Hola, soy bfmt666, desde hace tiempo tenía en mente hacer este post, pero por el tiempo o la falta de ganas no lo creaba.
Nota:
Tal vez es demasiado obvio como para aclararlo, pero el contenido de este post tiene muchos tintes "Satánicos", lo marco con comillas, por que existe una tendencia de arte apoyada por la Church of Satan(Pueden verlo en la seccion de noticias de la pagina oficial: http://news.churchofsatan.com/
(Y no es la única).
En la que diversos artistas que gustan de dibujar, escribir, esculpir, crear música, etc. encuentran agradable el hacer alusión o incluso tener contenido explicito de supuesto "ritualismo", sucesos "paranormales" o incluso "sacrílegos", "Demonios", o hasta la representación popular del Diablo.
En ningún momento es intención mía el hacer escándalo con mis dibujos, o ofender a quien los mire, no es por que sean la octava maravilla del mundo, sino por que hay individuos que suelen exaltarse de formas algo graciosas.
Hago este post por que amo el arte y me agrada expresarlo de la manera en la que yo lo se hacer.
Antes que nada, debo decirles que me fascina dibujar y escribir(De eso verán mas abajo), dibujo en las libretas, en cartulinas, en las paredes, en hojas blancas, en hojas sucias, dobladas, rotas, etc, hasta en paint cuando estoy de ocio.
Mis Dibujos
Tengo tantos dibujos pero tan poco tiempo para digitalizarlos, en su mayoría tienen temáticas de horror y violencia, otros son mini tiras cómicas que se me ocurren derrepente, como hoy no tengo tantos dibujos, les dejaré algunos que encontre para subir.
Comenzemos
Estos los hice para mi perfil en Taringa! solo por diversión:
Mi imagen actual de usuario:
Navidad!
Siempre me ha fascinado la manera en que la tradición supersticiosa cristiana ha imaginado al Diablo, me agrada dibujar demonios o otras escenas de posesiones sobrenaturales fantasiosas.
Un demonio en mi estilo:
Un inocente cura en un día común y corriente en la iglesia:
Los siguientes dibujos los he extraído de mi cuenta de Tumblr Osvaldo Vs. Arts:
Estos fueron mis dibujos, en otra ocasión subiré mas, pero serán exclusivamente hechos a acuarela.
Ahora...
Una Historia De Horror Propia
Debo decirles que no soy nuevo en ésto de escribir, de hecho ya tengo un repertorio amplio de textos y narraciones en mi disco duro.
Tal vez no soy Edgar Allan Poe, Stephen King, o HP Lovecraft, pero me gusta auto superarme con cada nueva página creada y me siento conforme con el resultado que evoluciona y evoluciona día a día.
En cierta ocasión me pregunté que es lo que pasaría si combinara mi estilo de narrativa con el genero del horror.
Soy muy fan de las buenas películas de horror, de los juegos, como el obligatorio y terrorífico Amnesia: The Dark Descent, del gran Silent Hill o del complejo The Black Mirror, entre otros.
Entre tanto tiempo ocupado, un buen día tomé la iniciativa que tanto necesitaba.
Así que puse los scores de Akira Yamaoka en el iTunes, audífonos al 100% de volumen y apagué las luces.
Entonces comencé a sumergirme en ese oscuro mundo que tanto había deseado crear.
Les aviso que no es una historia tan predecible, me gusta hacer argumentos bien armados, basados en cosas que he escuchado y corroborado en fuentes de información varias. Si les agrada subiré el segundo capitulo y así...
Esta no es una historia de ritmo veloz mas bien me gusta mantener el ritmo del suspense que tanto amo, por lo que habrá partes que no serán de completo horror, pero que mas adelante nos revelaran que no todo es lo que parece.
Comencemos.
«Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de la tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes». Efesios 6:12
“Se que oí algo real, detrás de esa puerta, mas abajo, no es el sótano, es algo mas abajo, como un gemido fuerte y grave, emana un olor a azufre de adentro, como si algo se estuviese quemando, como madera o carne, mas como carne quemada, los canticos de otras lenguas se repiten, las lenguas desconocidas y rabiosas, se entretejen con la oscuridad de mi miedo, hacen que quiera no estar mirando lo que veo, ni escuchando lo que escucho…”
Odio ese maldito sueño, me levanta a las 3 de la mañana, en una tétrica rutina donde no puedo hacer más que tomar amargo licor para conciliar el sueño, sentado en una silla desde donde las ventanas me alumbran con luces que se cuelan desde el exterior. Tengo miedo, al carajo que no puedo admitirlo ni con mi esposa. Está dormida; hoy pudo descansar, seguramente cree que la maldita terapia en grupo para alcohólicos me está ayudando y por eso ha podido dormir, pero no hace más que empeorar mi jodido estado.
En la noche tengo miedo hasta de mi sombra, en los cuartos contiguos llenos de tinieblas, no hago mas que cerrar los ojos y rogar por que llegue el día, no logro paz hasta averiguar la razón de algún ruido que se denote a mi alrededor, de alguna sombra, de rostros y formas que la destreza de mi imaginación crea con los elementos de la oscuridad, aterran todo mi ser. De día reviso bien detrás de las puertas y lugares cerrados, sólo el diablo sabe para mirar que. Camino a destinos desprovistos de interés, me detengo a observar pequeñas rutinas que la naturaleza ha hecho ley de vida, tengo un morbo enfermo hacia lo oculto, hacia la violencia, hacia la brutalidad. Prefiero los lugares fríos y grises, como una penitencia que me susurran los malos augurios del futuro, tengo miedo y quiero estar solo. Si me queda algo del que era antes, seguramente está muy enterrado en el fondo.
Nos mudamos apenas hace un mes a este boscoso pueblo de mierda, Ana creyó que era conveniente para mi estado mental un lugar lleno de aire fresco, por los árboles y la naturaleza, mas cerca de su familia, quienes la apoyaron en su precipitada decisión de inmediato; lo cierto es que yo no veo mas que un jodido lugar lleno de gente aburrida y simple. Me han convencido de dejar el trabajo que tenía por uno menos duro, como gerente de ventas en un supermercado no hago más que tratar a muchos empleados idiotas que sólo quieren terminar el turno y salir. Pero sigo intentando convencerme de que esto de alguna manera me hará cambiar.
Ya es de mañana, parece que me quedé despierto toda la noche pensando en ese maldito sueño, la miserable oscuridad se reemplaza por una tenebrosa gris luz, como vivimos dentro del bosque, los arboles me dan la bienvenida cada día desde la espesa niebla. Sábado primero de octubre, mes de brujas y espectros, de dulces y disfraces; es una irónica broma que celebremos cada año el miedo y el terror como si de sólo dulces y patrañas fantásticas se tratase.
Ana es muy risueña, desborda su feliz optimismo en toda la casa, mis dos hijos parecen heredar ese rasgo característico de su madre, el mayor es Marcos y el menor es Daniel, los nombres se deben a que Ana es cristiana, además así se llama su padre; Marcos, el pastor de la iglesia del pueblo. Yo prefiero estar callado cuando de creencias religiosas se trata con toda su familia, no me gusta molestar a nadie con una charla de espiritualidad, la última vez que conversamos sobre Dios y el Diablo el padre de Ana no hizo más que sermonearme sobre la biblia y la vida después de la muerte. A mi eso no me importa.
Crecí solo, no tengo recuerdo alguno de mis padres, como joven heredero de una gran fortuna de la que fui despojado por mis tíos y demás buitres burocráticos, crecí solo en una enorme mansión en la vieja Inglaterra, entre escuelas de paga y la educación que el gobierno logró arrebatarle en una pensión a mi familia. No tengo interés en saber más sobre mi pasado, hay tantas cosas escondidas y con un sabor tan amargo como para no querer hacer averiguaciones ni con la más mínima curiosidad. El único recuerdo posible que tengo sobre mi pasado es ese sueño, digo posible por que no puedo asegurar su autenticidad, no se si se trate de algún disparate que mi mente me jugó en una mala racha, o si es algún suceso que me ocurriera en mi infancia.
Pero es un sueño que a lo largo de toda mi vida me ha acompañado, puede desaparecer por largos periodos, pero regresa de un momento a otro, como un compañero de penas, de tristeza y terror. Es una visión que me acompaña en los momentos mas oscuros, cuando se que algo malo va a pasar, por eso me refiero hacia todos estos sentimientos como un augurio negativo del futuro. Mi vida es complicada, pero a veces tomamos de lo peor, y de eso nos hacemos más fuertes.
Creo que los niños se han levantado, se escucha la televisión desde aquí, me voy a meter en la cama para descansar al menos un poco antes de que Ana despierte y se de cuenta de que no pude dormir de nuevo. En efecto, puedo cerrar los ojos e imaginarme que la noche no fue sino un gran festín de sueños y armonía, tal vez una hora y Ana despierta, lo se por que sus parpados se entrecierran, me levanto a preparar el desayuno, las rechinantes escaleras reciben mis descalzos pies como un cuchillo penetrando en un blando corazón putrefacto.
Marcos es muy inteligente, me sorprende para su edad, no es como esos niños despiertos que atacan con preguntas al más despistado adulto, es muy observador, me recuerda a mi, casi es un adulto en su forma de ser, de convivir y expresarse, nunca se lo he dicho, pero estoy muy orgulloso de el. Daniel aún es muy pequeño para denotar rasgos de mayor, es el niño de la casa todavía; entre mas pasa el tiempo veo como el rostro de Ana se nota cada vez más lleno de nostalgia, para ella es mas difícil ver a nuestros hijos crecer, a veces pienso que se eso la hace sentirse mayor, y a veces es innegable esa añoranza por la juventud hasta en los mas oscuros sentimientos.
-Papi, mira la televisión, están repitiendo el capítulo de la semana pasada, mira la televisión…-; lo escucho hablándome desde el sillón, mas no me siento muy bien para contestar. A veces soy muy frío con mis hijos. Preparo el desayuno. Ana baja de un estado formidable a comer, Marcos nos cuenta acerca de lo que aconteció toda esta semana en la escuela, Daniel me enseña orgulloso los dibujos que hizo en el jardín de niños, odio admitirlo, pero no me interesa. No pude dormir bien en toda la maldita noche, tengo que encontrar la manera de sacar todas estas pesadillas de mis sueños. Los niños estarán ahí por mucho tiempo aún, les pondré atención cuando me sienta mejor.
Maldito trabajo, maldita vida, maldita gente. Conduzco al trabajo, saludo al personal, me coloco mi gafete de títere corporativo y arreglo la mejor sonrisa que jamás haya logrado dibujar en mi cara. La fama que tengo de ser un ex empresario me ha hecho ganar a unos cuantos lambiscones en mi nuevo trabajo, los tolero por que necesito el dinero para pagar mis deudas, mas no los he aceptado todavía. Transcurre el vaivén de la nueva rutina, como a eso de las 6 de la tarde el alcohol en mi estomago hace efecto y me hace correr al baño a vomitar. Vomito todo el almuerzo frente a ese escusado, como si fuese el trono de mi caída, en la cúspide de mi lenta caída.
Pero parece que no aprendo las advertencias.
Así que termino de vuelta en un bar como la noche anterior, bebo hasta que mis sentimientos parecen simples chistes de humor negro, hasta que esta realidad se pinta mas agradable. Hasta que esos fantasmas que miro a diario se desvanecen. Y lo último que recuerdo es haberme peleado con el cantinero, como me arrastran hasta un auto, y despierto en mi cama solo. No está Ana, mi cuerpo me duele demasiado, mis ojos pesan, siento el maldito aroma del veneno embriagante en mi garganta todavía, pero veo a un pequeño niño entrar, es Daniel quien me señala con su dedo índice, abre y cierra sus dedos para saludar a su padre.
Luego unas manos lo apartan de la puerta; -No debes estar aquí Daniel, papi no se siente bien, mejor baja a jugar con tu hermano-, es Ana, su mirada me intimida, siento vergüenza de mi estado, no puedo mirarla a los ojos. -¿Sabes lo que es enterarse por la policía que tu esposo fue detenido por pelear ebrio en una cantina? ¡¿Sabes como se siente?! ¡¿Mientras creías que estaba en el trabajo?!-. No me salen las palabras; –Lo lamento Ana, yo…-,
-Mi familia me dice que te deje y me lleve a los niños, yo parezco una idiota tratando de convencerme de que vas a cambiar, pero no haces mas que derribar lo poco de esperanza que te tengo una y otra vez…Hemos intentado todo: terapias en grupo, libros, sicólogos, métodos tan extraños como nuevos, pero parece que simplemente no quieres cambiar…-. Ya no me esta mirando, me da la espalda y se dirige a la puerta, con sus delicadas manos acaricia nuestro retrato de casados. –Si aún te interesan tus hijos y tu esposa, vendrás con nosotros a la iglesia, mi padre dijo que estaba interesado en ayudarte, no pude seguir con esta farsa y le confesé todo anoche mientras dormías, quien sabe, tal vez dios si te tenga piedad después de todo.-
No tengo energías para contestarle, ni siquiera para pensar; sale del cuarto. Se que acompañarla no es una opción, me doy un baño, no tengo hambre, solo los miro comer en silencio y con pena subo al auto; Domingo dos De Octubre, ya tiene tantos años que no voy a una iglesia.
El servicio dominical de la iglesia del viejo Marcos comienza, nos sentamos en las bancas de hasta atrás por que no me siento muy cómodo cerca del púlpito. Nunca había acompañado a mi esposa a la iglesia, es un mundo desconocido para mi; un mundo nuevo, lleno de milagros supuestos y canticos escandalosos, de Dioses bondadosos y ovejas obedientes; en definitiva este no es mi mundo.
Marcos no deja de mirarme desde su lugar, siento su mirada durante todo el servicio religioso, dice muchas cosas, habla de los demonios, de las constelaciones espirituales, en serio cree que estoy tomándolo en serio, toma la batuta de su espectáculo con maestría. Me recuerda a Ana cuando nos conocimos en la universidad hace tantos años, una chica creyente tan llena de sueños y esperanzas, sabía que yo no tenia fe en Dios alguno, pero aun así me amo, muy por aparte de lo que su familia pensaba, siempre creyó que algún día, eventualmente caería en la trampa de las creencias. Pero he aquí cinco años después, no soy más que lo que queda de un amargado hombre en una iglesia contra mi voluntad.
-“Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”-
¿Condenación? ¿La luz? ¿Las tinieblas? Todo es mierda. Sigue con su bombardeo de citas bíblicas, unos momentos mas y termina; él sermón de hoy ha sido aburrido, ya quiero irme a casa, los congregantes se despiden entre ellos y me rondan por turnos, con los brazos abiertos me dan la bienvenida y me invitan al próximo domingo. Quiero irme, parece que mi esposa no piensa lo mismo, Marcos me hace señas para acercarme a donde están todos reunidos. –Sería un placer que nos acompañaras esta tarde a comer tu, mi hija y mis nietos; como una familia…-. Acepto; el viejo sabe que no tengo opción, es como una emboscada que había planeado ya desde hacía tiempo para tenerme en sus manos. El sabe de estas cosas. Jessica su esposa me abraza muy fuerte.
No recuerdo haber visitado alguna vez la casa de mis suegros; ahora que la conozco me doy cuenta de que parece de esas viejas casas encantadas de cuentos para niños, entre robles y abetos, en los bosques montañosos donde los siniestros cocos engañan a los inocentes infantes para comérselos. Historias tan brutales e intimidantes que se convirtieron en linduras textuales, para los niños de hoy; que salen a pedir dulces disfrazados de monstruos, seres malignos y perversos, en este mes tan macabro como oscuro.
La casa no se ve fuera de lo común. Nos acomodan en la sala, está la hermana mayor de Ana y su esposo y sus hijos van a jugar con Marcos y Daniel. La madre de Ana nos ofrece una taza de te.
Se que incomodo a Marcos, aún así reúne todo el animo posible y charlamos de mis problemas; -Cuéntale de tu sueño amor-, Sugiere Ana; lo único que me queda es cooperar a su ayuda, no le cuento todos los detalles, le doy los elementos suficientes como para no crear tanta confusión e intriga. El anciano me mira fríamente. Después de escuchar, toca su barbilla, cruza sus dedos y cambia el tema, nos invita a ver una película, a los niños también.
Ya es de noche, la madre de Ana parece no preocuparse por nada, se que no soy el único que se siente a la expectativa por la reacción de Marcos, por que Ana también muestra su sentir; pero continuamos siguiendo la corriente a aquella extraña situación. Veo mi reloj, son las diez de la noche, parece como si Marcos hubiese estado esperando que pasara el tiempo por alguna razón. Ana me hace señas para marcharnos, me sorprende que no pregunte sobre lo que pasa a su padre, esto es muy extraño. Nos levantamos de los sillones, me preparo a decir las últimas palabras de despedida, pero soy interrumpido por la gruesa voz de Marcos quien se ve notablemente distinto.
-Será mejor que vallamos al ático sin los niños-
Pareciese como si Jessica hubiera sabido que es lo que pasaría desde hacía tiempo, no se por que razón sigo sus ordenes, subimos al maltratado ático. –Vamos a orar por ti, no tienes que hacer nada, solo íncate y deja que tomemos parte en la oración sin interferir en lo que valla a pasar-. Forman un círculo en torno a mí y me tocan la cabeza con las manos, el principio de la oración se escucha agitado, pero no estoy preparado para lo que pasara a continuación. – ¡Que el Señor te reprenda espíritu diabólico, no tienes parte en la vida de este hijo de Dios, lo reclamo para servicio del Padre Eterno, Dios grande y perfecto creador de todo lo que existe!-. Sus manos tiemblan, me agitan el cráneo hacia todas direcciones. La habitación esta caliente. ¿Acaso soy el único que se ha dado cuenta? – ¡Te reprendo espíritu diabólico!, ¡Sal! ¡Sal! ¡Sal!-. Los lentos enunciados se vuelven gritos, las manos huesudas de Marcos me rasgan el cuero cabelludo, pero eso no es lo que me preocupa, sino el hecho de que mis ojos se están quemando desde dentro.
¿Estoy alucinando? ¿Acaso he visto una sombra caminar en el rincón? Lo mismo hacia el otro lado, esta vez es mas nítida, el oculto rostro voltea a mirarme. -¡Deja de mirarme! ¡Deja de mirarme!-grito tan fuerte que seguramente los niños lo han oído desde abajo. Antes de desaparecer el ser deja escapar una extraña cosa que sale de su boca, como una lengua muy delgada, como la lengua de las serpientes. Se burla de mí, sabe que estoy frío de miedo. No hago más que temblar. Ya no escucho las oraciones, me hundo en un mundo de terror, me siento asfixiado a merced del mal. ¿Cómo puede existir el bien en un mundo tan maligno? ¿Dónde hay lugar para un Dios bondadoso?
-En el nombre del padre del hijo, y del espíritu….- Marcos hace algo inesperado, reacciona como nunca, no dice más que esa línea incompleta, sus ojos provocan escalofríos en todos los que miramos, levanta su rostro al techo, la impresión es tan grande que hasta los demás participantes abandonan su oración.
-Váyanse de aquí, solo váyanse… ¡váyanse! ¡Lárguense a otra parte!-. No cambia su postura, grita lo mismo una y otra vez, como si algo lo estuviese manteniendo en esa extraña posición. Nadie esta orando, solo lo miramos y obedecemos, subo al auto lleno de miedo, no es un miedo común, es un miedo diabólico, un miedo que penetra en el corazón y destroza cada esperanza de nuestro ser. El recorrido a casa es extraño, mis hijos parecen saber lo ocurrido; el mayor no menciona palabra alguna. Y es que la oración duró casi una hora.
Hoy me acuesto por primera vez en mucho tiempo y duermo, espero que no sea para recordar el horror de esta noche.
(Fin del capítulo 1)
Eso es todo por hoy, espero que les haya agradado, mas adelante subiré el segundo capítulo y mas dibujos, por lo pronto los invito a ver mis aportes, si gustan pueden seguirme, dejar puntos, o comentar.
Gracias de antemano por visitar mi post.
Para ir a la segunda parte; solo den click en la cabra...
Si les gustan los juegos que he mencionado y que me han inspirado mucho, los invito a esta comunidad:
Algunas de Dibujantes:
Nota:
Tal vez es demasiado obvio como para aclararlo, pero el contenido de este post tiene muchos tintes "Satánicos", lo marco con comillas, por que existe una tendencia de arte apoyada por la Church of Satan(Pueden verlo en la seccion de noticias de la pagina oficial: http://news.churchofsatan.com/
(Y no es la única).
En la que diversos artistas que gustan de dibujar, escribir, esculpir, crear música, etc. encuentran agradable el hacer alusión o incluso tener contenido explicito de supuesto "ritualismo", sucesos "paranormales" o incluso "sacrílegos", "Demonios", o hasta la representación popular del Diablo.
En ningún momento es intención mía el hacer escándalo con mis dibujos, o ofender a quien los mire, no es por que sean la octava maravilla del mundo, sino por que hay individuos que suelen exaltarse de formas algo graciosas.
Hago este post por que amo el arte y me agrada expresarlo de la manera en la que yo lo se hacer.
Antes que nada, debo decirles que me fascina dibujar y escribir(De eso verán mas abajo), dibujo en las libretas, en cartulinas, en las paredes, en hojas blancas, en hojas sucias, dobladas, rotas, etc, hasta en paint cuando estoy de ocio.
Mis Dibujos
Tengo tantos dibujos pero tan poco tiempo para digitalizarlos, en su mayoría tienen temáticas de horror y violencia, otros son mini tiras cómicas que se me ocurren derrepente, como hoy no tengo tantos dibujos, les dejaré algunos que encontre para subir.
Comenzemos
Estos los hice para mi perfil en Taringa! solo por diversión:
Mi imagen actual de usuario:
Navidad!
Siempre me ha fascinado la manera en que la tradición supersticiosa cristiana ha imaginado al Diablo, me agrada dibujar demonios o otras escenas de posesiones sobrenaturales fantasiosas.
Un demonio en mi estilo:
Un inocente cura en un día común y corriente en la iglesia:
Los siguientes dibujos los he extraído de mi cuenta de Tumblr Osvaldo Vs. Arts:
Estos fueron mis dibujos, en otra ocasión subiré mas, pero serán exclusivamente hechos a acuarela.
Ahora...
Una Historia De Horror Propia
Debo decirles que no soy nuevo en ésto de escribir, de hecho ya tengo un repertorio amplio de textos y narraciones en mi disco duro.
Tal vez no soy Edgar Allan Poe, Stephen King, o HP Lovecraft, pero me gusta auto superarme con cada nueva página creada y me siento conforme con el resultado que evoluciona y evoluciona día a día.
En cierta ocasión me pregunté que es lo que pasaría si combinara mi estilo de narrativa con el genero del horror.
Soy muy fan de las buenas películas de horror, de los juegos, como el obligatorio y terrorífico Amnesia: The Dark Descent, del gran Silent Hill o del complejo The Black Mirror, entre otros.
Entre tanto tiempo ocupado, un buen día tomé la iniciativa que tanto necesitaba.
Así que puse los scores de Akira Yamaoka en el iTunes, audífonos al 100% de volumen y apagué las luces.
Entonces comencé a sumergirme en ese oscuro mundo que tanto había deseado crear.
Les aviso que no es una historia tan predecible, me gusta hacer argumentos bien armados, basados en cosas que he escuchado y corroborado en fuentes de información varias. Si les agrada subiré el segundo capitulo y así...
Esta no es una historia de ritmo veloz mas bien me gusta mantener el ritmo del suspense que tanto amo, por lo que habrá partes que no serán de completo horror, pero que mas adelante nos revelaran que no todo es lo que parece.
Comencemos.
Capítulo 1
«Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de la tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes». Efesios 6:12
“Se que oí algo real, detrás de esa puerta, mas abajo, no es el sótano, es algo mas abajo, como un gemido fuerte y grave, emana un olor a azufre de adentro, como si algo se estuviese quemando, como madera o carne, mas como carne quemada, los canticos de otras lenguas se repiten, las lenguas desconocidas y rabiosas, se entretejen con la oscuridad de mi miedo, hacen que quiera no estar mirando lo que veo, ni escuchando lo que escucho…”
Odio ese maldito sueño, me levanta a las 3 de la mañana, en una tétrica rutina donde no puedo hacer más que tomar amargo licor para conciliar el sueño, sentado en una silla desde donde las ventanas me alumbran con luces que se cuelan desde el exterior. Tengo miedo, al carajo que no puedo admitirlo ni con mi esposa. Está dormida; hoy pudo descansar, seguramente cree que la maldita terapia en grupo para alcohólicos me está ayudando y por eso ha podido dormir, pero no hace más que empeorar mi jodido estado.
En la noche tengo miedo hasta de mi sombra, en los cuartos contiguos llenos de tinieblas, no hago mas que cerrar los ojos y rogar por que llegue el día, no logro paz hasta averiguar la razón de algún ruido que se denote a mi alrededor, de alguna sombra, de rostros y formas que la destreza de mi imaginación crea con los elementos de la oscuridad, aterran todo mi ser. De día reviso bien detrás de las puertas y lugares cerrados, sólo el diablo sabe para mirar que. Camino a destinos desprovistos de interés, me detengo a observar pequeñas rutinas que la naturaleza ha hecho ley de vida, tengo un morbo enfermo hacia lo oculto, hacia la violencia, hacia la brutalidad. Prefiero los lugares fríos y grises, como una penitencia que me susurran los malos augurios del futuro, tengo miedo y quiero estar solo. Si me queda algo del que era antes, seguramente está muy enterrado en el fondo.
Nos mudamos apenas hace un mes a este boscoso pueblo de mierda, Ana creyó que era conveniente para mi estado mental un lugar lleno de aire fresco, por los árboles y la naturaleza, mas cerca de su familia, quienes la apoyaron en su precipitada decisión de inmediato; lo cierto es que yo no veo mas que un jodido lugar lleno de gente aburrida y simple. Me han convencido de dejar el trabajo que tenía por uno menos duro, como gerente de ventas en un supermercado no hago más que tratar a muchos empleados idiotas que sólo quieren terminar el turno y salir. Pero sigo intentando convencerme de que esto de alguna manera me hará cambiar.
Ya es de mañana, parece que me quedé despierto toda la noche pensando en ese maldito sueño, la miserable oscuridad se reemplaza por una tenebrosa gris luz, como vivimos dentro del bosque, los arboles me dan la bienvenida cada día desde la espesa niebla. Sábado primero de octubre, mes de brujas y espectros, de dulces y disfraces; es una irónica broma que celebremos cada año el miedo y el terror como si de sólo dulces y patrañas fantásticas se tratase.
Ana es muy risueña, desborda su feliz optimismo en toda la casa, mis dos hijos parecen heredar ese rasgo característico de su madre, el mayor es Marcos y el menor es Daniel, los nombres se deben a que Ana es cristiana, además así se llama su padre; Marcos, el pastor de la iglesia del pueblo. Yo prefiero estar callado cuando de creencias religiosas se trata con toda su familia, no me gusta molestar a nadie con una charla de espiritualidad, la última vez que conversamos sobre Dios y el Diablo el padre de Ana no hizo más que sermonearme sobre la biblia y la vida después de la muerte. A mi eso no me importa.
Crecí solo, no tengo recuerdo alguno de mis padres, como joven heredero de una gran fortuna de la que fui despojado por mis tíos y demás buitres burocráticos, crecí solo en una enorme mansión en la vieja Inglaterra, entre escuelas de paga y la educación que el gobierno logró arrebatarle en una pensión a mi familia. No tengo interés en saber más sobre mi pasado, hay tantas cosas escondidas y con un sabor tan amargo como para no querer hacer averiguaciones ni con la más mínima curiosidad. El único recuerdo posible que tengo sobre mi pasado es ese sueño, digo posible por que no puedo asegurar su autenticidad, no se si se trate de algún disparate que mi mente me jugó en una mala racha, o si es algún suceso que me ocurriera en mi infancia.
Pero es un sueño que a lo largo de toda mi vida me ha acompañado, puede desaparecer por largos periodos, pero regresa de un momento a otro, como un compañero de penas, de tristeza y terror. Es una visión que me acompaña en los momentos mas oscuros, cuando se que algo malo va a pasar, por eso me refiero hacia todos estos sentimientos como un augurio negativo del futuro. Mi vida es complicada, pero a veces tomamos de lo peor, y de eso nos hacemos más fuertes.
Creo que los niños se han levantado, se escucha la televisión desde aquí, me voy a meter en la cama para descansar al menos un poco antes de que Ana despierte y se de cuenta de que no pude dormir de nuevo. En efecto, puedo cerrar los ojos e imaginarme que la noche no fue sino un gran festín de sueños y armonía, tal vez una hora y Ana despierta, lo se por que sus parpados se entrecierran, me levanto a preparar el desayuno, las rechinantes escaleras reciben mis descalzos pies como un cuchillo penetrando en un blando corazón putrefacto.
Marcos es muy inteligente, me sorprende para su edad, no es como esos niños despiertos que atacan con preguntas al más despistado adulto, es muy observador, me recuerda a mi, casi es un adulto en su forma de ser, de convivir y expresarse, nunca se lo he dicho, pero estoy muy orgulloso de el. Daniel aún es muy pequeño para denotar rasgos de mayor, es el niño de la casa todavía; entre mas pasa el tiempo veo como el rostro de Ana se nota cada vez más lleno de nostalgia, para ella es mas difícil ver a nuestros hijos crecer, a veces pienso que se eso la hace sentirse mayor, y a veces es innegable esa añoranza por la juventud hasta en los mas oscuros sentimientos.
-Papi, mira la televisión, están repitiendo el capítulo de la semana pasada, mira la televisión…-; lo escucho hablándome desde el sillón, mas no me siento muy bien para contestar. A veces soy muy frío con mis hijos. Preparo el desayuno. Ana baja de un estado formidable a comer, Marcos nos cuenta acerca de lo que aconteció toda esta semana en la escuela, Daniel me enseña orgulloso los dibujos que hizo en el jardín de niños, odio admitirlo, pero no me interesa. No pude dormir bien en toda la maldita noche, tengo que encontrar la manera de sacar todas estas pesadillas de mis sueños. Los niños estarán ahí por mucho tiempo aún, les pondré atención cuando me sienta mejor.
Maldito trabajo, maldita vida, maldita gente. Conduzco al trabajo, saludo al personal, me coloco mi gafete de títere corporativo y arreglo la mejor sonrisa que jamás haya logrado dibujar en mi cara. La fama que tengo de ser un ex empresario me ha hecho ganar a unos cuantos lambiscones en mi nuevo trabajo, los tolero por que necesito el dinero para pagar mis deudas, mas no los he aceptado todavía. Transcurre el vaivén de la nueva rutina, como a eso de las 6 de la tarde el alcohol en mi estomago hace efecto y me hace correr al baño a vomitar. Vomito todo el almuerzo frente a ese escusado, como si fuese el trono de mi caída, en la cúspide de mi lenta caída.
Pero parece que no aprendo las advertencias.
Así que termino de vuelta en un bar como la noche anterior, bebo hasta que mis sentimientos parecen simples chistes de humor negro, hasta que esta realidad se pinta mas agradable. Hasta que esos fantasmas que miro a diario se desvanecen. Y lo último que recuerdo es haberme peleado con el cantinero, como me arrastran hasta un auto, y despierto en mi cama solo. No está Ana, mi cuerpo me duele demasiado, mis ojos pesan, siento el maldito aroma del veneno embriagante en mi garganta todavía, pero veo a un pequeño niño entrar, es Daniel quien me señala con su dedo índice, abre y cierra sus dedos para saludar a su padre.
Luego unas manos lo apartan de la puerta; -No debes estar aquí Daniel, papi no se siente bien, mejor baja a jugar con tu hermano-, es Ana, su mirada me intimida, siento vergüenza de mi estado, no puedo mirarla a los ojos. -¿Sabes lo que es enterarse por la policía que tu esposo fue detenido por pelear ebrio en una cantina? ¡¿Sabes como se siente?! ¡¿Mientras creías que estaba en el trabajo?!-. No me salen las palabras; –Lo lamento Ana, yo…-,
-Mi familia me dice que te deje y me lleve a los niños, yo parezco una idiota tratando de convencerme de que vas a cambiar, pero no haces mas que derribar lo poco de esperanza que te tengo una y otra vez…Hemos intentado todo: terapias en grupo, libros, sicólogos, métodos tan extraños como nuevos, pero parece que simplemente no quieres cambiar…-. Ya no me esta mirando, me da la espalda y se dirige a la puerta, con sus delicadas manos acaricia nuestro retrato de casados. –Si aún te interesan tus hijos y tu esposa, vendrás con nosotros a la iglesia, mi padre dijo que estaba interesado en ayudarte, no pude seguir con esta farsa y le confesé todo anoche mientras dormías, quien sabe, tal vez dios si te tenga piedad después de todo.-
No tengo energías para contestarle, ni siquiera para pensar; sale del cuarto. Se que acompañarla no es una opción, me doy un baño, no tengo hambre, solo los miro comer en silencio y con pena subo al auto; Domingo dos De Octubre, ya tiene tantos años que no voy a una iglesia.
El servicio dominical de la iglesia del viejo Marcos comienza, nos sentamos en las bancas de hasta atrás por que no me siento muy cómodo cerca del púlpito. Nunca había acompañado a mi esposa a la iglesia, es un mundo desconocido para mi; un mundo nuevo, lleno de milagros supuestos y canticos escandalosos, de Dioses bondadosos y ovejas obedientes; en definitiva este no es mi mundo.
Marcos no deja de mirarme desde su lugar, siento su mirada durante todo el servicio religioso, dice muchas cosas, habla de los demonios, de las constelaciones espirituales, en serio cree que estoy tomándolo en serio, toma la batuta de su espectáculo con maestría. Me recuerda a Ana cuando nos conocimos en la universidad hace tantos años, una chica creyente tan llena de sueños y esperanzas, sabía que yo no tenia fe en Dios alguno, pero aun así me amo, muy por aparte de lo que su familia pensaba, siempre creyó que algún día, eventualmente caería en la trampa de las creencias. Pero he aquí cinco años después, no soy más que lo que queda de un amargado hombre en una iglesia contra mi voluntad.
-“Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”-
¿Condenación? ¿La luz? ¿Las tinieblas? Todo es mierda. Sigue con su bombardeo de citas bíblicas, unos momentos mas y termina; él sermón de hoy ha sido aburrido, ya quiero irme a casa, los congregantes se despiden entre ellos y me rondan por turnos, con los brazos abiertos me dan la bienvenida y me invitan al próximo domingo. Quiero irme, parece que mi esposa no piensa lo mismo, Marcos me hace señas para acercarme a donde están todos reunidos. –Sería un placer que nos acompañaras esta tarde a comer tu, mi hija y mis nietos; como una familia…-. Acepto; el viejo sabe que no tengo opción, es como una emboscada que había planeado ya desde hacía tiempo para tenerme en sus manos. El sabe de estas cosas. Jessica su esposa me abraza muy fuerte.
No recuerdo haber visitado alguna vez la casa de mis suegros; ahora que la conozco me doy cuenta de que parece de esas viejas casas encantadas de cuentos para niños, entre robles y abetos, en los bosques montañosos donde los siniestros cocos engañan a los inocentes infantes para comérselos. Historias tan brutales e intimidantes que se convirtieron en linduras textuales, para los niños de hoy; que salen a pedir dulces disfrazados de monstruos, seres malignos y perversos, en este mes tan macabro como oscuro.
La casa no se ve fuera de lo común. Nos acomodan en la sala, está la hermana mayor de Ana y su esposo y sus hijos van a jugar con Marcos y Daniel. La madre de Ana nos ofrece una taza de te.
Se que incomodo a Marcos, aún así reúne todo el animo posible y charlamos de mis problemas; -Cuéntale de tu sueño amor-, Sugiere Ana; lo único que me queda es cooperar a su ayuda, no le cuento todos los detalles, le doy los elementos suficientes como para no crear tanta confusión e intriga. El anciano me mira fríamente. Después de escuchar, toca su barbilla, cruza sus dedos y cambia el tema, nos invita a ver una película, a los niños también.
Ya es de noche, la madre de Ana parece no preocuparse por nada, se que no soy el único que se siente a la expectativa por la reacción de Marcos, por que Ana también muestra su sentir; pero continuamos siguiendo la corriente a aquella extraña situación. Veo mi reloj, son las diez de la noche, parece como si Marcos hubiese estado esperando que pasara el tiempo por alguna razón. Ana me hace señas para marcharnos, me sorprende que no pregunte sobre lo que pasa a su padre, esto es muy extraño. Nos levantamos de los sillones, me preparo a decir las últimas palabras de despedida, pero soy interrumpido por la gruesa voz de Marcos quien se ve notablemente distinto.
-Será mejor que vallamos al ático sin los niños-
Pareciese como si Jessica hubiera sabido que es lo que pasaría desde hacía tiempo, no se por que razón sigo sus ordenes, subimos al maltratado ático. –Vamos a orar por ti, no tienes que hacer nada, solo íncate y deja que tomemos parte en la oración sin interferir en lo que valla a pasar-. Forman un círculo en torno a mí y me tocan la cabeza con las manos, el principio de la oración se escucha agitado, pero no estoy preparado para lo que pasara a continuación. – ¡Que el Señor te reprenda espíritu diabólico, no tienes parte en la vida de este hijo de Dios, lo reclamo para servicio del Padre Eterno, Dios grande y perfecto creador de todo lo que existe!-. Sus manos tiemblan, me agitan el cráneo hacia todas direcciones. La habitación esta caliente. ¿Acaso soy el único que se ha dado cuenta? – ¡Te reprendo espíritu diabólico!, ¡Sal! ¡Sal! ¡Sal!-. Los lentos enunciados se vuelven gritos, las manos huesudas de Marcos me rasgan el cuero cabelludo, pero eso no es lo que me preocupa, sino el hecho de que mis ojos se están quemando desde dentro.
¿Estoy alucinando? ¿Acaso he visto una sombra caminar en el rincón? Lo mismo hacia el otro lado, esta vez es mas nítida, el oculto rostro voltea a mirarme. -¡Deja de mirarme! ¡Deja de mirarme!-grito tan fuerte que seguramente los niños lo han oído desde abajo. Antes de desaparecer el ser deja escapar una extraña cosa que sale de su boca, como una lengua muy delgada, como la lengua de las serpientes. Se burla de mí, sabe que estoy frío de miedo. No hago más que temblar. Ya no escucho las oraciones, me hundo en un mundo de terror, me siento asfixiado a merced del mal. ¿Cómo puede existir el bien en un mundo tan maligno? ¿Dónde hay lugar para un Dios bondadoso?
-En el nombre del padre del hijo, y del espíritu….- Marcos hace algo inesperado, reacciona como nunca, no dice más que esa línea incompleta, sus ojos provocan escalofríos en todos los que miramos, levanta su rostro al techo, la impresión es tan grande que hasta los demás participantes abandonan su oración.
-Váyanse de aquí, solo váyanse… ¡váyanse! ¡Lárguense a otra parte!-. No cambia su postura, grita lo mismo una y otra vez, como si algo lo estuviese manteniendo en esa extraña posición. Nadie esta orando, solo lo miramos y obedecemos, subo al auto lleno de miedo, no es un miedo común, es un miedo diabólico, un miedo que penetra en el corazón y destroza cada esperanza de nuestro ser. El recorrido a casa es extraño, mis hijos parecen saber lo ocurrido; el mayor no menciona palabra alguna. Y es que la oración duró casi una hora.
Hoy me acuesto por primera vez en mucho tiempo y duermo, espero que no sea para recordar el horror de esta noche.
(Fin del capítulo 1)
Eso es todo por hoy, espero que les haya agradado, mas adelante subiré el segundo capítulo y mas dibujos, por lo pronto los invito a ver mis aportes, si gustan pueden seguirme, dejar puntos, o comentar.
Gracias de antemano por visitar mi post.
Para ir a la segunda parte; solo den click en la cabra...
Si les gustan los juegos que he mencionado y que me han inspirado mucho, los invito a esta comunidad:
Algunas de Dibujantes:

