Fresca brisa
Como fresca brisa en la tez lo siente llegar, ese aroma peculiar que le enerva hasta el último de sus vellos lo reconocería a kilómetros y por la eternidad. Se le nota cansado, deprimido quizás. Pero con una sonrisa y un acostumbrado apretón de manos lo saluda. La mira con un esbozo de alivio y la vez de timidez, ¿o quizás de nervios?, no, definitivamente es timidez. ¡Cómo le encanta a ella verle esa sutil línea curva en su rostro!
Ella sabe guardar su secreto y él se siente aliviado, en realidad lo entiende a la perfección, llega un momento en que ciertas fechas no son del todo agradables para algunos y éste día era uno de esos para él.
Sin embargo de la manera más discreta que puede le hace llegar algunos presentes, y como es propio del ser orgulloso, trastabilla un poco antes de aceptarlos, pero claramente se refleja en sus ojos la ilusión, como si de un niño pequeño se tratase, y ella se llena de felicidad pues sabe que de alguna manera lo hace feliz, aunque sea un poco.
Y el momento preciado por fin se cumple, un abrazo tan fuerte como la amistad misma, sin miedo a nada, sin miedo a las críticas, sin miedo… Así como ella los recordaba, un abrazo de esos de antaño donde sólo se podía sentir calidez y cariño, una gran cantidad de cariño que hacía mucho que no sentía.
Él le rosa la mejilla, y ella casi imperceptiblemente empieza a tiritar, y en un susurro casi con la voz de un ángel le dice esas dos palabras que comienzan y terminan guerras completas, pero no sabe si alegrarse o decaer. Sabe que es algo tan imposible como dejar de quererle, pero se mantiene con una sonrisa intachable propia de las más felices de las personas, y ahí de nuevo observa sus ojos brillosos de la emoción y, sí, también propios de su timidez.
Se despiden (como pocas veces) con un abrazo, y en un suspiro y con una marcada expresión de tranquilidad ella por fin cierra sus ojos deseando con su alma que el día de mañana la fresca brisa roce su rostro una vez más.
Quisiera opiniones, pero por favor sin insultos ni groserías, las críticas pueden ser constructivas Y así quiero que me digan si hay algo mal para mejorarlo. Espero lo disfruten y gracias por leerlo.
Como fresca brisa en la tez lo siente llegar, ese aroma peculiar que le enerva hasta el último de sus vellos lo reconocería a kilómetros y por la eternidad. Se le nota cansado, deprimido quizás. Pero con una sonrisa y un acostumbrado apretón de manos lo saluda. La mira con un esbozo de alivio y la vez de timidez, ¿o quizás de nervios?, no, definitivamente es timidez. ¡Cómo le encanta a ella verle esa sutil línea curva en su rostro!
Ella sabe guardar su secreto y él se siente aliviado, en realidad lo entiende a la perfección, llega un momento en que ciertas fechas no son del todo agradables para algunos y éste día era uno de esos para él.
Sin embargo de la manera más discreta que puede le hace llegar algunos presentes, y como es propio del ser orgulloso, trastabilla un poco antes de aceptarlos, pero claramente se refleja en sus ojos la ilusión, como si de un niño pequeño se tratase, y ella se llena de felicidad pues sabe que de alguna manera lo hace feliz, aunque sea un poco.
Y el momento preciado por fin se cumple, un abrazo tan fuerte como la amistad misma, sin miedo a nada, sin miedo a las críticas, sin miedo… Así como ella los recordaba, un abrazo de esos de antaño donde sólo se podía sentir calidez y cariño, una gran cantidad de cariño que hacía mucho que no sentía.
Él le rosa la mejilla, y ella casi imperceptiblemente empieza a tiritar, y en un susurro casi con la voz de un ángel le dice esas dos palabras que comienzan y terminan guerras completas, pero no sabe si alegrarse o decaer. Sabe que es algo tan imposible como dejar de quererle, pero se mantiene con una sonrisa intachable propia de las más felices de las personas, y ahí de nuevo observa sus ojos brillosos de la emoción y, sí, también propios de su timidez.
Se despiden (como pocas veces) con un abrazo, y en un suspiro y con una marcada expresión de tranquilidad ella por fin cierra sus ojos deseando con su alma que el día de mañana la fresca brisa roce su rostro una vez más.
Quisiera opiniones, pero por favor sin insultos ni groserías, las críticas pueden ser constructivas Y así quiero que me digan si hay algo mal para mejorarlo. Espero lo disfruten y gracias por leerlo.