A 35 años del golpe de estado en nuestro país digamos NUNCA MÁS
Nunca Más A La Acción Represiva
Nunca Más A El Secuestro
Nunca Más Al Secuestro en presencia de niños
Cuando había niños en la familia que era «chupada», la represión procedió de distintas maneras:
1) Niños dejados en la casa de algún vecino para que éste se hiciera cargo, hasta tanto llegara algún familiar de la víctima.
2) Niños derivados a Institutos de Menores, que los entregaban a familiares o los cedían en adopción.
3) Secuestro de los niños para su posterior adopción por algún represor.
4) Entrega directa del niño a familiares de la víctima, lo que en muchos casos se hizo con el mismo vehículo que transportaba a la madre.
5) Dejarlo librado a su suerte, en el domicilio donde aprehendían ilegalmente a los padres.
ó) Trasladarlos al mismo Centro Clandestino de Detención, donde presenciaban las torturas a que eran sometidos sus padres, o eran ellos mismos torturados en presencia de éstos. Muchos de estos niños hoy figuran como «desaparecidos».
Nunca más rehenes o ratoneras
En que consistia esto? En los casos que los efectivos intervinientes no encontraban a la víctima en su domicilio se armaba lo que denominaban una «ratonera», permaneciendo en su casa hasta que éste cayera en la trampa.
En tales situaciones, el operativo de secuestro o «chupada» se extendía varias horas o días, renovando las guardias. En todos los casos los familiares eran tomados como rehenes, siendo sometidos a brutales presiones y atropellos. Los secuestradores usaban todo lo que podían para proveerse de comidas y bebidas. A esto se sumaba naturalmente la requisa del inmueble y el posterior y casi seguro saqueo de los bienes.
Si accidentalmente alguien se hacía presente en el domicilio, era también retenido en calidad de rehén. En el caso de que la víctima principal no apareciera, los secuestradores podían llevarse a su objetivo secundario (parientes o moradores de la vivienda).
Nunca más al denominado "Botín de Guerra"
Los robos perpetrados en los domicilios de los secuestrados eran considerados por las fuerzas intervinientes como «B0TÍN DE GUERRA».
Estos saqueos eran efectuados generalmente durante el operativo de secuestro, pero a menudo formaban parte de un operativo posterior, en el que otra «patota» se hacía cargo de los bienes de las víctimas. Esto configuraba un trabajo «en equipo», con división de tareas bajo un mando unificado.
Nunca Más a los "Vuelos de la muerte"
Guerrilleros y opositores políticos que estaban prisioneros fueron arrojados vivos al mar desde aviones de la Armada, la Prefectura (policía de costas) y el Ejército de tierra. Pero a veces las mareas devolvían los cadáveres a la costa.
Nunca más la denominada "Noche de los lapices"
El 16 de septiembre de 1976 diez estudiantes secundarios de la Escuela Normal Nro 3 de la Plata son secuestrados tras participar en una campaña por el boleto estudiantil. Tenían entre 14 y 17 años. El operativo fue realizado por el Batallón 601 del Servicio de Inteligencia del Ejercito y la Policía de la Provincia de Buenos Aires, dirigida en ese entonces por el general Ramón Camps, que calificó al suceso como lucha contra "el accionar subversivo en las escuelas". Este hecho es recordado como "La noche de los lápices".