Los primeros astronautas Argentinos
Raton Belisario
Belisario había nacido en el Instituto de Biología Celular de la Universidad de Córdoba, con un peso de 170 gramos. Belisario fue seleccionado entre varias ratas más del laboratorio. Rápidamente se adaptó al uso del arnés y el chaleco. El lanzamiento se hizo el 11 de abril de 1967, a las 10 de la mañana, desde la Escuela Aerotransportada de Córdoba. Belisario iba en una cápsula acoplada al cohete Yarará.
Cincuenta minutos más tarde, el ratón fue rescatado sano y salvo, muy nervioso y con 8 gramos de menos; durante el vuelo se registraron sus datos de respiración y cardíacos y también las temperaturas internas y externas.
Convertido ya en leyenda, falleció al año siguiente, y los técnicos dependientes de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CoNAE) y de la Fuerza Aérea Argentina decidieron que su cuerpo fuese embalsamado y colocado dentro de la cápsula Orión II en que realizó su viaje monumental.
Hoy, los argentinos podemos rendirle homenaje en el Museo Universitario de Tecnología Espacial de Córdoba, situado a pocos metros del punto desde el cual despegó la historia de Belisario, el primer astronauta argentino
El Mono Juan
Fue capturado en Salta con 18 meses de edad y 1,5 kg, participó de la experiencia Canopus II y Bio II. Viajó en una cápsula adosada al cohete Rigel 4. El lanzamiento fue el 23 de diciembre de 1969 desde Chamical y el rescate fue exitoso, aunque emergió desorientado y muy quieto.
Juan pesaba un kilo y medio y viajó sentado y sedado en un pequeño habitáculo dentro del cohete Canopus II. Fue rescatado sano y salvo unos diez minutos después de la experiencia y elevado como campeón por los expertos que se habían mudado a la localidad de Chamical, en La Rioja. El documental se apoya en el relato del ingeniero de la Fuerza Aérea Luis Cueto y describe claramente cómo Argentina crecía en el desarrollo de tecnología espacial y en el sobreimpreso del cierre, con la mano de Juan elevada, se anuncia un proyecto en marcha (AN).
Luego vivió en el Zoológico de Córdoba, donde murió. Hoy en día sus restos se exhiben junto a los de Belisario en el Museo Universitario de Tecnología Aeroespacial de Córdoba.1
Raton Belisario
Belisario había nacido en el Instituto de Biología Celular de la Universidad de Córdoba, con un peso de 170 gramos. Belisario fue seleccionado entre varias ratas más del laboratorio. Rápidamente se adaptó al uso del arnés y el chaleco. El lanzamiento se hizo el 11 de abril de 1967, a las 10 de la mañana, desde la Escuela Aerotransportada de Córdoba. Belisario iba en una cápsula acoplada al cohete Yarará.
Cincuenta minutos más tarde, el ratón fue rescatado sano y salvo, muy nervioso y con 8 gramos de menos; durante el vuelo se registraron sus datos de respiración y cardíacos y también las temperaturas internas y externas.
Convertido ya en leyenda, falleció al año siguiente, y los técnicos dependientes de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CoNAE) y de la Fuerza Aérea Argentina decidieron que su cuerpo fuese embalsamado y colocado dentro de la cápsula Orión II en que realizó su viaje monumental.
Hoy, los argentinos podemos rendirle homenaje en el Museo Universitario de Tecnología Espacial de Córdoba, situado a pocos metros del punto desde el cual despegó la historia de Belisario, el primer astronauta argentino
El Mono Juan
Fue capturado en Salta con 18 meses de edad y 1,5 kg, participó de la experiencia Canopus II y Bio II. Viajó en una cápsula adosada al cohete Rigel 4. El lanzamiento fue el 23 de diciembre de 1969 desde Chamical y el rescate fue exitoso, aunque emergió desorientado y muy quieto.
Juan pesaba un kilo y medio y viajó sentado y sedado en un pequeño habitáculo dentro del cohete Canopus II. Fue rescatado sano y salvo unos diez minutos después de la experiencia y elevado como campeón por los expertos que se habían mudado a la localidad de Chamical, en La Rioja. El documental se apoya en el relato del ingeniero de la Fuerza Aérea Luis Cueto y describe claramente cómo Argentina crecía en el desarrollo de tecnología espacial y en el sobreimpreso del cierre, con la mano de Juan elevada, se anuncia un proyecto en marcha (AN).
Luego vivió en el Zoológico de Córdoba, donde murió. Hoy en día sus restos se exhiben junto a los de Belisario en el Museo Universitario de Tecnología Aeroespacial de Córdoba.1