Hace 30 años, la noticia más impactante, era que
John Lennon
había fallecido herido por la espalda, 30 años en los que se ha dicho mucho acerca de Lennon, pero hoy les quiero contar acerca del hombre que intentó salvar la vida de
John Lennon
, el Doctor Stephan Lynn.

John de 40 años de edad, volvía con Yoko Ono al edificio Dakota en Nueva York, y al pie del edificio su abatido a balazos por el tristemente famoso Mark David Chapman a quien horas antes había autografiado un disco, la torcida mente del asesino hizo del lujo de la ironía.

“Cuando alguien dijo que era John Lennon , pensé que era una broma de mal gusto”, dijo Lynn. “Pero luego encontraron su identificación en el bolsillo, y que había algo así como $ 1,000 en efectivo en él.”
Todo sucedió muy rápido ese lunes para el hombre que tomó el corazón colapsado del músico en un intento ya no de salvarle la vida, sino de regresarlo de la muerte.
“Aun cuando yo había visto a John en fotos y éramos residentes de la misma zona, no pude reconocerlo, no tenia sus anteojos y tenia el pelo revuelto. Entró en brazos de dos oficiales y cuando lo ingresamos al cuarto de resucitación, las enfermeras le quitaron la ropa, y al retirarle su cartera, nos percatamos de que se trataba de John Lennon ”.
“No tenía pulso, ni presión arterial, no respiraba… bien pudimos declararlo muerto al llegar a la sala de urgencias.”
“En un momento me di cuenta de que tuve el corazón de una generación en mis manos, el corazón de John Lennon , me sentí triste por no poder haber hecho, por no poder salvarle la vida esa noche y sigo creyendo que si le hubiera salvado la vida, el mundo sería un lugar mejor, el hablaba del amor, de la hermanad, de la paz, de respeto. Todo sería distinto.”


“Estuve en el hospital hasta las 3 de la mañana aproximadamente, antes de salir, di la instrucción de no conservar nada, de no tomar fotografías y que todo lo que estuviera en contacto o relacionado con la atención de Lennon fuera destruido inmediatamente, no quería que mi sala de urgencias se convierta en un museo o peor aún, en un circo de medios de comunicación.”
Al final comenta el doctor Lynn “me hubiese gustado mas, participar en la vida de John Lennon y no en su muerte”
No sabremos si de verdad el mundo sería un mejor lugar para vivir si es que John no hubiese muerto, pero al menos se hablaría mas del amor, de la paz, del respeto y de cosas mejores.

John de 40 años de edad, volvía con Yoko Ono al edificio Dakota en Nueva York, y al pie del edificio su abatido a balazos por el tristemente famoso Mark David Chapman a quien horas antes había autografiado un disco, la torcida mente del asesino hizo del lujo de la ironía.

“Cuando alguien dijo que era John Lennon , pensé que era una broma de mal gusto”, dijo Lynn. “Pero luego encontraron su identificación en el bolsillo, y que había algo así como $ 1,000 en efectivo en él.”
Todo sucedió muy rápido ese lunes para el hombre que tomó el corazón colapsado del músico en un intento ya no de salvarle la vida, sino de regresarlo de la muerte.
“Aun cuando yo había visto a John en fotos y éramos residentes de la misma zona, no pude reconocerlo, no tenia sus anteojos y tenia el pelo revuelto. Entró en brazos de dos oficiales y cuando lo ingresamos al cuarto de resucitación, las enfermeras le quitaron la ropa, y al retirarle su cartera, nos percatamos de que se trataba de John Lennon ”.
“No tenía pulso, ni presión arterial, no respiraba… bien pudimos declararlo muerto al llegar a la sala de urgencias.”
“En un momento me di cuenta de que tuve el corazón de una generación en mis manos, el corazón de John Lennon , me sentí triste por no poder haber hecho, por no poder salvarle la vida esa noche y sigo creyendo que si le hubiera salvado la vida, el mundo sería un lugar mejor, el hablaba del amor, de la hermanad, de la paz, de respeto. Todo sería distinto.”


“Estuve en el hospital hasta las 3 de la mañana aproximadamente, antes de salir, di la instrucción de no conservar nada, de no tomar fotografías y que todo lo que estuviera en contacto o relacionado con la atención de Lennon fuera destruido inmediatamente, no quería que mi sala de urgencias se convierta en un museo o peor aún, en un circo de medios de comunicación.”
Al final comenta el doctor Lynn “me hubiese gustado mas, participar en la vida de John Lennon y no en su muerte”
No sabremos si de verdad el mundo sería un mejor lugar para vivir si es que John no hubiese muerto, pero al menos se hablaría mas del amor, de la paz, del respeto y de cosas mejores.