El régimen Sirio colocó minas en las fronteras con el Líbano y Turquía
El régimen sirio colocó minas antipersonales a lo largo de su frontera con el Líbano y Turquía, que es el camino que siguen miles de civiles que tratan de huir de la brutal represión del Ejército de Bashar Al Assad, según denunció hoy la organización humanitaria Human Rights Watch (HRW).
"El régimen sirio trata de impedir que las personas entren al país o que lo abandonen", dijo Nadim Hury, vicedirector del departamento de Oriente Medio de esta entidad.
La decisión, añadió el especialista, será "mortífera porque esas rutas son utilizadas por aquellos que tratan de huir del país, y también para evacuar heridos". HRW publicó el testimonio de testigos que afirmaron que el Ejército sirio ha instalado minas en los últimos meses y que éstas ya han causado víctimas.
De acuerdo con Hury, la última víctima de estas minas es un joven que perdió la pierna derecha el 5 de marzo pasado cuando retornaba a Siria luego de un viaje a Turquía.
La entidad citó también a un adolescente de la ciudad de Tal Kalaj que perdió una pierna en febrero, cuando trataba de cruzar la frontera con Líbano cargando a un pariente herido en Homs. "Estábamos seguros de que no habría minas en esa zona de matorrales espinosos", dijo el joven de 15 años, quien recordó que se encontraban a "menos de 50 o 60 metros cuando la mina estalló".
En tanto, las tropas gubernamentales continúan llevando adelante una guerra sin tregua contra los insurgentes, con violentos combates en Idleb, una provincia montañosa en la frontera con Turquía, con el objetivo de asfixiar a la rebelión. Los militantes opositores denuncian una situación humanitaria insostenible ante la falta total de agua y electricidad, y comunicaciones cortadas.
Ayer Unas 50 mujeres y niños fueron apuñalados y degollados en un bastión rebelde en la ciudad de Homs, causando la fuga de centenares de familias de esta localidad por temor a nuevas masacres.
Los militantes denunciaron la masacre y la atribuyeron a las fuerzas gubernamentales, al tiempo que los medios de comunicación oficialistas responsabilizaron a "grupos terroristas".
Por su parte, el ministro sirio de la Información, Adnane Mahmud, acusó a "los grupos terroristas" de haber perpetrado esa masacre "para generar reacciones internacionales contra Siria", y acusó a Arabia Saudita y Qatar, muy críticos al gobierno de Damasco, de ser "cómplices de esos grupos".
Después de este macabro descubrimiento, los Comités Locales de Coordinación (LCC), que animan la movilización contra el régimen, llamado a una jornada de duelo para este martes en todo el país, con cierre de los comercios, escuelas, universidades y rutas.
(Agencias)