicente López, donde la víctima residía desde hacía tiempo junto a una amiga.
Fue su compañera, identificada como Lucila Frend, la que al ingresar a la vivienda esa noche encontró a su amiga muerta y alertó sobre lo sucedido a la policía, por lo que efectivos de la seccional de Florida llegaron poco después al lugar del hecho, dijeron los voceros.
Escena del crimen.
- Los asesinos (o el) tuvieron que manipular el cadáver y que, según las livideces del cuerpo, los movimientos tuvieron que haberse hecho cuando la acusada seguía en su trabajo. Según las livideces dorsales (tenues) y ventrales, la víctima tuvo en el lugar del hecho tres posiciones posibles: una primera boca abajo sobre la cama, luego sobre la misma cama boca arriba y una tercera posición final producto del arrastre que el autor realizó desde la cama al piso.
- La víctima tenía manchas hemáticas de arrastre en sus piernas lo cual permite deducir que el o los autores tenían las manos ensangrentadas al momento de girar el cuerpo a su posición final.
- Se encontró un pelo en el lugar de los hechos que no corresponde a la acusada. Según se precisó, el “filamento piloso con sangre seca adherida” hallado en la escena del crimen reveló la presencia de “una mezcla de perfiles de ADN con un componente mayoritario correspondiente a la víctima Solange Grabenheimer y un perfil minoritario masculino correspondiente a un donante no identificado”.
El Tribunal, por otro lado, descartó otros indicios considerados por la Fiscalía para acusar a Lucila:
- Se descartó el hecho de que era zurda, porque -se sostuvo- “no se puede ser concluyente respecto de la secuencia de las lesiones y la posición relativa del agresor”.
- Las puertas de acceso no habían sido violentadas porque quedó claro que la puerta del balcón del PH cerraba mal y que la víctima la dejaba abierta los días de calor.
- No hubo además un croquis exacto de cómo se encontraba la escena del crimen, ni se encontró el encendedor que habría marcado la pierna de Solange, y hasta se encontró en la casa “un ‘boxer’ con una mancha de sangre dinámica que debió estar a no más de un metro de la víctima al momento del hecho y no fue relevado”.
- No se encontró el arma homicida o acaso el elemento utilizado a modo de lazo.
- La víctima tenía manchas hemáticas de arrastre en sus piernas lo cual permite deducir que el o los autores tenían las manos ensangrentadas al momento de girar el cuerpo a su posición final.
- Se encontró un pelo en el lugar de los hechos que no corresponde a la acusada. Según se precisó, el “filamento piloso con sangre seca adherida” hallado en la escena del crimen reveló la presencia de “una mezcla de perfiles de ADN con un componente mayoritario correspondiente a la víctima Solange Grabenheimer y un perfil minoritario masculino correspondiente a un donante no identificado”.
El Tribunal, por otro lado, descartó otros indicios considerados por la Fiscalía para acusar a Lucila:
- Se descartó el hecho de que era zurda, porque -se sostuvo- “no se puede ser concluyente respecto de la secuencia de las lesiones y la posición relativa del agresor”.
- Las puertas de acceso no habían sido violentadas porque quedó claro que la puerta del balcón del PH cerraba mal y que la víctima la dejaba abierta los días de calor.
- No hubo además un croquis exacto de cómo se encontraba la escena del crimen, ni se encontró el encendedor que habría marcado la pierna de Solange, y hasta se encontró en la casa “un ‘boxer’ con una mancha de sangre dinámica que debió estar a no más de un metro de la víctima al momento del hecho y no fue relevado”.
- No se encontró el arma homicida o acaso el elemento utilizado a modo de lazo.
La causa de la muerte.
Paro cardio respiratorio traumático como causa o consecuencia de una asfixia de tipo mecánica por constricción cervical, con el ingreso de sangre en la vía respiratoria y del shock hipovolémico por la herida perforante en la vena subclavia derecha, de manera conjunta o coadyuvante. Esta fue la conclusión de los peritos.
Durante la investigación no se pudo definir cuál fue el arma utilizada para causarle las heridas mortales a Solange, aunque los expertos coincidieron que se trató de un elemento más punzante que cortante. Se especuló que las heridas fueron hechas por una persona zurda, tal como lo es Lucila. Sin embargo los especialistas y el Tribunal consideraron que no se puede ser concluyente respecto de la secuencia de las lesiones y la posición relativa del agresor.
Además, el cuerpo de Solange no presentaba signos de lucha, con lo cual, los forenses determinaron que el agresor tiene que haber sido una persona con un índice de masa corporal sustancialmente más alto que el de la víctima, para poder inmovilizarla sin que pueda defenderse. Lucila tiene un índice de masa corporal similar al que tenía Solange, con lo que no podría haberla reducido como lo hizo el atacante, indicaron.
Durante la investigación no se pudo definir cuál fue el arma utilizada para causarle las heridas mortales a Solange, aunque los expertos coincidieron que se trató de un elemento más punzante que cortante. Se especuló que las heridas fueron hechas por una persona zurda, tal como lo es Lucila. Sin embargo los especialistas y el Tribunal consideraron que no se puede ser concluyente respecto de la secuencia de las lesiones y la posición relativa del agresor.
Además, el cuerpo de Solange no presentaba signos de lucha, con lo cual, los forenses determinaron que el agresor tiene que haber sido una persona con un índice de masa corporal sustancialmente más alto que el de la víctima, para poder inmovilizarla sin que pueda defenderse. Lucila tiene un índice de masa corporal similar al que tenía Solange, con lo que no podría haberla reducido como lo hizo el atacante, indicaron.
Horario de muerte.
Ocho peritos analizaron la prueba más importante: la hora en que Solange fue asesinada. Ese dato podía poner a Lucila dentro o fuera de la escena del crimen. Sin embargo, nunca se pusieron de un acuerdo sobre este punto.
El médico que estuvo en el lugar del hecho, subcomisario Eugenio Aranda, forense de la Policía Científica bonaerense, habló de tres franjas horarias diferentes a lo largo de la investigación y del juicio.
Primero dijo que el crimen había ocurrido entre la una y las siete de la mañana. Eso ubicaría a Lucila en el lugar y el momento del crimen porque, se comprobó, salió de su casa a las 7.30. Pero luego, tras la junta médica en la que se reunieron peritos, abogados e incluso el fiscal, Aranda sostuvo que la data de muerte fue entre las siete y las 13. Finalmente estableció una franja horaria más extensa: entre la una y las diez.
¿En qué se basa este cálculo? Tal como explicaron los forenses de parte de Frend, Daniel Valenti y Laura Del Gesso, a lanacion.com, dos de los elementos fundamentales para establecer un rango horario de un crimen son la temperatura y la rigidez del cuerpo.
Ninguno de los dos elementos dieron resultados concluyentes y tampoco hubo acuerdo entre los forenses, quienes dieron diferentes horarios posibles en varias oportunidades.
Si bien se habló de prueba contaminada, Valenti indicó que en realidad se trató de una impericia al momento del análisis de la escena del crimen.
Cualquier forense sabe que lo primero que se hace cuando se está ante una muerte de este tipo es tomarle la temperatura al cadáver. Esto se hace primero con la mano, que fue lo que hizo Aranda, pero luego se deber realizar con algo tan simple como un termómetro, dijo Valenti. Y debe hacerse en el lugar del crimen.
Otro elemento que permite determinar la hora de muerte es el humor vítreo, elemento que tampoco fue tomado en el lugar donde se encontró el cuerpo de Solange sino cuando el cadáver ya estaba en la morgue, ya comenzado el proceso de putrefacción, explicaron los forenses. Por ese motivo no sirvió como elemento probatorio del horario del deceso.
También se puso en discusión otro dato que permitiría saber la data del crimen: la rigidez del cadáver. Aranda dijo que el cuerpo de Solange se hallaba con una rigidez completa y reductible, sostuvo Del Gesso. Esto nos permitió determinar y concluir que la data de muerte es entre 12 a 16 horas previas al examen médico-legal del cadáver (9:10-9:30 a 13:10-13:30).
Lucila y el Crimen.
Forense sostuvo que Lucila estaba en la escena del crimen.
Según el profesional, el horario de asesinato coincide con la presencia de Lucila en la vivienda que compartía con la víctima. También aseguró que el homicidio pudo tener una connotación sexual y mencionó que en este caso advirtió una pequeña lesión anal.
El médico forense contratado por la familia de Solange Grabenheimer complicó ayer la situación de Lucila Frend al asegurar que a la joven la asesinaron cuando la acusada se hallaba en la escena del crimen, pero también mencionó que este homicidio pudo haberse cometido durante un ataque sexual.
Se trata de Luis Kvitko, jefe de cátedra de Medicina Legal en la UBA, quien fue el primer testigo en declarar frente al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro en el juicio en que Frend está acusada como autora del homicidio calificado de su amiga.
En tanto, el criminólogo Raúl Torre - también ofrecido por el particular damnificado - incorporó en el debate otra evidencia que puede complicar a Lucila Frend: aseguró que el crimen lo cometió una persona “zurda”, como lo es ella.
Si bien Kvitko, como Torre, se presentó como perito de parte de de los padres de Solange y ayer en el juicio complicó a la imputada con la data de muerte, también benefició a Frend cuando admitió ante el tribunal que éste podría ser un crimen sexual.
‘No hay ninguna duda de que este cadáver tenía veinticuatro horas de muerto‘, dijo el forense de la querella, lo que indica que el horario del asesinato fue a la 1 del 10 de enero de 2007, cuando Lucila estaba en la vivienda que compartía con la víctima, en la localidad bonaerense de Florida, partido de Vicente López.
Kvitko basó su estimación en la rigidez, las livideces -manchas por acumulación de sangre- y la temperatura cadavérica, datos anotados en este caso por Eugenio Aranda, el forense de la Policía Científica bonaerense que la noche del hallazgo se presentó a levantar el cadáver de Solange.
“La rigidez cadavérica se da a las veinticuatro horas y las livideces cadavéricas estaban fijadas”, señaló el legista.
También dijo que Aranda anotó que el cadáver estaba frío, lo que indica al menos “dieciocho horas” antes de la revisión.
Pero lo que parecía a priori un testimonio sólido para la hipótesis del fiscal Alejandro Guevara y de la querella a cargo del abogado Roberto Damboriana, con “Luli” como asesina, tuvo una fisura cuando Kvitko aseguró que el crimen de Solange pudo tener una connotación sexual y mencionó que en este caso advirtió una pequeña lesión anal.
“Prima facie, uno pensaría que esto podría ser un homicidio con connotaciones pasionales o sexuales”, dijo el perito cuando los jueces del TOC 2 de San Isidro le pidieron su impresión.
Sin embargo, Kvitko aclaró: “Estoy hablando en potencial”, ya que entre otras cosas afirmó que no se conoce el móvil del crimen.
Cuando el presidente del tribunal, Oscar Zapata, le preguntó si en este caso hubo un ataque sexual, Kvitko recordó que en una foto de la autopsia advirtió una lesión en el ano que podría ser compatible con “una penetración no consentida”.
El lunes, al declarar en la primera jornada, Lucila dijo que el asesino pudo haber entrado por la puerta del balcón de la habitación de Sol que siempre estaba abierta y que un obrero de la obra de al lado le mandaba mensajes a ella para conquistarla.
Kvitko dijo, además, que no descarta la participación de más de un asesino y que la víctima no llegó a defenderse porque primero la asfixiaron tapándole con una mano la boca y la nariz, y finalmente la apuñalaron en el cuello.
Además aseguró que el cadáver fue movido de lugar horas después del crimen y antes de que llegara la Policía, lo que no descarta que quien cometió el asesinato se quedó durante ese tiempo en el lugar del hecho o volvió.
A lo largo de las tres horas que duró su testimonio, el forense proyectó en una pantalla imágenes de la autopsia y la escena del crimen que Lucila, sentada junto a sus abogados, evitó mirar en todo momento tapándose los ojos con una mano o girando la cabeza.
Habla el novio
Según el profesional, el horario de asesinato coincide con la presencia de Lucila en la vivienda que compartía con la víctima. También aseguró que el homicidio pudo tener una connotación sexual y mencionó que en este caso advirtió una pequeña lesión anal.
El médico forense contratado por la familia de Solange Grabenheimer complicó ayer la situación de Lucila Frend al asegurar que a la joven la asesinaron cuando la acusada se hallaba en la escena del crimen, pero también mencionó que este homicidio pudo haberse cometido durante un ataque sexual.
Se trata de Luis Kvitko, jefe de cátedra de Medicina Legal en la UBA, quien fue el primer testigo en declarar frente al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro en el juicio en que Frend está acusada como autora del homicidio calificado de su amiga.
En tanto, el criminólogo Raúl Torre - también ofrecido por el particular damnificado - incorporó en el debate otra evidencia que puede complicar a Lucila Frend: aseguró que el crimen lo cometió una persona “zurda”, como lo es ella.
Si bien Kvitko, como Torre, se presentó como perito de parte de de los padres de Solange y ayer en el juicio complicó a la imputada con la data de muerte, también benefició a Frend cuando admitió ante el tribunal que éste podría ser un crimen sexual.
‘No hay ninguna duda de que este cadáver tenía veinticuatro horas de muerto‘, dijo el forense de la querella, lo que indica que el horario del asesinato fue a la 1 del 10 de enero de 2007, cuando Lucila estaba en la vivienda que compartía con la víctima, en la localidad bonaerense de Florida, partido de Vicente López.
Kvitko basó su estimación en la rigidez, las livideces -manchas por acumulación de sangre- y la temperatura cadavérica, datos anotados en este caso por Eugenio Aranda, el forense de la Policía Científica bonaerense que la noche del hallazgo se presentó a levantar el cadáver de Solange.
“La rigidez cadavérica se da a las veinticuatro horas y las livideces cadavéricas estaban fijadas”, señaló el legista.
También dijo que Aranda anotó que el cadáver estaba frío, lo que indica al menos “dieciocho horas” antes de la revisión.
“Connotaciones pasionales”
Pero lo que parecía a priori un testimonio sólido para la hipótesis del fiscal Alejandro Guevara y de la querella a cargo del abogado Roberto Damboriana, con “Luli” como asesina, tuvo una fisura cuando Kvitko aseguró que el crimen de Solange pudo tener una connotación sexual y mencionó que en este caso advirtió una pequeña lesión anal.
“Prima facie, uno pensaría que esto podría ser un homicidio con connotaciones pasionales o sexuales”, dijo el perito cuando los jueces del TOC 2 de San Isidro le pidieron su impresión.
Sin embargo, Kvitko aclaró: “Estoy hablando en potencial”, ya que entre otras cosas afirmó que no se conoce el móvil del crimen.
Cuando el presidente del tribunal, Oscar Zapata, le preguntó si en este caso hubo un ataque sexual, Kvitko recordó que en una foto de la autopsia advirtió una lesión en el ano que podría ser compatible con “una penetración no consentida”.
El lunes, al declarar en la primera jornada, Lucila dijo que el asesino pudo haber entrado por la puerta del balcón de la habitación de Sol que siempre estaba abierta y que un obrero de la obra de al lado le mandaba mensajes a ella para conquistarla.
Kvitko dijo, además, que no descarta la participación de más de un asesino y que la víctima no llegó a defenderse porque primero la asfixiaron tapándole con una mano la boca y la nariz, y finalmente la apuñalaron en el cuello.
Además aseguró que el cadáver fue movido de lugar horas después del crimen y antes de que llegara la Policía, lo que no descarta que quien cometió el asesinato se quedó durante ese tiempo en el lugar del hecho o volvió.
A lo largo de las tres horas que duró su testimonio, el forense proyectó en una pantalla imágenes de la autopsia y la escena del crimen que Lucila, sentada junto a sus abogados, evitó mirar en todo momento tapándose los ojos con una mano o girando la cabeza.
Habla el novio
Lucila Frend tiene "personalidad psicopática"

Una especialista en psicología forense explicó que una individuo con personalidad psicopática no soporta la situaciones de frustración y conflicto, y puede llegar a matar sin pensar que esté haciendo algo malo.
Según detalló la psicóloga forense Patricia Martínez Llenas, integrante del equipo de Castex, “las personalidades psicopáticas, los psicópatas, tienen un tipo de temperamento agresivo, impulsivo o en cortocircuito, y son más proclives a cometer conductas delictivas”.
“Al no haber un conflicto intrapsíquico, al no haber una conciencia moral que defina lo que es lícito y lo que no, esa persona no se cuestiona lo que hace. Cualquier otra persona al tener un problema se siente mal, siente angustia. El psicópata en cambio actúa descargando toda la tensión interna en el mundo exterior”, explicó.
Al no haber una conciencia interna moral, leyes o una internalización de normas éticas, esa persona puede “llegar a matar sin pensar que está haciendo algo malo, porque dentro de su cabeza está bien”.
Según Martínez Llenas, un problema amoroso puede disparar al psicópata a descargar su tensión en forma violenta, porque el conflicto ocurre entre el mundo externo, entre "la realidad", y su mundo interno pulsional e inconciente, lo que en psicología se conoce como ‘ello’, la parte más primitiva de las pulsiones agresivas y sexuales.
“Una personalidad así actúa de acuerdo a lo que va sintiendo. Cuando siente rabia, celos o bronca por la persona amada, actúa con pulsiones agresivas y destructivas. No tiene moral, no tiene culpa, acciona y reacciona según sus propias apetencias. Va a poner agresión en el afuera y llegar a una actitud criminal causando lesiones, tanto leves como moderadas o graves”.
Martínez Llenas también explicó que la legislación considera al psicópata imputable y responsable de sus actos, “consideración en eterno debate, ya que una personalidad como tal presenta evidentes trastornos” y por eso “se torna riguroso en extremo hacer un estudio cabal y profundo, caso por caso”.
Según detalló la psicóloga forense Patricia Martínez Llenas, integrante del equipo de Castex, “las personalidades psicopáticas, los psicópatas, tienen un tipo de temperamento agresivo, impulsivo o en cortocircuito, y son más proclives a cometer conductas delictivas”.
“Al no haber un conflicto intrapsíquico, al no haber una conciencia moral que defina lo que es lícito y lo que no, esa persona no se cuestiona lo que hace. Cualquier otra persona al tener un problema se siente mal, siente angustia. El psicópata en cambio actúa descargando toda la tensión interna en el mundo exterior”, explicó.
Al no haber una conciencia interna moral, leyes o una internalización de normas éticas, esa persona puede “llegar a matar sin pensar que está haciendo algo malo, porque dentro de su cabeza está bien”.
Según Martínez Llenas, un problema amoroso puede disparar al psicópata a descargar su tensión en forma violenta, porque el conflicto ocurre entre el mundo externo, entre "la realidad", y su mundo interno pulsional e inconciente, lo que en psicología se conoce como ‘ello’, la parte más primitiva de las pulsiones agresivas y sexuales.
“Una personalidad así actúa de acuerdo a lo que va sintiendo. Cuando siente rabia, celos o bronca por la persona amada, actúa con pulsiones agresivas y destructivas. No tiene moral, no tiene culpa, acciona y reacciona según sus propias apetencias. Va a poner agresión en el afuera y llegar a una actitud criminal causando lesiones, tanto leves como moderadas o graves”.
Martínez Llenas también explicó que la legislación considera al psicópata imputable y responsable de sus actos, “consideración en eterno debate, ya que una personalidad como tal presenta evidentes trastornos” y por eso “se torna riguroso en extremo hacer un estudio cabal y profundo, caso por caso”.
Habla lucila
Lucila Frend fue absuelta por falta de pruebas y se irá del país
Por unanimidad, el Tribunal de San Isidro falló a su favor en la causa por el crimen de su amiga, asesinada en 2007, en la que estaba acusada por homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento. Tras la resolución, la joven anunció que viajará a Europa y que "la batalla se ganará cuando se encuentre al asesino"
Tras un mes de juicio, el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Isidro decidió por unanimidad absolver a Lucila Frend, en la causa en la que se la acusaba por homicidio doblemente calificado por ensañamiento y alevosía del asesinato de su amiga Solange Grabenheimer, ocurrido en 2007 dentro de un PH de la localidad bonaerense de Florida.
Los jueces Oscar Zapata, Lino Mirabelli y Hernán San Martín leyeron el veridicto que determinó la absolución de Frend -tal como había pedido su defensa-, ya que durante las audiencias no hubo pruebas para condenarla. En tanto, la otra alternativa, que implicaba castigarla con la pena de prisión perpetua -como solicitaron la fiscalía y la familia de la víctima- quedó sin efecto alguno.
Al retirarse del lugar, Frend fue insultada por familiares y amigos de la víctima que estuvieron presentes durante la audiciencia y le gritaron "asesina".
"No importa lo que diga el tribunal, sos una asesina hija de **** y vas a tener que dormir con eso todos los días", se escuchó en voz alta.
"Los jueces son unos cobardes, por eso tenemos tantos asesinos sueltos. Lo único que pido es que (Lucila) no vuelva a matar a nadie", dijo Patricia Lamblot, madre de Solange, minutos después de la resolución, al tiempo que anunció que la querella va a "apelar a la Casación" el fallo absolutorio.
Por su parte, el padre de Lucila, Eduardo Frend, declaró al abandonar el Tribunal "por fin se acabó de la mentira", mientras que la madre, Marina Harvey, agregó: "Vamos a ver qué pasa cuando investiguen en serio".
Después de haber abrazado entre lágrimas a uno de sus abogados tras escuchar el fallo, Lucila aseguró al salir del Tribunal que en los próximos días volverá a su trabajo, en Europa, pero aclaró que su compromiso con la causa por el crimen de su amiga "está intacto" y que volverá a la Argentina para declarar como testigo cada vez que sea necesario.
Además, la joven apuntó contra el fiscal Alejandro Guevara, quien llevó adelante la investigación y la acusó del crimen, y dijo que debe ser separado de la causa para que un nuevo funcionario encuentre a los asesinos de Solange.
"Lamentablemente el fiscal los convenció", señaló Lucila, y agregó: "Tengo fe, creo que la investigación tiene que seguir con un nuevo fiscal, que lo vea con nuevos ojos. Hay muchas cosas en la causa para investigar".
Cabe destacar que para el fiscal, Solange fue asesinada entre la 1 y las 7 de la mañana de aquel 10 de enero de 2007, cuando Lucila estaba en el PH de la calle Güemes 2280 de Florida. En cambio, para la defensa, el crimen ocurrió después de las 9 de la mañana, cuando Frend ya estaba en su trabajo en un laboratorio de San Fernando.
En ese sentido, el Tribunal ordenó en su sentencia que sea investigado el primer perito que vio el cadáver de Solange, Eugenio Aranda, quien había sido acusado por la defensa de Frend de falso testimonio por haber cambiado la hora de la muerte, un dato que era considerado clave por los jueces para poder determinar la culpabilidad de la acusada.
Mientras que el crimen de Solange quedó sin culpables, Lucila conluyó: "La batalla va a estar ganada cuando se encuentre al asesino".

Tras un mes de juicio, el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Isidro decidió por unanimidad absolver a Lucila Frend, en la causa en la que se la acusaba por homicidio doblemente calificado por ensañamiento y alevosía del asesinato de su amiga Solange Grabenheimer, ocurrido en 2007 dentro de un PH de la localidad bonaerense de Florida.
Los jueces Oscar Zapata, Lino Mirabelli y Hernán San Martín leyeron el veridicto que determinó la absolución de Frend -tal como había pedido su defensa-, ya que durante las audiencias no hubo pruebas para condenarla. En tanto, la otra alternativa, que implicaba castigarla con la pena de prisión perpetua -como solicitaron la fiscalía y la familia de la víctima- quedó sin efecto alguno.
Al retirarse del lugar, Frend fue insultada por familiares y amigos de la víctima que estuvieron presentes durante la audiciencia y le gritaron "asesina".
"No importa lo que diga el tribunal, sos una asesina hija de **** y vas a tener que dormir con eso todos los días", se escuchó en voz alta.
"Los jueces son unos cobardes, por eso tenemos tantos asesinos sueltos. Lo único que pido es que (Lucila) no vuelva a matar a nadie", dijo Patricia Lamblot, madre de Solange, minutos después de la resolución, al tiempo que anunció que la querella va a "apelar a la Casación" el fallo absolutorio.
Por su parte, el padre de Lucila, Eduardo Frend, declaró al abandonar el Tribunal "por fin se acabó de la mentira", mientras que la madre, Marina Harvey, agregó: "Vamos a ver qué pasa cuando investiguen en serio".
Después de haber abrazado entre lágrimas a uno de sus abogados tras escuchar el fallo, Lucila aseguró al salir del Tribunal que en los próximos días volverá a su trabajo, en Europa, pero aclaró que su compromiso con la causa por el crimen de su amiga "está intacto" y que volverá a la Argentina para declarar como testigo cada vez que sea necesario.
Además, la joven apuntó contra el fiscal Alejandro Guevara, quien llevó adelante la investigación y la acusó del crimen, y dijo que debe ser separado de la causa para que un nuevo funcionario encuentre a los asesinos de Solange.
"Lamentablemente el fiscal los convenció", señaló Lucila, y agregó: "Tengo fe, creo que la investigación tiene que seguir con un nuevo fiscal, que lo vea con nuevos ojos. Hay muchas cosas en la causa para investigar".
Cabe destacar que para el fiscal, Solange fue asesinada entre la 1 y las 7 de la mañana de aquel 10 de enero de 2007, cuando Lucila estaba en el PH de la calle Güemes 2280 de Florida. En cambio, para la defensa, el crimen ocurrió después de las 9 de la mañana, cuando Frend ya estaba en su trabajo en un laboratorio de San Fernando.
En ese sentido, el Tribunal ordenó en su sentencia que sea investigado el primer perito que vio el cadáver de Solange, Eugenio Aranda, quien había sido acusado por la defensa de Frend de falso testimonio por haber cambiado la hora de la muerte, un dato que era considerado clave por los jueces para poder determinar la culpabilidad de la acusada.
Mientras que el crimen de Solange quedó sin culpables, Lucila conluyó: "La batalla va a estar ganada cuando se encuentre al asesino".

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