Este puente peatonal ubicado en Roovere en los Países Bajos tiene una característica singular, en lugar de estar sobre el agua, divide el agua en dos tal como lo hizo Moisés en el relato bíblico, a sus usuarios les permite cruzar con seguridad de un lado a otro sin mojarse.
Diseñado por los arquitectos RO & AD, este puente hundido se construyó en madera Accoya la cual es extremadamente durable.