Os dejo un poema muy viejo que me salió cuando rondaba los quince años, una tarde en un salón de clases. Me lo encontré en la última hoja de un cuaderno y me dio nostalgia... por eso decidí compartirlo.
Noctámbulos enamorados
Acompáñame una noche,
a seducir a las estrellas
para que brillen más,
y resplandezcan…
sobre tus ojos…
como luceros.
Estate aquí conmigo,
deja que la brisa
baile con tus cabellos,
respira la noche estrellada…
deja que te diga al oído;
que hueles a poesía.
Mansa y benévola,
¿la noche o tú?
recostada sobre los lirios
-poblada esta colina de ellos –
te dormirás en mis brazos,
te arrullaré a besos,
te amaré hasta que se apague…
la última de las estrellas.
El final puede entenderse de dos formas: "la última de las estrellas" originalmente se refiere hasta que todas las estrellas visibles en el cielo se dejen de ver en alusión al final de los tiempos. La otra forma puede entenderse como el amanecer.