Preparación de la superficie
La preparación de la superficie en el caso de los metales es fundamental, ya que tendrá especial importancia en la preservación de los mismos.
Si es un metal nuevo que nunca fue pintado límpielo bien con un trapo humedecido en aguarrás.
Asegúrese que no tenga polvo, grasa, hollín, óxido o cualquier otra sustancia que impida la adhesión de la pintura. Si la superficie está pintada y se encuentra en buen estado solamente es necesario lijarla suavemente para que la nueva pintura se adhiera más fácilmente.
Pintado
Si la superficie esta muy oxidada será necesario remover las partes “gruesas” del óxido con espátula, lija o viruta. Asegúrese de haber removido completamente todas las partes flojas de óxido antes de pintar.
No olvide que la superficie debe quedar totalmente limpia antes de comenzar a pintar.
Los metales no ferrosos (hierro galvanizado, aluminio, cobre, bronce, acero inoxidable, etc.) requieren otro tipo de tratamiento para la adhesión de la pintura.
Los convertidores de óxido no pueden ser dejados como terminación y se debe aplicar esmalte sintético sobre ellos para terminar el trabajo. Sí pueden ser dejados como terminación los convertidores “2 en 1”.
Si la superficie es nueva o se encuentra en buen estado pude protegerla con antióxido y luego pintarla con esmalte o directamente con algún producto “2 en 1”. Esto último le ahorrará tener que aplicar el esmalte como terminación.
Los productos antióxido solamente protegen a los metales que no están oxidados, impidiendo que se oxiden. El convertidor de óxido funciona neutralizando el óxido existente y protegiendo el metal de la corrosión. En general estos son productos sintéticos solubles en aguarrás.
Finalización
Si es cuidadoso puede conservar los accesorios de pintura y la pintura que sobró.
Después de su uso limpie el rodillo o pincel con un diario y lávelo aguarrás.
Para garantizar la conservación de sus pinceles, limpie las cerdas con un peine, humedézcalos con óleo vegetal y guárdelos enrollados en un papel impermeable.
En caso de pinturas sintéticas, recomendamos colocar sobre la superficie de la pintura un poco de aguarrás, eso ayudará a impedir el contacto directo con el aire que puede ingresar en el envase.
Solución a problemas frecuentes
Arrugamiento:
El arrugamiento puede ser resultado de una mano con excesiva pintura, utilización de solventes no recomendados, o no respetar el intervalo de secado entre manos. Esto puede ocurrir también cuando se desea acelerar el secado con intenso calor. Remueva totalmente la pintura y aplique manos finas de la misma respetando el tiempo de secado entre manos y utilice siempre un solvente recomendado por el fabricante.