"Nunca olvidare como sangraban sus agujeros, como gritaba de agonía mientras le hundía el cuchillo lentamente en el esternón... que hermosa sinfonía de emociones, y al final se había engrandecido oh mi diva operística de carne!... y acero."
sucios sacos de inmundicia y nata agria, podéis golpearme todo el día con vuestras piñatas de carne, pero nunca me arrebatareis las fantasías gelatinosas de mi juventud... tengo las tripas vacías, y la mente llena de beicón!!