Hola amigos, soy Mishty, soy nueva aquí =) me gustaría compartir alguna historia mía con ustedes, esta hecha por mí y espero que os guste tanto como a mí, está dedicado para quienes les gustan los gatos =) Espero que os guste.
Capítulo I
A veces las historias más increíbles nacen en los lugares más corrientes. Esta es la historia de una superviviente, de una gata que tras todo pronostico sigue viva.
Era principios de agosto de 2003, una gata estaba alumbrando a sus cachorros en un escondite de una casa abandonada. No fue un parto complicado…en principio. La gata parió al primer cachorrín, un gato blanco precioso, en su segundo empuje, nació una gatita con el pelaje precioso parecido a un siamés con las marcas point. Los siguientes en nacer fueron dos gatitos blanco y negros muy bonitos. La gata era de tamaño pequeño y de constitución débil. Se encontraba agotada por las contracciones y había perdido mucha sangre. Pero la pobre no podía descansar aún. Todavía quedaba un último gatito por nacer. Venía de culo y por más que empujaba no salía. No podía rendirse, sus cachorros la necesitaban. Volvió a empujar, y continúo empujando hasta que por fin la última gatita nació. La gata miró a esta gatita, no era muy guapa…más bien era un poco extraña. Tenía un pelaje tipo tabby y un tamaña un poco más pequeño que el de sus hermanos, hasta ahí todo normal, lo raro es que tenía los ojos abiertos, ojos verde esmeralda que miraban a su madre de una forma inquietante, unos ojos despiertos que pareciera quisieran grabar en su memoria todo, cada detalle.
La gata empezó a limpiar a sus cachorros con todo el amor del mundo, uno por uno, se encontraba exhausta pero tenía que hacerlo, no podía dejarlos húmedos y además tenía que limpiar todo rastro que pudiese atraer a algún depredador. Mientras la gata limpiaba a sus hermanos, Taby, que así es como le puso su madre, la observaba atentamente. Se dio cuenta que su madre no dejaba de sangrar, se dio cuenta que a cada momento un poco de vida se le escapaba, se dio cuenta que su madre iba a morir, y un profundo dolor se instauró en su alma. Cuando llegó su turno, Taby ya sabía lo que tenía que hacer. Empezó a lamerse ella, deseando que de esa forma su madre pudiera descansar. Su madre la miró, y en ese momento supo que Taby iba a ser muy especial, ya lo era. Ella también sabía que si seguía perdiendo sangre moriría y lo peor era que atraería a cualquier rata, perro u otro gato cerca y sus preciosos gatos no tendrían ninguna posibilidad, ¿Qué podía hacer?. Cerca de donde estaban había una casa en la que habitaban humanos. Ella no se fiaba de ellos pero evaluando sus opciones, era la salida menos mala que encontraba. Se armó de valor y empezó a trasladarlos, primero White, el gato blanco, luego Point, la gatita siamesa, después Momo y por último Blawhi, los dos gatos blanco y negros. Taby era más pequeña que sus hermanos, pero tenía los ojos abiertos, y además ya podía sostener su peso con sus patitas. En el viaje que su madre llevaba a Blawhi, Taby se armó de valor y empezó a seguirla, no sin problemas. Las patitas de Taby eran muy cortitas, sus andares bastante inseguros, pero Taby quería a su madre y no estaba dispuesta a causarle más dolor cargándola a ella también. Su madre la esperaba y juntas llegaron al jardín de la casa. El llegar, se dieron cuenta que en el jardín había unos niños jugando, la madre de Taby escondió a sus cachorros en un agujero cerca de la valla, se tumbó y pudo descansar mientras amamantaba a sus pequeños.
Entrada la noche, el peor de los desastres ocurrió, la madre de Taby murió.
Taby, una gatita de apenas un día, la miró y en ese momento agradeció la oportunidad que tenía de poder ver y de poder grabar en su mente la imagen de su madre, su buena madre que luchó hasta el final por sus cachorros. Taby maulló por primera vez. Un maullido profundo y triste. Sus hermanos también maullaba, ellos eran menos conscientes de la situación, no veían, no sabían que pasaba, de lo único que eran conscientes es de que tenían hambre y no podían comer.
En ese momento, del interior de la casa salió una niña, Taby la veía buscar por el jardín muy nerviosa. Un horrible miedo recorrió a Taby por todo su ser. ¿Y si esa niña le hacía algo malo a sus hermanos?¿podría ella impedir que eso sucediera?, no, claro que no podía, de hecho ella no podía hacer nada. Se quedó mirando y observando a la niña, que iba de un lado a otro del jardín buscando algo, acercándose cada vez más ha donde estaban ellos. Sabía que los encontraría, lo que no sabía era que sucedería después.
Sus hermanos no paraban de maullar pidiendo comida, Taby también estaba hambrienta pero era muy orgullosa para reconocerlo. Por fin, la niña los encontró. Taby la miró y vio como la niña empezaba a sollozar. Más tarde, Taby entendería que la imagen que vio la niña era para llorar, una gata desangrada muerta y 5 cachorros recién nacidos intentando mamar, una imagen que no tenía que ser muy agradable. La niña salió corriendo hacia el interior de la casa. Esa reacción no la entendía Taby, esperaba algo pero que se asustase de ellos…no. A los 5 minutos la niña volvió con una caja de cartón. Y fue metiendo a los cachorros dentro, para posteriormente meterlos dentro de casa. Taby, por primera vez, tenía miedo, ya no estaba mama, ya no podía verla, nunca más la vería, y en ese momento volvió a llorar. Pero algo sucedió, algo que no creyó Taby que pudiera suceder. La niña, cogió una especie de “algo” y uno a uno empezó a darnos un líquido parecido a lo que nos daba mama. Por supuesto que no era lo mismo, pero no estaba malo. Nos llenaba la pancita, estaba calentito y por fin pudimos dormir.
♥♥♥♥♥♥
2 Capítulo:
Mis hermanos se despertaban cada dos horas, si no era uno, era el otro, el más follonero era white, siempre pidiendo. La niña siempre venía y nos daba el líquido ese blanco. Taby pensó que su madre estaría contenta de habernos traído a ese jardín.
Fueron pasando los días, yo cada vez me encontraba más fuerte. Mis hermanos abrieron los ojos y empezamos a comunicarnos. Yo me sentía un poco responsable de todos y procuraba que todos estuvieran bien, les aseaba, les limpiaba las legañas, les ronroneaba para que durmiesen. Momo era genial, siempre estaba feliz, se pasaba el tiempo detrás de mi chupándome. Point era la princesita, se las pasaba durmiendo o jugando con la niña, cuando la niña venía, Point acaparaba toda su atención, al ser tan mona no le resultaba difícil acaparar las atenciones. White era el que más personalidad tenía. Siempre estaba “jugando” al macho dominante con los demás. Por supuesto que conmigo no lo intentaba, no era tan tonto, yo aunque más pequeña que él, era más fuerte, él sabía que conmigo no tenía ninguna opción, sin embargo siempre las tomaba contra Momo. Blawhi era un dormilón, se la pasaba comiendo y durmiendo.
Un día, la niña llegó con otro niño. Después de jugar un rato con nosotros, el niño cogió a Blawhi y no lo devolvió a la caja. Vi como se lo llevaban, empecé a chillar y a saltar pero no pude hacer nada. Se lo llevaron. Era la primera vez que nos separaban. No lo entendía. Mis hermanos se pegaron a mi asustados, y yo no sabía como consolarlos ya que yo estaba inconsolable también.
Poco a poco nos fuimos recuperando, mis hermanos volvieron a ser los de siempre y yo empecé a pensar quien sería el siguiente, esperando de todo corazón ser la última para poder cuidarlos a todos y que no se sintieran solos.
A los pocos días, junto a la niña que nos cuidaba vino una persona mayor. Tenía una cara muy rara, llena de arrugas, pero parecía amable. Empezaron a jugar con nosotros y al cabo de un rato cogieron a Point. Point nos miró asustada. Yo no sabía que decirle, solo esperaba que fuese a donde fuese estuviese bien. Point se fue con la señora y nosotros nos quedamos más tristes que nunca.
Lo actualizaré para el próximo capítulo , por favor lean la historia, es demasiado hermosa...♥
Un saludo!

