Un español encontró una
granada
de mano de la Segunda Guerra Mundial entre las patatas que estaba vendiendo a un cliente[/b], informó el martes la Guardia Civil.
El explosivo estaba prácticamente petrificado y pasaba desaparcebido entre la partida de patatas que recibió y dispensó una frutería de la localidad sureña de Chiclana de la Frontera, a unos 660 kilómetros al sur de Madrid.
El encargado del negocio encontró la granada el lunes por la noche, mientras servía un kilo de patatas. Tras avisar a las autoridades, agentes de policía se desplazaron al establecimiento y se hicieron cargo del arma, que fue detonada en un almacén militar para inutilizarla.
La Guardia Civil señaló que la granada , con forma de piña, era de las que usaba habitualmente el bando aliado en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
El explosivo había permanecido enterrado unos 70 años en una zona fronteriza entre Francia y Bélgica, escenario de varios combates durante el conflicto y en la que se encuentran los cultivos de donde se importaron las patatas que la frutería española tenía a la venta.
El explosivo estaba prácticamente petrificado y pasaba desaparcebido entre la partida de patatas que recibió y dispensó una frutería de la localidad sureña de Chiclana de la Frontera, a unos 660 kilómetros al sur de Madrid.
El encargado del negocio encontró la granada el lunes por la noche, mientras servía un kilo de patatas. Tras avisar a las autoridades, agentes de policía se desplazaron al establecimiento y se hicieron cargo del arma, que fue detonada en un almacén militar para inutilizarla.
La Guardia Civil señaló que la granada , con forma de piña, era de las que usaba habitualmente el bando aliado en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
El explosivo había permanecido enterrado unos 70 años en una zona fronteriza entre Francia y Bélgica, escenario de varios combates durante el conflicto y en la que se encuentran los cultivos de donde se importaron las patatas que la frutería española tenía a la venta.