Mary Ellen Mark.
El trabajo como fotoperiodista de Mary Ellen Mark ha aparecido en las más importantes publicaciones a lo largo del mundo. De una fuerte personalidad como fotógrafa, disfruta documentando las vidas de aquellas personas en los márgenes de la sociedad: prostitutas de Bombay, los niños callejeros de Seattle, los cowboys de los pequeños pueblos texanos o familias sin techo. “Lo que quiero hacer es reconocer su existencia” dijo en una ocasión. Esto no le impide por otra parte ocuparse en otro tipo de fotografía más cercana a la fama y al dinero, habiéndose ocupado de la “foto fija” en toda una serie de películas en Hollywood.
Es precisamente, trabajando en una de estas películas con Milos Forman, cuando se enteró del proyecto de este director para el rodaje de “Alguien voló sobre el nido del cuco”. La película se rodaría en el Hospital Mental de Oregón, aunque desafortunadamente con un recortado presupuesto que no permitiría contratar a la fotógrafa, por lo que esta, dado su interés en el tema, se ofreció a trabajar sólo por los gastos. En la medida que el trabajo progresaba, Mark entabló amistad con el director del hospital quien le presentó a las mujeres del Pabellón 81 de máxima seguridad.
Meses después de finalizar el trabajo con Milos Forman, en 1976 volvió al hospital, esta vez acompañada de la escritora Karen Folger Jacobs, pasando a vivir durante más de un mes en el propio pabellón, lo que le permitió un mayor conocimiento e intimidad con las internas. “Era un proyecto muy personal, y simplemente quería hacer las fotografías que creía sin ninguna otra razón o teoría, ni teniendo que proponer algún tipo de historia. Deseaba mostrar sus personalidades, ésa fue la razón que me condujo allí”. Además, es previsible que otras razones más personales jugaran también su papel en la atracción sentida por el tema: una visita de adolescente a un manicomio cercano y las varias hospitalizaciones sufridas por su padre.
Pabellón 81 (del hospital psiquiátrico de Oregón)
Mirá todas las fotografías acá.
El trabajo como fotoperiodista de Mary Ellen Mark ha aparecido en las más importantes publicaciones a lo largo del mundo. De una fuerte personalidad como fotógrafa, disfruta documentando las vidas de aquellas personas en los márgenes de la sociedad: prostitutas de Bombay, los niños callejeros de Seattle, los cowboys de los pequeños pueblos texanos o familias sin techo. “Lo que quiero hacer es reconocer su existencia” dijo en una ocasión. Esto no le impide por otra parte ocuparse en otro tipo de fotografía más cercana a la fama y al dinero, habiéndose ocupado de la “foto fija” en toda una serie de películas en Hollywood.
Es precisamente, trabajando en una de estas películas con Milos Forman, cuando se enteró del proyecto de este director para el rodaje de “Alguien voló sobre el nido del cuco”. La película se rodaría en el Hospital Mental de Oregón, aunque desafortunadamente con un recortado presupuesto que no permitiría contratar a la fotógrafa, por lo que esta, dado su interés en el tema, se ofreció a trabajar sólo por los gastos. En la medida que el trabajo progresaba, Mark entabló amistad con el director del hospital quien le presentó a las mujeres del Pabellón 81 de máxima seguridad.
Meses después de finalizar el trabajo con Milos Forman, en 1976 volvió al hospital, esta vez acompañada de la escritora Karen Folger Jacobs, pasando a vivir durante más de un mes en el propio pabellón, lo que le permitió un mayor conocimiento e intimidad con las internas. “Era un proyecto muy personal, y simplemente quería hacer las fotografías que creía sin ninguna otra razón o teoría, ni teniendo que proponer algún tipo de historia. Deseaba mostrar sus personalidades, ésa fue la razón que me condujo allí”. Además, es previsible que otras razones más personales jugaran también su papel en la atracción sentida por el tema: una visita de adolescente a un manicomio cercano y las varias hospitalizaciones sufridas por su padre.
Pabellón 81 (del hospital psiquiátrico de Oregón)
Mirá todas las fotografías acá.