Sueño
Penumbra mental me envuelve,
En un capullo lánguido, inocuo,
Te veo entre sueños, suspiro,
Tú, demonio hambriento.
Miras, tal tormento coloreado,
Antes, lees mi nombre, pecado
Asombro el mío que no lo sepas,
Te amo te digo, vete, me dices.
Extraña soy ahora, escoria,
Y entre sueños sigues viviendo,
Objeto de mis mil deseos,
Qué ni sosegado el sueño se van.
¿Puedes verlo? Me acerco,
Y espero, mira como te espero,
Entre la penumbra, sosegada,
Temiendo al pútrido tiempo.
¡Pues bien es sabida mi falta!
No hay sueño que lo perdone,
Ni deseo fatal que me lo olvide,
Larga es mi espera, ansioso mi pesar.
Es en el mundo de los sueños,
Donde el mortal encuentra consuelo,
Aquél que hace posible el amor,
Mi amor es sufrido, demoniaco.
No hay consuelo en mi penumbra,
Ni vida en mi pesar, lucidez sin gloria,
Castigo eterno en mi soñar, tu forma,
Amor despedazado se volvió mi andar.
Penumbra mental me envuelve,
En un capullo lánguido, inocuo,
Te veo entre sueños, suspiro,
Tú, demonio hambriento.
Miras, tal tormento coloreado,
Antes, lees mi nombre, pecado
Asombro el mío que no lo sepas,
Te amo te digo, vete, me dices.
Extraña soy ahora, escoria,
Y entre sueños sigues viviendo,
Objeto de mis mil deseos,
Qué ni sosegado el sueño se van.
¿Puedes verlo? Me acerco,
Y espero, mira como te espero,
Entre la penumbra, sosegada,
Temiendo al pútrido tiempo.
¡Pues bien es sabida mi falta!
No hay sueño que lo perdone,
Ni deseo fatal que me lo olvide,
Larga es mi espera, ansioso mi pesar.
Es en el mundo de los sueños,
Donde el mortal encuentra consuelo,
Aquél que hace posible el amor,
Mi amor es sufrido, demoniaco.
No hay consuelo en mi penumbra,
Ni vida en mi pesar, lucidez sin gloria,
Castigo eterno en mi soñar, tu forma,
Amor despedazado se volvió mi andar.