
El Bibliocausto Nazi
Por Fernando Báez
Universidad de Los Andes


Todos han oído hablar del Holocausto Judío, nombre dado a la aniquilación sistemática de millones de judíos a manos de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Pero es oportuno señalar que este genocidio tuvo su equivalente. También hubo un Bibliocausto, donde millares de libros fueron destruidos por el mismo régimen.
El 4 de febrero de 1933, la Ley para la Protección del Pueblo Alemán restringió la libertad de prensa y definió los nuevos esquemas de confiscación de cualquier material que fuera considerado peligroso. Al día siguiente, las sedes de los partidos comunistas fueron atacadas salvajemente y sus bibliotecas destruidas. La libertad de reunión, la libertad de prensa y la de opinión, quedaron restringidas.
En unas elecciones controladas, el Partido de Hitler, conocido como Partido Nazi, obtuvo la mayoría del nuevo Parlamento y se decretó oficialmente el nacimiento del Tercer Reich.
Joseph Goebbels fue quien convenció a Hitler de la necesidad de extremar las medidas que ya venían ejecutando, y logró ser designado al frente de un nuevo órgano del Estado que vendría a ser conocido como Ministerio del Reich para la Ilustración de Pueblo y para la Propaganda.
Fue realmente el 5 de mayo de 1933 cuando empezó todo. Los estudiantes de la Universidad de Colonia fueron a la biblioteca, y en medio de lágrimas y risas, recogieron todos los libros de autores judíos o de procedencia judía. Horas más tarde, los quemaron. El día 6, del mismo mes, la juventud del Partido Nazi y miembros de otras organizaciones, sacaron media tonelada de libros y folletos del Instituto de Investigación Sexual de Berlín.
Goebbels insistió en continuar con estas quemas de libros prohibidos. No hubo un rincón en el que los estudiantes y los miembros de las juventudes hitlerianas no destruyeran obras. Hitler estaba totalmente emocionado. Y Goebbels, seguro de los efectos de este éxito, pidió a los jóvenes que no se detuvieran.

El impacto que produjeron las quemas de mayo 1933 fue enorme. Sigmund Freud , cuyos libros fueron seleccionados para ser destruidos, dijo irónicamente a un periodista: "En la Edad Media ellos me habrían quemado. Ahora se contentan con quemar mis libros"
Entre otros muchos, los autores que fueron censurados, vetados o eliminados, conforman una larga lista:
Bertolt Brecht (1898 - 1956)
Albert Einstein (1879-1955)
Sigmund Freud (1856 - 1939)
Ernst Hemingway (1899-1961)
Franz Kafka (1883-1924)
Alfred Kerr (1867 - 1948)
Karl Kraus (1874-1936)
Lenin (1870-1924)
Jack London (1876 - 1916)
Thomas Mann (1875-1955)
Karl Marx (1818 - 1883)
Marcel Proust (1871-1922)
Karl Schroeder
H. G. Wells (1866-1946)
Émile Zola (1840-1902)