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Asesino Serial: Ted Bundy, su vida en imágenes

Info5/1/2012
Buenas, Taringa! Hoy les comparto un poco de un asesino serial que estudié mucho, Theodore Robert Bundy. De Wikipedia ,
Theodore "Ted" Robert Cowell Bundy (24 de noviembre de 1946 en Burlington, Vermont- 24 de enero de 1989 en Florida) fue un asesino en serie. Los analistas estiman que el número de sus víctimas podría rondar las cien mujeres, muy lejos de los números oficiales de alrededor de treinta y seis.




¿Quién era este tipo?

Si hay algo que se repite en cualquier disertación acerca de él, es que a primera vista, no podría haber estado más lejos del ideal de asesino serial en el imaginario colectivo. Prueben hacer un pequeño juego borracho: al ver cualquier documental acerca de él, tomen un trago cada vez que se lo describe como un "apuesto e inteligente muchacho americano". Y efectivamente, a Ted Bundy no le faltaba ni facha ni inteligencia. Era un graduado de la Universidad de Pudget Sound, donde obtuvo un título en psicología, y cursó materias de leyes en la Universidad de Washington y Utah. Posteriores estudios demostraron que su coeficiente rondaba los 125 puntos, lo cual supera ligeramente el promedio.

Sus pares lo describian como "an all-american boy"; alguien carismático, con un brillante futuro. Participó en campañas electorales a favor de candidatos republicanos, y llegó a codearse con el governador de Washington a causa de su actividad política en el partido republicano. También participó (muy irónicamente) en la creación de un panfleto para la prevención de violaciones del departamento de policía de Seattle, y formó parte de una comisión de estudios de crimen de "collar blanco" (white-collar crime). Durante un tiempo también trabajo en una línea teléfonica de asistencia al suicida (más efectivamente que en un sketch de los Les Luthiers, vale agregar).

¿Qué hizo?

Ted Bundy asesinó, entre 1974 y 1978, un estimado de entre 30 y 34 mujeres, aunque se sospecha que pudo haber cometido más crímenes. Como cualquier asesino serial, su modus operandi cambiaba de acuerdo a su evolución mental, y sus caprichos del momento, pero la constante era la perpetración de algún tipo de violencia sexual. Usualmente, elaboraba engaños ingeniosos para que la víctima entrara en confianza con él (haciéndose pasar por policía, pretendiendo que necesitaba ayuda con un yeso falso, pidiendo ayuda con su bote/auto), tras lo cual lograba llevarla a un lugar apartado para dejarla inconsciente y secuestrarla. Luego seguiría la violación, el ensañamiento con el cuerpo de la víctima, la muerte y la necrofilia. Ted fue clasificado por el FBI como un "lust killer", es decir un asesino que mata para ganar algún tipo de satisfacción sexual.


Una evolución de su psicopatía, en sus propias palabras

Mientras estaba en Death Row (pabellon en el que alojan a todos los condenados a muerte) condujo una serie de entrevistas con Stephen G Michaud y Hugh Aynesworth, quienes póstumamente editaron el libro Ted Bundy: Conversations with a Killer. En el libro Bundy habla, en tercera persona, acerca de sus crímenes, y nos dice lo siguiente:

[El asesino] No odia a las mujeres; no hay nada en su pasado que haya pasado que pueda indicar que haya sido abusado por mujeres. La única explicación es que hay algún tipo de debilidad que provoca el interés de este individuo por el tipo de actividad sexual que involucra a la violencia que gradualmente comenzaría a absorber parte de su fantasía.
Y aunque no se visualizaría a sí mismo como un actor, comenzaría a fantasear acerca de estas situaciones.


Bundy luego describe que aquella persona, llevada por una "entidad" (de esa forma él describía sus impulsos psicópatas) empezaría a experimentar pinchando las gomas de los autos de algunas mujeres, como para que se encontraran solas, necesitando ayuda. Aparentemente, Bundy habría llevado a cabo estos actos, para descubrir que siempre una o dos personas se acercarían a ayudar a aquellas potenciales víctimas. En aquél momento, Bundy explica, el juego, la caza, todavía sería puramente mental.
En paralelo con estas primeras fantasías violentas, Bundy explica sus tendencias voyeuristas:

Imagina que él estaba caminando por la calle en una ocasión, una tarde, y sólo de casualidad, eh, mirara por la ventana de una casa y viera a una mujer desnudándose.
Y se le ocurre que, quizás no de una forma muy dramática, si no como si fuera una revelación, que había una alternativa viable a todo ese sinsentido de las gomas. Ciertamente una menos, una más aceptable, una que pondría a todos en menos peligro- podría... se podría realizar a través de conductas voyeuristas.
Y el empezó, con alguna regularidad, con creciente regularidad, a, eh, estudiar, como fuera, la comunidad en la que vivía. Mirando por las ventanas, y mirando a una mujer desnudarse, o cualquier cosa que se pudiera ver, sabes, durante la tarde, y emprendiéndolo casi como si fuera un proyecto, llevándolo adelante por, literalmente, años.
(...)No reacomodaría su vida de alguna forma significativa para incluir esta práctica de su comportamiento voyeurista.


De una manera muy interesante, también explica el proceso por el cual una personalidad aparentemente normal comienza a desarrollar impulsos violentos:
A medida que la condición [psicopatología] se desarrolla y sus propósitos y características se hacen más definidor, comienza a demandar más y más atención y tiempo de parte del individuo. Hay una cierta tensión, eh, una lucha entre la personalidad normal y esta, esta, eh, entidad psicopatológica. (...)
[La condición] Se desarrolla muy, muy lentamente - y la persona está consciente de ella, y esencialmente las únicas medidas que toma son para inicialmente ocultarla y que no interfiera con las cosas de todos los días.
Pero, básicamente, a medida que esta condición se desarrolla y se vuelve más distintiva, hay una presión, una especie de competición. La tensión entre el individuo normal y las demandas que le llegan desde este competidor... esta condición dentro de él parece competir por mayor atención. Okay? Y no es, no es una cosa independiente. Uno no se prende y el otro no se apaga. Estan más o menos activas al mismo tiempo. A veces una está más activa que la otra, sabes.
(...)Iba a coincidir con que hay punto en el cual, probablemente... un punto en el cual tendríamos todo esto, esta reserva de tensión, acumulándose. Acumulándose y acumulándose. Finalmente, inevitablemente, esta fuerza - esta entidad- lograría un quiebre.
Quizás no un quiebre importante, pero uno significativo sería logrado- donde la tensión sería demasiado, la presión demasiado, y las demandas y expectativas de la entidad llegarían a un punto en el que no podrían ser controladas. Y ahí es donde se verían las consecuencias por primera vez.


Bundy también habla del rol del alcohol para facilitar sus comportamientos violentos:
Cuando esta persona tomaba mucho, sus inhibiciones bajaban significativamente. Se encontraría con que esas ganas de participar en actividades voyeuristas o de ir a la librería para buscar pornografía se volverían más prevalentes, más urgentes. Y cuando eso sucediera, estaría intoxicado.
(...) Y digamos, que esta persona, un día, tomo demasiado. Y al pasar por la puerta de un bar, vio salir a una mujer, que se mete en un callejón bastante oscuro. Y algo pareció apoderarse de él! (...) La necesidad de hacer algo se apoderó de él, de una forma que nunca antes había visto. Hasta el punto en el que, sin darle mucha vuelta al asunto, buscó a su alrededor algún tipo de instrumento para, eh, atacar a esta chica. Encontró algo, y procedió a seguirla. (...) La siguió por algunas cuadras, y llegó el punto en el que estaba al borde de hacer algo -casí ya no tenía control.
Y la situación es novedosa porque si bien él pudo haber jugado con la idea anteriormente, pudo haber intentado sin éxito llevar a cabo esas fantasías, nunca llegó al punto en el que estaba frente a frente con la posibilidad de lastimar a otro individuo, o tomar posesión o secuestrar, o lo que sea - que supongo es uno de los actos más antisociales, si se quiere.
Y entonces llegó a un punto en el cual él... había conseguido adelantársele, y estaba esperándola. Pero, eh, antes de que ella alcanzara el lugar donde él estaba, se da vuelta y entra a su casa!
Quiero decir, en años y meses previos a esto, él había pasado junto a mujeres en callejones, en calles oscuras, había encontrado mujeres solas en diversas situaciones, mientras hacía sus rondas [se refiere a sus rutinas voyeurísticas] y miraba por las ventanas. Pero nunca se le ocurrió, de ninguna forma, que podría usar aquella oportunidad para hacer algo. Simplemente nunca se le ocurrió.


Bundy decía que se generaban períodos entre aquellos ataques aleatorios en los que "la personalidad normal se horrorizaría ante la idea de ser capaz de perpetrar semejantes actos"; es decir que el arrepentimiento, el miedo a ser descubierto, y lo poco de consciencia que le quedaba actuaban para calmar sus tendencias violentas por un tiempo. "Se mantendría alejado de las calles, de sus rutinas, saldría a tomar solo con amigos". La personalidad normal trataría de reformarse.
Sin embargo, esta conducta destructiva volvería a hacerse presente, y entonces, según Bundy, la "personalidad normal trataría de encontrar algún tipo de justificación para la entidad". Como podría ser la ira. Y en base a eso actuaría.

Acerca de sus víctimas, dice:
Estamos hablando de imágenes... y es algo terrible decirlo. Seguro, estamos hablando de imágenes. (...) Las personas... eran símbolos. Hasta cierto punto, y pasado ese punto durante el encuentro, dejaban de ser individuos y pasaban a ser, eh, podrías decir... problemas - no, esa no es la palabra. Amenazas. Ahora, una vez que se alcazaba cierto momento durante el encuentro, dejaban de tener valor simbólico. Y también dejaban de tener... a ese punto, una vez que estaban... una vez que se volvían carne y sangre y una vez que dejaran de ser una imagen o un símbolo deshumanizado, eh, ahí es cuando la mente racional - la mente normal- tomaría control, y, y, reaccionaría con miedo y horror. Pero, sabiendo como estan las cosas, conspiraría con aquella otra parte de sí mismo para encubrir el acto.
El acto de supervivencia precede entonces al remordimiento... cada vez de manera más efectiva. Cuando, de hecho, podría parecer que el individuo, reconociendo el trauma emocional... la culpa y el remordimiento que tenía, comenzara a condicionar mentalmente, a condicionarse mentalmente para eliminar la culpa, usando una variedad de mecanismos. Diciendo que se puede justificar, que es, eh, aceptable, que es necesario, así.


Y en sus mismas palabras,
Muchas personas, uh, la mayoría de las personas - al menos con las que estoy familiarizado- les estorba este mecanismo llamado culpa. De la forma en la que lo entiendo, la culpa es un mecanismo. Hasta cierto punto yo lo he experimentado, ciertamente menos ahora de lo que lo pude hacer cuando estaba en las calles.
Quiero decir, no siento culpa por nada. Me siento menos culpable ahora de lo que me he sentido en toda mi vida. (...)
Culpa? Es este mecanismo que usamos para controlar a la gente. Es una ilusión - es un tipo de mecanismo de control social. Y no es muy saludable. Le hace cosas terribles a nuestros cuerpos. Y hay formas mucho mejores de controlar el comportamiento que usar la culpa.


Algunas fotos

Bundy con su esposa Carol Ann Boone y su hija, nacida en 1982








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