

Gnowee Leyenda Nativa Australiana









(Diosa del Sol en el Sudeste de Australia)

Gnowee, llegó a la Tierra cuando todo era oscuridad. Trajo con ella a su hijo y a muchos otros familiares y amigos y trajo también el fuego, que debía ayudarles a soportar el frío y las tinieblas. Sin luz, la vida era muy difícil de sobrellevar. Muchos de los llegados con Gnowee, enfermaron y murieron pronto. Los que no estaban enfermos, encendían antorchas y salían en busca de alimentos que apenas les llegaban para subsistir. Un día, mientras Gnowee estaba en los campos recogiendo frutos y raíces, su pequeño hijo salió de la gruta en que se refugiaban y se perdió en la noche inacabable.






Al saberlo Gnowee, loca de dolor, encendió una gran antorcha y corrió toda la tierra conocida buscándolo con desesperación.
Quería iluminarlo todo, quería ver cada rincón, quería ver detrás de los árboles, quería ver los recodos de los caminos y quería ver entre la maleza de los campos.
Tanto deseaba la luz que, en un supremo esfuerzo, se elevó por los aires y el fuego de su antorcha pudo al fin iluminar la Tierra . Pero Gnowee aún no ha encontrado a su hijo. Por eso cada mañana, sube al cielo con su gran antorcha encendida en las manos y sigue buscando.
Sólo cuando la vence el cansancio, desciende a la tierra para dormir un poco. Y entonces vuelve otra vez la oscuridad.







FUENTE