I.- De la Dictadura a la Independencia.
En un pequeño reino del Sur de la Península de Dovadalia, que ni siquiera figuraba en los mapas, había una dictadura militar.
Un día un caballero de ese reino, Naslam, decidió rebelarse. Pidió ayuda a otros dos caballeros de un bosque cercano, Antlor y Falenda.
Una tarde de Abril comenzaron a insultar al rey a las puertas de su palacio, el rey mandó a sus soldados tras ellos y él también salió, los tres caballeros huyeron a casa de Naslam.
Empezaron a planear como ganar la batalla, en esto llegó otro caballero a la vivienda:
-¿Cuál es tú nombre, honorable caballero? Dijo Falenda.
-Mi nombre es Nafivi. Respondió el caballero -¿Son ustedes quienes quieren rebelarse contra el dictador?
-Sí, así es. Respondió Falenda -¿Qué quieres? Continuó.
-Quisiera unirme a vuestra revolución. Dijo Nafivi.
-Está bien, pasa. Respondió Falenda.
Una vez dentro, Falenda lo contó todo como había pasado. Naslam y Antlor le admitieron y se presentaron a Nafivi.
Naslam siguió elaborando el plan y al final pensó y dijo:
-Nos pondremos cada uno en una de las 4 torres de las murallas, yo tendré una ballesta, Antl…
-Yo tengo otra ballesta. Intervino Nafivi.
-Ve y la traes. Le ordenó Naslam.
-A la orden. Obedeció Nafivi.
Naslam siguió distribuyendo las armas.
-Antlor, tú llevarás una espada y un escudo; Falenda, tú una maza; Nafivi, su ballesta.
Se camuflaron como soldados y se situaron con sus armas en las 4 torres de las murallas:
Naslam se puso en la de la derecha de la puerta principal desde dentro; Antlor en la de la izquierda; Falenda a la izquierda de la puerta trasera desde dentro y Nafivi en la otra.
Cuando los cuatro hubieron localizado al rey, Naslam lanzó una flecha en llamas al aire.
Al ver la flecha todos los caballeros corrieron a matar al rey. Falenda golpeó a tres soldados en la cabeza y a uno en el abdomen, Antlor cortó cinco cabezas y atravesó a cuatro soldados con su espada mientras que Naslam y Nafivi hacían llover flechas sobre el rey:
-A mí la guardia, ¡A mí la guardia! Gritaba el rey.
Los soldados que podían se acercaban para cubrirle, él consiguió huir pero los 4 caballeros le ganaron la batalla, buscaron al rey y lo encontraron, iba armado con una ballesta.
Antlor, intercambió su arma con la de Nafivi, una ballesta. Los 4 caballeros acorralaron al rey, y Antlor le disparó en un brazo y le hirió gravemente, a continuación, Naslam le disparó en la pierna, y Antlor, otra vez en el cuello lo que le resultó mortal.
Cogieron su ballesta, la llevaron a casa de Naslam, dejaron sus armas, excepto Antlor que siguió con la ballesta de Nafivi, Nafivi cogió una lanza y Naslam una cuerda con la que ataron los pies al rey y lo sacaron por las calles, en una esquina, había quince soldados esperándoles para una emboscada, afortunadamente, Nafivi, que iba el primero pudo atravesar a un soldado con su lanza, Naslam, que iba segundo cogió la espada del soldado que acababa de morir y con ella mató a otro y Antlor lanzó una flecha con la que le abrió la cabeza a un soldado, los doce soldados restante huyeron y el grupo continuó su camino hacia palacio, donde ataron el cadáver del rey al mástil de la bandera del reino, blanca, con su escudo en el centro, a su pié hicieron una montaña con los trece soldados muertos que encontraron por las calles y los quemaron, la llama fue tal que la bandera que había en lo alto del mástil fue consumida por una llama con forma de dragón.