

La amenaza nazi para Moscú hacia noviembre de 1941 pareció desesperada. Muchos ciudadanos soviéticos fueron movilizados para construir las defensas de la ciudad y se ofrecieron para deberes más peligrosos. Zoya Kosmodemyanskaya de dieciocho años todavía estaba en el colegio en Moscú cuando ella se ofreció para afiliarse a un grupo partisano que actuaría tras las líneas enemigas.
Zoya Kosmodemyanskaya
La unidad partisana con la cual ella actuaba fue dividida en grupos pequeños con el objetivo de incendiar los pueblos donde las tropas alemanas se refugiaban. Una tentativa del grupo de Zoya de incendiar el pueblo de Petrisheva el 27 de noviembre fracasó cuando su líder fue capturado y ejecutado. Zoya volvió sola la noche siguiente, pero fue encontrada y engañada por uno de los vecinos. Fué torturada por los alemanes intentando así, que delate a sus compañeros. Según un informe fué torturada toda la noche de manera tal que un oficial alemán era incapaz de oir el grito de un oso en el cuarto de al lado.
Zoya Kosmodemyanskaya permaneció desafiante hasta el final. Ella sólo dió su nombre como Tanya y no mencionó a nadie más. Los aldeanos que fueron obligados a mirar su ejecución el 29 de Noviembre no debían difundir su notable declaración final:
Ustedes me cuelgan ahora pero no estoy sola. Hay 200 millones de nosotros. Ustedes no podrán colgar a cada uno. Seré vengada. ¡Soldados! Ríndanse antes de que sea demasiado tarde. La victoria será nuestra!
Los alemanes a menudo hacían un espectáculo público de los partisanos que eran ejecutados en
una tentativa de desalentar a la población local de apoyarlos. El cuerpo de Zoya Kosmodemyanskaya
lleva el cartel 'Incendiaria' alrededor de su cuello.
La cuenta de lo que pasó no llegó a la prensa soviética hasta enero de 1942. Ella fue declarada a Héroe de la Unión Soviética en febrero, su historia la hace una de las leyendas de la resistencia rusa, tambíen más controvertidas luego de la desaparición de la CCCP. Es una historia que fue se potenció una vez que fueron halladas las fotografías alemanas de la ejecución.
El cuerpo de Zoya Kosmodemyanskaya, llevando las señales de la tortura,
fue dejado en la nieve durante bastante tiempo.
Como una buena partisana, Zoya junto a otros camaradas se dedicaron a la tarea de sabotear y quemar, en apenas 5 días, 10 aldeas donde estaban establecidas las tropas germanas. El armamento personal de Zoya y varios de sus camaradas consistía en una pistola "Nagán", algunos cócteles Molotov y varias antorchas.

Zoya hoy, inmortalizada por su pueblo.

Ello ocurrió un 29 de noviembre de 1941, hace exactamente 70 años.
Saludos a todos.
@mapache_rabioso
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