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La vida de Buda y sus enseñanzas

Info3/29/2012
Hola amigos taringueros. Les brindo esta información que he recopilado y resumido de varias paginas. Espero que les guste ,y cualquier critica de buena voluntad será bien recibida.



Buda , el Iluminado, Siddharta Gautama Sakyamuni, vivió en India entre los años 563 y 483 a .C. Hijo del príncipe Suddhodana, que según cuenta la tradición, intentó apartar al muchacho de la vida religiosa y lo casó con su prima Yasodhara, naciendo un hijo llamado Rahula.

Nacido como un príncipe, Siddharta vivió una vida de grandes lujos durante sus primeros dieciocho años. Estaba rodeado de belleza, abundancia, amor y comodidades. Aunque no tuviera las comodidades y lujos modernos a los que muchos de nosotros estamos acostumbrados, tenía el futuro asegurado. Cualquier deseo suyo era satisfecho, cualquier placer que deseara era colmado.
A pesar de éstas comodidades y placeres extremos, el joven se sentía vacío y anhelaba un sentimiento de plenitud que el placer era incapaz de colmar; de modo que Siddharta abandonó su vida principesca para buscar una felicidad más duradera.
Entonces, él: se fue al extremo opuesto. En lugar de satisfacer todos sus caprichos, llevó una vida de privaciones. Adelgazó tanto que si se apretaba el ombligo con el dedo podía tocar su columna. Después de seguir una vida austera durante seis años, la abandonó. Descubrió que su abnegada existencia sólo conseguía debilitar su cuerpo su mente. Su sed de paz interior no se saciaba ni con el extremo de los excesos ni con el de las privaciones. Sin embargo, su problema de cómo hallar la felicidad duradera y la plenitud emocional seguía sin resolverse.

A los 35 años dio un gran paso hacia la iluminación, el día de luna llena de Vesakha (mayo del 523 a .C.) se sentó bajo una higuera sagrada en Uruvela decidido a no levantarse hasta haber alcanzado el nirvana . Durante la noche alcanzó niveles cada vez más altos de conciencia, llegando a conocer sus vidas anteriores y al 'ojo divino' capaz de seguir la reencarnación de todos los seres.




Luego de alcanzar su despertar, Buda dedicó su vida a enseñar a los demás cómo alcanzar éste estado de plenitud. La principal enseñanza de Buda son las Cuatro Nobles Verdades:

Primera Noble Verdad: El Sufrimiento. El sufrimiento existe. Todos sufrimos en alguna medida, y tenemos en el cuerpo y en la mente algún tipo de malestar. Debemos reconocer y aceptar la presencia de éste sufrimiento y sentirlo, no negarlo.
Segunda Noble Verdad: El Origen del Sufrimiento. Después de percibirlo, debemos observarlo profundamente para ver cómo se forma. Necesitamos reconocer e identificar qué clase de alimentos espirituales y materiales hemos ingerido que nos están causando sufrimiento. El Sufrimiento es causado en gran medida por el Deseo, el Apego y la Ignorancia (desconocer la realidad de la Interdependencia, de la Impermanencia, del Karma, de la ley de "Causa y Efecto", etc).
Tercera Noble Verdad: La Extinción del Sufrimiento. Esta es una buena noticia. Buda no negó la existencia del sufrimiento, pero tampoco negó la de la alegría y la felicidad. Buda no dijo que "todo es fuente de sufrimiento y no podemos hacer nada para evitarlo". Buda nos enseñó cómo reconocer y aceptar la presencia del sufrimiento, pero también nos enseñó cómo ponerle fin. Si no hubiera la posibilidad de hacerlo, ¿de qué serviría practicar? La Tercera Noble Verdad nos dice que la curación es posible.
Cuarta Noble Verdad: La Senda que conduce a la Extinción del Sufrimiento. Esta es la senda que más necesitamos. Buda la denominó el Noble Octuple Sendero. Este sendero nos da a conocer las maneras de ser consciente que son correctas, adecuadas y beneficiosas: la Visión Justa, el Pensamiento Justo, la Atención Justa, el Habla Justa, La Acción Justa, la Diligencia Justa, la Concentración Justa y el Medio de Vida Justo.
Nadie le entregó a Buda las Cuatro Nobles Verdades, sino que él las descubrió por sí mismo, del mismo modo que tú y yo debemos hacerlo. Aunque su vida fue única en muchos aspectos, sufrió y deseó la felicidad perdurable, al igual que cualquier otro ser humano.




Nadie puede practicar o aplicar la sabiduría de las Cuatro Nobles Verdades por tí. Tú eres el único que puede experimentar el poder y la posibilidad que encierran la visión clara y la práctica. Por eso, Buda insistió en que: "No creas ciegamente lo que dicen los demás. Averigua por tí mismo qué es lo que te aporta claridad y paz. Ese es el camino que debes elegir".




Otras enseñanzas son:


El Noble Octuple Sendero
La Cuarta Noble Verdad (el Octuple Sendero) es una serie de instrucciones que nos hace trascender el sufrimiento de la vida, y experimentar una enorme plenitud. El Noble Octuple Sendero se denomina también el Camino Medio, porque evita los extremos de los excesos y las privaciones, que desencadenan la avidez emocional en tu interior. Es útil considerar cada acción como una receta para alimentar tu corazón.
Los caminos del Noble Octuple Sendero son:
1) Visión Correcta o Justa
2) Pensamiento Correcto o Justo
3) Atención Correcta o Justa
4) Habla Correcto o Justo
5) Acción Correcta o Justa
6) Diligencia Correcta o Justa
7) Concentración Correcta o Justa
8) Medio de Vida Correcto o Justo
Quizás te preguntes por qué aparece la palabra "Correcto/a" o "Justo/a" en cada acción. Este adverbio significa "la manera correcta o justa", "recta" o "derecha", que no es torcida ni errónea. Es decir, el Noble Octuple Sendero te señala la dirección adecuada: te conduce hacia la plenitud y te aleja del dolor.


Tomar Consciencia


La Toma de Consciencia es la base del Noble Octuple Sendero. El hecho de ser consciente se conoce como la medicina que cura la enfermedad del deseo. Cuando estás atento a la verdad de cada momento , esta atención concentrada te hace disminuir tu ritmo lo suficiente como para que puedas examinar tus hábitos.

Nirvana

Para comprender lo que es el Nirvana , es conveniente antes el presentar ciertos conceptos básicos del budismo, como el de vacío y la conciencia individual o el "ego". En términos estrictos, el término Nirvana significa “extinguir” o “apagar por soplo” y se trata de un término propio del Budismo que intenta otorgar un nombre al estado supremo y trascendental de liberación, que brinda al hombre felicidad y serenidad eternas.



Este estado de cesación o extinción está íntimamente ligado al concepto de "vacío". Hay muchas interpretaciones erróneas frente a este concepto, por lo que incluso muchos estudiosos occidentales llegan a pensar que el budismo es una suerte de nihilismo. En realidad este vacío budista está lleno ;“no puede denominársele vacío, ni tampoco no-vacío", pero se le denomina de ese modo para dejar en claro que está más allá de todo el mundo de la forma manifiesta; es un estado inmanifestado, como la semilla de la realidad.
Según la doctrina budista, el vacío vendría a ser la verdadera naturaleza de la conciencia; el mundo de la forma es aparente a la conciencia que toma un punto de vista fijo y arbitrario llamado el ego (la imagen mental de nosotros mismos) identificándose con este principio irreal




El Nirvana se puede alcanzar una vez que se logra la liberación de las leyes del karma, pero además, junto con esto se debe alcanzar la liberación del “samsara”. Samsara es el término budista que permite explicar el ciclo de nacimientos que las personas que profesan esta religión pasan a lo largo de su existencia, de este modo, cuando alcanzan el Nirvana , el ciclo puede cerrarse y no es necesario volver a nacer.
Como es posible intuir, se trata de algo muy difícil de definir, incluso para la misma gente budista. Nadie ha logrado realizar una definición que abarque por completo el real significado de lo que significa alcanzar el Nirvana , ya que tal como sucede en las religiones del mundo occidental, existen ciertas cosas que sólo explicamos y esperamos con la fe, sin intentar buscar las razones ni las explicaciones, sólo basta creer y experimentar cuando llegue el momento.


El Camino Medio


Buda no osciló entre el extremo de los excesos (placer) y el de las privaciones (dolor). Descubrió que ambos extremos eran un sendero doloroso e infructuoso. Aunque vivió algunos momentos maravillosos, no colmaron completamente su deseo de paz y seguridad duraderas.
En vez de buscar en alguna otra parte, Buda decidió seguir el Camino Medio y centrarse en el momento presente, en lugar de soluciones extremas en el exterior. Dirigió la atención a su interior y examinó atentamente aquello que ocurría en su cuerpo y en su mente.
Buda se sentó al pie de un árbol, y decidió no levantarse, hasta liberarse de la sed que buscaba saciar en el lugar equivocado. Durante la noche, legiones de deseos, lujuria, placer, dolor, agresividad, miedo, tentación, frustración, odio y duda intentaron apartarle de su meta, pero permaneció impasible. Cuanto más tiempo meditaba, más intensas y exigentes se volvían esas fuerzas.
Al observar profundamente su interior, Buda liberó su mente. Halló la plenitud que buscaba, pero gracias al esfuerzo y a la honestidad. Antes de alcanzar el despertar y liberarse del sufrimiento, habían muchas cosas que debía afrontar y aprender.
Descubrió la vida de desdicha que había creado con la falsa idea básica de que el placer puede durar, y el dolor, evitarse. Nos lastimamos a nosotros y a los demás una y otra vez, al aferrarnos a las experiencias cambiantes, como nuestro cuerpo y nuestras relaciones. Es inevitable que experimentemos cierto sufrimiento, porque las pérdidas y los cambios forman parte de la vida de todos. Sin embargo, mucho del sufrimiento que padecemos es opcional. Lo creamos al resistirnos al momento presente y no aceptar que todo cuanto existe está destinado a cambiar, mutar y desaparecer, nos guste o no. En realidad, no hay nada que deba causarnos atracción o rechazo. Cuando observas atentamente cada momento, descubres que cosas tan opuestas como el placer y el dolor, o el hecho de ganar o perder, tienen sus ventajas y desventajas.


Los Excesos, las Privaciones y el Camino Medio


Buda comparó el Camino Medio y las Cuatro Nobles Verdades con un tronco que se desliza flotando por un río. Una de las orillas representa los excesos, y la otra, las privaciones. Mientras el tronco se desliza por el río, evita ambos extremos. Si se queda atrapado en cualquiera de ellos, el tronco se hunde o se pudre.
Depende de cada individuo el reconocer ésos extremos, igual que lo hizo Buda en la noche de su despertar. Observó y contempló lo que aparecía ante él, fuera lo que fuese. No se dejó seducir por los placeres ni se dejó traicionar por el dolor, porque se mantuvo centrado en el momento presente, sin apegarse o aferrarse a nada.
Buda nunca dijo: "La extinción del sufrimiento es fácil", sino que: "La extinción del sufrimiento es posible". Aprendiendo a observar tu interior y llevando una vida bondadosa e íntegra, libre de apegos, puedes alcanzar las Cuatro Nobles Verdades tal como Buda lo logró hace 2.600 años. Los logros y cambios que éstas generan dan mayor satisfacción que cualquier otra cosa que puedas vivir.



EL QUE PERDONA VIVE MAS Y VIVE MEJOR

Escrito por Aldo Alberto Frias

Estaba el Buda meditando en la espesura junto a sus discípulos, cuando se acercó un detractor espiritual que lo detestaba y aprovechando el momento de mayor concentración del Buda , lo insultó lo escupió y le arrojó tierra.
Buda salió del trance al instante y con una sonrisa plácida envolvió con compasión al agresor; sin embargo, los discípulos reaccionaron violentamente, atraparon al hombre y alzando palos y piedras, esperaron la orden del Buda para darle su merecido. Buda en un instante percibe la totalidad de la situación, y les ordena a los discípulos, que suelten al hombre y se dirige a este con suavidad y convicción diciéndole: -“Mire lo que usted generó en nosotros, nos expuso como un espejo muestra el verdadero rostro. Desde ahora le pido por favor que venga todos los días, a probar nuestra verdad o nuestra hipocresía. Usted vio que en un instante yo lo llené de amor, pero estos hombres que hace años me siguen por todos lados meditando y orando, demuestran no entender ni vivir el proceso de la unidad y quisieron responder con una agresión similar o mayor a la recibida. Regrese siempre que desee, usted es mi invitado de honor. Todo insulto suyo será bien recibido, como un estimulo para ver si vibramos alto, o es solo un engaño de la mente esto de ver la unidad en todo”. Cuando escucharon esto, tanto los discípulos como el hombre, se retiraron de la presencia del Buda rápidamente, llenos de culpa, cada uno percibiendo la lección de grandeza del maestro y tratando de escapar de su mirada y de la vergüenza interna. A la mañana siguiente, el agresor, se presento ante Buda , se arrojo a sus pies y le dijo en forma muy sentida -”No pude dormir en toda la noche, la culpa es muy grande, le suplico que me perdone y me acepte junto a Usted” Buda con una sonrisa en el rostro, le dijo: “Usted es libre de quedarse con nosotros, ya mismo; pero no puedo perdonarlo” El hombre muy compungido, le pidió que por favor lo hiciera, ya que él era el maestro de la compasión, a lo que el Buda respondió: -“Entiéndame, claramente, para que alguien perdone, debe haber un ego herido; solo el ego herido, la falsa creencia de que uno es la personalidad, ese es quien puede perdonar, después de haber odiado, o resentido, se pasa a un nivel de cierto avance, con una trampa incluida, que es la necesidad de sentirse espiritualmente superior, a aquel que en su bajeza mental nos hirió. Solo alguien que sigue viendo la dualidad, y se considera a sí mismo muy sabio, perdona, a aquel ignorante que le causo una herida. No es mi caso, yo lo veo como un alma afín, no me siento superior, no siento que me hayas herido, solo tengo amor en mi corazón por usted, no puedo perdonarlo, solo lo amo. Quien ama, ya no necesita perdonar.” El hombre no pudo disimular una cierta desilusión, ya que las palabras de Buda eran muy profundas para ser captadas por una mente llena todavía de turbulencia y necesidad, y ante esa mirada carente, el Buda añadió con comprensión infinita: -“Percibo lo que le pasa, vamos a resolverlo, para perdonar , ya sabemos que necesitamos a alguien dispuesto a perdonar, vamos a buscar a los discípulos, en su soberbia están todavía llenos de rencor, y les va a gustar mucho que usted le pida perdón, en su ignorancia se van a sentir magnánimos, por perdonarlo, poderosos por darle su perdón, y usted también va a estar contento y tranquilo por recibirlo, va a sentir un reaseguro en su ego culposo, y así mas o menos todos quedarán contentos y seguiremos meditando en el bosque, como si nada hubiera pasado” Y así fue. Comprenden ustedes la brutal ironía de estas palabras de Buda , de su enseñanza, Que pasaría cuando se les pregunte a ustedes, amigos queridos del alma, a quien te falta perdonar, y en lugar de buscar los rostros y nombres de aquellos que dañaron al ego, ustedes respondiesen, ya no tengo que perdonar a nadie, YA LOS AMO. Como voy a perder tiempo regresando al jardín de infantes, cuando aprendí a perdonar, si ahora directamente sé amar, puedo amar, y al amor es lo que YO SOY Preferí acudir a esta anécdota que hace años me impactó, para no dar técnicas sobre como perdonar y quizás tratar de hacer el secundario acelerado y no materia por materia, y entender que el que logra aceptar la perfección divina detrás de tanta situación aparentemente brutal para la mente, logra captar, que en un instante podría liberar años de rencor, resentimiento y destrucción celular.



Sus últimos años:


Buda murió a los 80 años de edad. La causa fue una intoxicación alimenticia que le produjo vómitos, hemorragias y grandes dolores que, según los testimonios, soportó con gran entereza. Finalmente, se recostó en un bosque de mangos en Kushi-Nagara, a unos 175 kilómetros al noroeste de Patna. Allí, rodeado de sus discípulos, alcanzó la paz eterna de la extinción completa, el para nirvana . Este es un estado al que solo acceden después de morir los que han alcanzado el nirvana durante su vida. Antes de expirar dijo el Nirvana Sutra, donde resume toda su enseñanza y aclara los puntos que él vio que no estaban bien comprendidos.

Sus últimas palabras fueron: "todas las cosas son perecederas. Esfuércense por su salvación".








"El budismo no es una religión ni una filosofía , es una forma de vida".




El budismo, no depende de otros dioses, no te obliga a portarte bien por miedo al castigo. El budismo es un camino de auto-superación, de intentar ser mejor con uno mismo y con los demás.

El budismo enseña a que si uno esta bien, la gente alrededor nuestro esta bien, es equilibrio y es conocer que la felicidad esta en cosas diferentes a las que nos hacen creer los demás. La felicidad la debemos encontrar nosotros conociéndonos a nosotros mismos.

Frase que saque del post



Esto es todo, espero que les haya gustado. Gracias por su atención.


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