Que tal amigos de T!, hoy vengo a contarles otra experiencia de viaje, en este caso a tierras brasileras en el año 2016.
Luego de investigar un poco llegué a la conclusión de que la mejor época para viajar a Brasil es entre Abril y Agosto que serían otoño e invierno, esto por motivos de economía, especialmente en los tiquetes aéreos. Así que alisté mi viaje con buena anticipación, compré los tiquetes ida y regreso de Bogotá a Sao Paulo en 420 dólares aprovechando una promoción con 5 meses de anticipación y viajé en agosto por Lan (ahora Latam).
En este punto cabe resaltar que desconozco el precio de los vuelos desde países más cercanos al sur de Brasil como Argentina, Uruguay o Paraguay, pero supongo que viajando desde allí hasta Sao Paulo los costos de transporte serían mucho menores, incluso se podría hacer el viaje por tierra para acortar gastos.
También vale la pena mencionar que toda la gestión del hospedaje la realicé desde la página Booking también con mucha anticipación, de esta forma pude reservar hostales sumamente económicos aprovechando las promociones que dichos establecimientos ofrecen de vez en cuando.
Luego de 6 horas de vuelo, al llegar al aeropuerto de Guarulhos (cerca a Sao Paulo) me sorprendió la increíble congestión, colas larguísimas para abordar un taxi o un bus. Un taxi desde Guarulhos hasta Sao Paulo es realmente costoso (40 dólares aproximadamente), entonces tuve que abordar un autobús metropolitano que me cobró 3 dólares. El recorrido es de una hora aproximadamente.
Al llegar a Sao Paulo seguí sorprendido por lo caótica que es esta ciudad, y mucho más en horas picos. Hay que tener en cuenta que se trata de una ciudad gigantesca, de más de 12 millones de habitantes, por lo que tiene todos los inconvenientes que puede presentar una metrópoli de este tipo.
La gran ventaja de Sao Paulo es su eficiente sistema de transporte subterráneo. El metro fue mi medio de transporte el 90% de las veces, aunque también hice largos recorridos a pie, por lo que me economicé una buena suma de dinero en transporte y pude visitar sitios emblemáticos de la ciudad como el Museo de Arte, la Catedral Metropolitana, la Galeria do Rock y sitios imperdibles para un futbolero: la Arena Corinthians, el estadio municipal Paulo Machado o Pacaembú y por supuesto el interesante Museo do Futebol.
Fueron en total tres días en la concurrida Sao Paulo hospedándome en el bonito hostal Up Whiteblack a 6 dólares la noche.
El cuarto día en la mañana salí hacia Río de Janeiro en bus desde la terminal Tieté. Fue un viaje de 6 horas en el que el aire acondicionado por poco me congela y tuvo un costo de 30 dólares. Aquí hago un paréntesis, ya que estoy acostumbrado a pagar mucho menos por pasajes de bus en países como Colombia, Perú o Ecuador. Claramente en Brasil el transporte terrestre es un poco más costoso que en el resto de países de Suramérica, así que hay que estar preparados para ese detalle.
Llegué en la tarde al terminal Novo Rio en Río de Janeiro. De Río puedo decir que es una ciudad encantadora, sus playas, sus paisajes y su gente realmente son cautivadores, y se siente un cambio muy radical en la amabilidad de sus habitantes comparado con Sao Paulo, donde se muestran algo más precavidos y distantes, aunque nunca tuve ningún problema con nadie y siempre fueron atentos conmigo. Pero el calor de Río irradia una alegría distinta en las personas.
Otra de las ventajas de Río es la facilidad de transportarse en metro, ahorrando grandes sumas de dinero en transporte y dando acceso para conocer los lugares emblemáticos de la ciudad, como son obviamente el Cristo Redentor, las playas de Ipanema, Copacabana y Leblón, el cerro Pan de Azucar y el estadio Maracaná.
Las playas durante esos días no estuvieron muy concurridas, supongo que el frío clima no ayudó mucho, igualmente son espectaculares y merecen su fama.
También tenemos la otra realidad de Río, la pobreza y la delincuencia, flagelos que no son ajenos al resto de Suramérica.
En Río estuve alojado tres noches en el hostal LimeTime, sitio altamente frecuentado por turistas de Europa. Allí pagué 8 dólares por noche.
Bien, era momento de iniciar mi viaje hacia el maravilloso estado de Minas Gerais, donde tenía reservado un hostal en Belo Horizonte y fui a visitar un hermoso pueblo llamado Ouro Preto. El tiquete en bus me costó 25 dólares y fue un viaje de aproximadamente 7 horas.
De Belo Horizonte puedo decir que es una linda ciudad, también con la facilidad del metro para transportarse y con sitios de interés como el Estadio Mineirao, el Museo de Historia Natural y el Palacio de las Artes.
A pocos kilómetros de la capital se encuentra la localidad de Ouro Preto, joya escondida entre las montañas de Minas. Si llegas a visitar esas tierras, no dejes de darte un paso por Ouro Preto, un hermoso pueblo lleno de arquitectura colonial y artesanías de todo tipo.
Otras tres noches estuve entre B.H. y O.P., hospedándome en el hostal Home Center en Belo Horizonte por 8 dólares la noche. Llegó el momento de abandonar Minas Gerais y dirigirme hacia el estado de Goiás, donde se localiza la capital Brasilia. Es un largo viaje mientras se recorre una gran porción del estado de Minas, de 12 horas de duración y de un costo de 60 dólares.
Brasilia es una ciudad sumamente innovadora. Destaca por su icónica arquitectura, obra en su mayoría del arquitecto Oscar Niemeyer. Los lugares de interés de Brasilia se encuentran a muy poca distancia, por lo que pueden recorrerse a pie tranquilamente. Es realmente admirable el ingenio y creatividad de Niemayer, lo que se puede apreciar en estas obras arquitectónicas:
Brasilia es una ciudad muy tranquila y agradable, de aproximadamente tres millones de habitantes, realmente poco para tratarse de una capital.
Tras dos días en la capital, hospedándome en el Hostal Brasilia Capital a 12 dólares por noche, llegó el momento de viajar nuevamente hacia el sur, retornando a Minas Gerais y pasando nuevamente al estado de Sao Paulo. Es un viaje bastante largo que me sirvió para descansar un poco dada la comodidad de los buses. Logré una promoción por la empresa Rápido Federal y pagué 65 dólares por el viaje, de aproximadamente 16 horas.
Llegó la hora de regresar, un vuelo hasta Bogotá desde Sao Paulo me esperaba para el retorno, luego de 15 días de aventura por el país del fútbol y la samba.
Resumiendo...
Tiquetes de avión Bogotá-Sao Paulo ida y regreso: 420 dólares
Transporte terrestre en Brasil entre ciudades: 180 dólares
Metro, buses, taxis en promedio: 45 dólares
Entradas a sitios turísticos promedio: 30 dólares
Hospedaje: 90 dólares (12 noches en promedio)
Alimentación y otros: 100 dólares
TOTAL: 865 dólares
Amigos básicamente ese fue mi viaje, quiero aclarar que NO SOY UN MOCHILERO y NO HAGO AUTOSTOP. Me gusta viajar cómodo en la medida de lo posible y este presupuesto claramente está hecho para este tipo de viajero, el taringuero que tiene algún ingreso fijo. En una oportunidad hice un post parecido a éste y hubo algunos genios de la carretera que me putearon asegurando que con 10 dólares se recorrieron el mundo. La realidad es que si quieres viajar cómodo lo mejor es la planeación, y Brasil no es un país precisamente barato.
Espero que les pueda ser de utilidad esta información, hasta el próximo viaje!