Hola estos son cuentos propios, es lo que se podria decir "largo" asi que no seran aceptados comentarios como
Azulejos
Azulejos, TAN FRIOS, TAN PALIDOS, TAN DUROS. Azulejos es todo lo que veo, es todo lo que pienso, es todo lo que alcanzo a distinguir de esta cuadrada y monótona habitación. ¿No conoces esa parte de mi verdad? Anoche soñé que volvía a salir al exterior. Recordé mis momentos de natural reflexión, el andar sin peligro, tan seguro de todo, esa loca esperanza, dulce mentira que la mente nos juega para seguir adelante. Recuerdo fijar cada pequeño detalle de todo lo que se cruce por delante, pensarlo y volverlo a pensar. Burlabas mi forma de mirar, mi manera de pensar, y la sencillez con la que explicaba lo mágico de lo que a vos te parecía inútil o aburrido ¡Oh malvado don! Los pequeños ruidos de pájaros al amanecer, que belleza poder disfrutar de la simple melodía de un niño riendo, sonreír y pensar “Aun estoy vivo” caminar con cierta elegancia y respirar hondo cuando se puede, contagiar alegría a los demás y soñar que podemos seguir viviendo de eso todo lo que resta de nuestro tiempo, pero no es así. Me he condenado tanto a vivir en mis propios cuentos ¡Oh maldita costumbre! Es tan preocupante pensar que todo se logra. Sé por demás que siempre llego al límite, ésta impulsiva manía de ver el mundo con otros ojos, ser detallista ¿y de qué sirve? Si a lo largo solo me hace ver el mundo como realmente es, con sus peligros, con sus personas, con sus maldades oscuras y penetrantes. El mundo no es lo que yo esperaba, el mundo está lleno de heridas que tarde o temprano afectan, mi mente está quebrada ¡y no quiere saber nada de tu asqueroso mundo! Si pudiera retroceder mis pensamientos… Yo no estaría sentado aquí, hundiendo todo en oscuridad, frente a una pared de azulejos, tan poco detallados. Siempre que huyo del mundo me encuentro sentado en la misma posición esperando esconder el afuera de una manera tan cruel, siempre digo que voy a salir, que voy a caminar, que voy a sonreír una vez más. Me gustaría pensar que mi habla te provocaba curiosidad y creer que algún día volveré a utilizarla, desearía tanto que ya no rías cuando fantaseo y siento que puedo sonreír sin razón alguna. Claro que puedo distinguir tu bronca y odio hacia mí, personas mentirosas, y esclavas de sí mismas, así fue siempre ¿o acaso olvidaste como soy?
Algún día voy a salir, voy a disfrutar de mi don nuevamente. Ese paso tranquilo, ese sol casi amigable, el empezar a explicar opiniones y no parar, sentir la emoción de querer compartir lo hermoso que nadie nota. Tengo ansias de volver a esos tiempos, solo que creo que me quedaré mirando estos azulejos por un largo rato, son como una hoja, dispuesta a ser escrita, un papel que espera ser dibujado, estos azulejos TAN FRIOS, TAN PALIDOS, TAN DUROS… Y después de todo mucho más reales e interesantes que tú y tu aburrido mundo.
Quejas
No me gusta mi pelo, quiero teñirlo. No me gusta mi cuarto, quiero cambiarlo. No me gusta la escuela, quiero pasarla. No me gusta mi cara, quiero arreglarla. No me gusta este aire, quiero ducharme y dejar de quejarme...Quiero callarme.
¿Por qué no podemos, Porque no te callas? ¿Por qué no me encuentro, y en donde me hayas?
Tantas preguntas surgen, tantas respuestas se pierden. Y no dejo de pensar en cambiar cosas. Todo es batalla de pensamientos, guerra simbólica entre un humano y su propia mente. ¿Y un adolescente? ¡Ni se imaginan la mente de un adolescente! tantas confusiones, rebuscadas e inconclusas. Ni uno mismo sabe lo que en verdad quiere. Claro que todos hemos pasado por eso, pero llego a pensar que alrededor de los 20 años uno borra intencionalmente esas confusiones, lo sufrido de la juventud, por todo lo que se pasa. Creo en que un humano jamás dejara de quejarse, porque está preparado mentalmente para notar errores en cada momento de su vida... ¿Le gusta su familia? no le agradan completamente sus amigos ¿tiene familia y amigos? se queja porque su casa tiene goteras ¿tiene una hermosa casa? la del vecino es mejor, y así sucesivamente... Somos esclavos de la mente negativa así que no importa que no te guste tu pelo, tu cuarto, tu escuela, tu rostro... Ya tendrás tiempo de quejarte de cosas peores.
Poema
Te amo, de una forma tan extraña. Quiero tus reacciones, quiero tus deberes, quiero tus acciones, y todos tus placeres. Amo la alegría, la risa, y su fantástica fusión. Y cuando abres los ojos levantas las cejas y tu típico gesto de confusión. Deseo que hables, porque adoro escucharte. Me gusta cuando sueñas y yo deseo soñarte. Tu particular forma de llegar, tu especialidad es hacerte notar, creo que me agradas tanto, me provocas ganas de actuar. ¿Es que aquí todos están ciegos, es que nadie se ha dado cuenta? Pienso que soy el único hombre atento en toda la gente del planeta. Claro que eso me enorgullece, y no pienso parar marcha, cada vez que te veo, descubro algo nuevo hermosa muchacha. Pero ¿tú pensaras lo mismo? Espero que así sea, y que entre estas multitudes, sea a mí a quien veas, que sepas distinguir y que nada le mudes, al un hombre humilde que conoce todas tus virtudes. Te amo de noche, te amo a la mañana, de todas formas te amo, y de una forma tan extraña.
En fin, espero les agrade de leerNO LEI UN CARAJO, ME VALE VERGA, ME HAGO EL IMPORTANTE ENTRANDO AL POST SIN SIQUIERA SABER DE QUE CARAJOS TRATA
Azulejos
Azulejos, TAN FRIOS, TAN PALIDOS, TAN DUROS. Azulejos es todo lo que veo, es todo lo que pienso, es todo lo que alcanzo a distinguir de esta cuadrada y monótona habitación. ¿No conoces esa parte de mi verdad? Anoche soñé que volvía a salir al exterior. Recordé mis momentos de natural reflexión, el andar sin peligro, tan seguro de todo, esa loca esperanza, dulce mentira que la mente nos juega para seguir adelante. Recuerdo fijar cada pequeño detalle de todo lo que se cruce por delante, pensarlo y volverlo a pensar. Burlabas mi forma de mirar, mi manera de pensar, y la sencillez con la que explicaba lo mágico de lo que a vos te parecía inútil o aburrido ¡Oh malvado don! Los pequeños ruidos de pájaros al amanecer, que belleza poder disfrutar de la simple melodía de un niño riendo, sonreír y pensar “Aun estoy vivo” caminar con cierta elegancia y respirar hondo cuando se puede, contagiar alegría a los demás y soñar que podemos seguir viviendo de eso todo lo que resta de nuestro tiempo, pero no es así. Me he condenado tanto a vivir en mis propios cuentos ¡Oh maldita costumbre! Es tan preocupante pensar que todo se logra. Sé por demás que siempre llego al límite, ésta impulsiva manía de ver el mundo con otros ojos, ser detallista ¿y de qué sirve? Si a lo largo solo me hace ver el mundo como realmente es, con sus peligros, con sus personas, con sus maldades oscuras y penetrantes. El mundo no es lo que yo esperaba, el mundo está lleno de heridas que tarde o temprano afectan, mi mente está quebrada ¡y no quiere saber nada de tu asqueroso mundo! Si pudiera retroceder mis pensamientos… Yo no estaría sentado aquí, hundiendo todo en oscuridad, frente a una pared de azulejos, tan poco detallados. Siempre que huyo del mundo me encuentro sentado en la misma posición esperando esconder el afuera de una manera tan cruel, siempre digo que voy a salir, que voy a caminar, que voy a sonreír una vez más. Me gustaría pensar que mi habla te provocaba curiosidad y creer que algún día volveré a utilizarla, desearía tanto que ya no rías cuando fantaseo y siento que puedo sonreír sin razón alguna. Claro que puedo distinguir tu bronca y odio hacia mí, personas mentirosas, y esclavas de sí mismas, así fue siempre ¿o acaso olvidaste como soy?
Algún día voy a salir, voy a disfrutar de mi don nuevamente. Ese paso tranquilo, ese sol casi amigable, el empezar a explicar opiniones y no parar, sentir la emoción de querer compartir lo hermoso que nadie nota. Tengo ansias de volver a esos tiempos, solo que creo que me quedaré mirando estos azulejos por un largo rato, son como una hoja, dispuesta a ser escrita, un papel que espera ser dibujado, estos azulejos TAN FRIOS, TAN PALIDOS, TAN DUROS… Y después de todo mucho más reales e interesantes que tú y tu aburrido mundo.
Quejas
No me gusta mi pelo, quiero teñirlo. No me gusta mi cuarto, quiero cambiarlo. No me gusta la escuela, quiero pasarla. No me gusta mi cara, quiero arreglarla. No me gusta este aire, quiero ducharme y dejar de quejarme...Quiero callarme.
¿Por qué no podemos, Porque no te callas? ¿Por qué no me encuentro, y en donde me hayas?
Tantas preguntas surgen, tantas respuestas se pierden. Y no dejo de pensar en cambiar cosas. Todo es batalla de pensamientos, guerra simbólica entre un humano y su propia mente. ¿Y un adolescente? ¡Ni se imaginan la mente de un adolescente! tantas confusiones, rebuscadas e inconclusas. Ni uno mismo sabe lo que en verdad quiere. Claro que todos hemos pasado por eso, pero llego a pensar que alrededor de los 20 años uno borra intencionalmente esas confusiones, lo sufrido de la juventud, por todo lo que se pasa. Creo en que un humano jamás dejara de quejarse, porque está preparado mentalmente para notar errores en cada momento de su vida... ¿Le gusta su familia? no le agradan completamente sus amigos ¿tiene familia y amigos? se queja porque su casa tiene goteras ¿tiene una hermosa casa? la del vecino es mejor, y así sucesivamente... Somos esclavos de la mente negativa así que no importa que no te guste tu pelo, tu cuarto, tu escuela, tu rostro... Ya tendrás tiempo de quejarte de cosas peores.
Poema
Te amo, de una forma tan extraña. Quiero tus reacciones, quiero tus deberes, quiero tus acciones, y todos tus placeres. Amo la alegría, la risa, y su fantástica fusión. Y cuando abres los ojos levantas las cejas y tu típico gesto de confusión. Deseo que hables, porque adoro escucharte. Me gusta cuando sueñas y yo deseo soñarte. Tu particular forma de llegar, tu especialidad es hacerte notar, creo que me agradas tanto, me provocas ganas de actuar. ¿Es que aquí todos están ciegos, es que nadie se ha dado cuenta? Pienso que soy el único hombre atento en toda la gente del planeta. Claro que eso me enorgullece, y no pienso parar marcha, cada vez que te veo, descubro algo nuevo hermosa muchacha. Pero ¿tú pensaras lo mismo? Espero que así sea, y que entre estas multitudes, sea a mí a quien veas, que sepas distinguir y que nada le mudes, al un hombre humilde que conoce todas tus virtudes. Te amo de noche, te amo a la mañana, de todas formas te amo, y de una forma tan extraña.

