

Tu hijo puede empezar a autoculparse o echarse la culpa de lo que le está pasando, puede sentir y llegar a creer firmemente que él ha causado todo y lo ha producido. Debes transmitirle a tu Hijo que suceda lo que suceda a su alrededor no se debe tomar nada personalmente, según el Dr. Miguel Ruiz, autor de el libro Los Cuatro Acuerdos, Un libro de Sabiduría Tolteca, uno de sus cuatro acuerdos consiste en “no tomarse nada personalmente”, pues hacer esto es la expresión máxima del egoísmo , puesto que consideramos que todo gira a nuestro alrededor, en su sabiduría tolteca enseña que nada de lo que los demás hacen lo hacen por uno mismo sino por ellos mismos, y esta es la idea que debemos transmitir a nuestros hijos. Y se aplica mucho al bullying porque lo que el agresor le da a nuestros hijos son vejaciones producto de los acuerdos que tienen en su propia mente.
Es tal el maltrato que se le propicia a una víctima que puede sumirse en una auténtica depresión, y si es una niña estará más propensa a que esto le suceda. Te darás cuenta que la depresión le causará irritabilidad momentánea, los niños caerán en depresión comenzarán a encerrarse en su habitación. Estas depresiones y melancolías se agudizan mucho más en las mañanas, también es frecuente que estos niños se culpabilicen más por todo lo que suceda a su alrededor, causándoles dolor en el plano psicológico caracterizado por una enorme tristeza y desarreglos hormonales.
Este sentimiento se generaliza cuando ves que tu hijo queda sólo abandonado a su suerte por los demás compañeros, y este factor es muy grave porque son los compañeros los que le ayudarán a salir adelante.
Son niños que se aíslan de sus familiares, de sus hermanos de sus amigos y hasta de las actividades extracurriculares.
La soledad infantil es un fenómeno que afecta notoriamente a los niños de hoy en día, soledad causada por los adultos que a causa de sus trabajos y ocupaciones los descuidan y otra causada por sus propios compañeros de colegio para aislarlos socialmente.
Son niños que se aíslan de sus familiares, de sus hermanos de sus amigos y hasta de las actividades extracurriculares.
La soledad infantil es un fenómeno que afecta notoriamente a los niños de hoy en día, soledad causada por los adultos que a causa de sus trabajos y ocupaciones los descuidan y otra causada por sus propios compañeros de colegio para aislarlos socialmente.
Conocemos a los espectadores aquellos que están presentes en el acto del matoneo o acoso pero que directamente no toman partido, aquellos que son cómplices directos o indirectos del acosador, son aquellos que no actúan frente a la agresión, y en el peor de los casos hasta pueden llegar a pensar que es normal la situación que están presenciando frente a sus ojos.
Es frecuente encontrar que los niños que se sienten amenazados dejan de asistir al colegio por miedo a sufrir el bullying o acoso escolar. Estos niños empiezan a tener conductas tales como náuseas , vómitos dolores de cabeza, dolores de estómago. De esta manera escapan a su realidad, ya que esta manera es más fácil evadirse de los problemas que estar aguantando que los estén continuamente intimidando y hostigando generalmente síntomas fingidos o autoinflingidos. Eso si se tiene claro que la consecuencia más común es que tanto los agresores como los agredidos pueden presentar retraímiento y bajo rendimiento escolar.
Puedes llegar a ver tan empequeñecida y mermada la personalidad de tu hijo agredido que puede perder el control de su voluntad, ya que esta voluntad queda mermada y disminuída, con incapacidad para tomar decisiones y con un permanente sentido de impotencia.
Esta situación hace que los niños y jóvenes presenten melancolía y depresión constante puesto que su voluntad se ve minada, se ve entorpecida , deteriorada y aniquilada por causa del agresor.
Esta situación hace que los niños y jóvenes presenten melancolía y depresión constante puesto que su voluntad se ve minada, se ve entorpecida , deteriorada y aniquilada por causa del agresor.
Como consecuencia a los hotigamientos de los que tu hijo puede estar siendo víctima encontraremos que desarrollará una fobia conocida como la Agorofobia. Se le conoce la agorofobia como la conducta que se produce en alguien cuando le da miedo cruzar calles , senderos, caminos, plazas, lugares con aglomeraciones, lugares públicos, miedo a quedarse sólo en la casa o también observarás en tu hijo la insistente actitud de ubicarse cerca a los lugares de salida de los lugares públicos. Sobre todo este fenómeno se observa en el sexo femenino.
El miedo constante que puede estar sufriendo tu hijo lo puede estar llevando a refugiarse en el alcohol y en las drogas pensando que así de alguna manera va a encontrar una salida a su problema y podrá olvidarse de lo que le está pasando. También se observan algunos niños que empiezan a probar sustancias psicoáctivas y drogas.
Es el miedo a estar frente a su propios miedos, es temor a sentir y a padecer miedos y temor a padecerlos, la persona se siente desesperada sin cómo protegerse, desprotegida.
Algunas de estas personas piensan que se van a morir o que las van a matar o que alguien las persigue, toda esta situación trae que sientan palpitaciones, taquicardias, fríos diarreas, ganas de orinar, pies fríos, dificultad para respirar, dificultad para hablar, temblores y dificultad para concentrarse.
Algunas de estas personas piensan que se van a morir o que las van a matar o que alguien las persigue, toda esta situación trae que sientan palpitaciones, taquicardias, fríos diarreas, ganas de orinar, pies fríos, dificultad para respirar, dificultad para hablar, temblores y dificultad para concentrarse.
Este trastorno alimentario, es un rechazo a alimentarse, y tiene consecuencias físicas y psicológicas. Puede pasar que tu hijo al encontrarse tan preocupado y angustiado no quiera alimentarse ni comer, generando una serie de consecuencias psicológicas y ambientales para no comer.
Podrás detectar los siguientes síntomas si tu hijo o hija está sufriendo de anorexia, estos son: Las cantidades de alimentos que ingerirá serán son cada vez más pequeños ,Evitará las comidas familiares argumentando que tiene que estudiar, que le duele la cabeza o el estómago o que ya ha comido fuera. Su humor empezará a cambiar. Se irritará con facilidad. Presentará cambios de ánimo que van de la depresión a la euforia. Perderá peso empezará a ser evidente sin una causa concreta que lo justifique. Aumentará su actividad física, deporte y estará siempre activa. Deseará preparar la comida y cocinar para toda la familia. Empezará a poseer un elevado conocimiento de los alimentos, su valor nutricional, sus calorías, etc. Negará incesantemente que tenga un problema con la alimentación. Se aislará cada vez más de la familia y amigos. Dormirá poco y su capacidad de concentración disminuirá. No reconocerá que está adelgazando, Cada vez que come va al baño. Jugará con el plato y desmenuzará los alimentos. Empezará a restringir su alimentación, evitando cierto tipo de alimentos considerados calóricos.
Podrás detectar los siguientes síntomas si tu hijo o hija está sufriendo de anorexia, estos son: Las cantidades de alimentos que ingerirá serán son cada vez más pequeños ,Evitará las comidas familiares argumentando que tiene que estudiar, que le duele la cabeza o el estómago o que ya ha comido fuera. Su humor empezará a cambiar. Se irritará con facilidad. Presentará cambios de ánimo que van de la depresión a la euforia. Perderá peso empezará a ser evidente sin una causa concreta que lo justifique. Aumentará su actividad física, deporte y estará siempre activa. Deseará preparar la comida y cocinar para toda la familia. Empezará a poseer un elevado conocimiento de los alimentos, su valor nutricional, sus calorías, etc. Negará incesantemente que tenga un problema con la alimentación. Se aislará cada vez más de la familia y amigos. Dormirá poco y su capacidad de concentración disminuirá. No reconocerá que está adelgazando, Cada vez que come va al baño. Jugará con el plato y desmenuzará los alimentos. Empezará a restringir su alimentación, evitando cierto tipo de alimentos considerados calóricos.
Si notas que Tu hijo siente irritabilidad, depresión, y ansiedad, estará pasando por un estado de disforia que lo conducirá a tener pocas ganas de establecer amistades o relaciones estrechas con los demás, a no disfrutar la compañía ni las buenas conversaciones de los demás. Estos niños víctimas de bullying jamás podrán sentir que tienen una relación sana y alegre.
Si tu hijo está en esta situación perderá su valor propio, su amor personal, la propia visión de él mismo. El problema es que los niños van asumiendo como propios las burlas y humillaciones que le hacen lo demás, y esa es la imagen que van teniendo de ellos.
Lamentablemente y no sabemos por qué esto pasa nos convertimos en lo que los demás piensan o dicen que somos.
Lamentablemente y no sabemos por qué esto pasa nos convertimos en lo que los demás piensan o dicen que somos.
El niño presentará cansancio crónico, desaliento, debido al dolor propio en el que se encuentran sumergido, de esta manera presenta desinterés por las actividades tanto académicas como las extracurriculares.

Son tan graves e insostenibles los hostigamientos y las intimidaciones a las que se exponen los niños que a veces para estos niños es tan insoportable la situación que se quitan la vida
Los niños sufren de pesadillas, gritos, terrores, insomnios, cansancio. Estas circunstancias causan ausentismo escolar, taquicardias, respiraciones profundas, sudoraciones abundantes.

Es frecuente y común que estos niños que sufren de bullying se encuentren en un estado de profunda tristeza, es por esto que debes estar atento a sus sentimientos indagando a cada momento que piensa y que siente en relación a lo que le está pasando a su alrededor .Se entiende como tristeza al sentimiento de tristeza profunda, entendida como un fenómeno negativa que puede aparecer tanto en los adultos como los jóvenes
La baja autoestima, la autoinculpación, abatimiento, momentos de total ausencia o parcial, tendencia la llanto, culpabilidad constante, sensación de agotamiento, reducción de la comunicación con los demás
La baja autoestima, la autoinculpación, abatimiento, momentos de total ausencia o parcial, tendencia la llanto, culpabilidad constante, sensación de agotamiento, reducción de la comunicación con los demás
El agresor, al tener éxito con conductas intimidatorias frente a los compañeros, puede elevar las probabilidades hacia una conducta delictiva en un futuro, al ver en este comportamiento una nueva forma para conseguir sus objetivos. Además, puede conseguir un mejor status social a base de refuerzos del grupo sobre su acto agresivo o violento. En este caso, las consecuencias van más allá del ambiente escolar. El hecho de aprender a comportarse de este modo para conseguir lo que quiere, el agresor puede llegar a extender esas formas de dominio del otro a la convivencia doméstica.
No olvidemos que el hecho que la asistencia a clase sea obligatoria y que implique necesariamente formar parte de un grupo aumenta el malestar experimentado por quien sufre el maltrato de sus compañeros. Además son las víctimas y no los agresores, los alumnos a los que se les suele cambiar de colegio o instituto para evitar la situación, con lo que el agresor sigue en el mismo centro y puede continuar con sus batallas contra otro alumno.,.
Nos parece de vital importancia que como padres, educadores, familiares y amigos tengamos en cuenta las repercusiones y consecuencias emocionales y conductuales que presentan estos niños afectados por el bullying, acoso escolar o matoneo.
Que tal si revisas estas conductas y estados emocionales ya que la intervención debe ser siempre conjunta entre padres, profesores y profesionales de la psicología para poder abordar el caso desde diferentes perspectivas y obtener un óptimo resultado.
No olvidemos que el hecho que la asistencia a clase sea obligatoria y que implique necesariamente formar parte de un grupo aumenta el malestar experimentado por quien sufre el maltrato de sus compañeros. Además son las víctimas y no los agresores, los alumnos a los que se les suele cambiar de colegio o instituto para evitar la situación, con lo que el agresor sigue en el mismo centro y puede continuar con sus batallas contra otro alumno.,.
Nos parece de vital importancia que como padres, educadores, familiares y amigos tengamos en cuenta las repercusiones y consecuencias emocionales y conductuales que presentan estos niños afectados por el bullying, acoso escolar o matoneo.
Que tal si revisas estas conductas y estados emocionales ya que la intervención debe ser siempre conjunta entre padres, profesores y profesionales de la psicología para poder abordar el caso desde diferentes perspectivas y obtener un óptimo resultado.


