1. En las afueras de la Habana hay un barrio llamado Jaimanitas donde Fuster, un reconocido artista cubano, creó un nuevo concepto de decoración con un estilo muy parecido al de Gaudí para embellecer el barrio uniendo piezas de cerámica de colores.
Casas del barrio de las Jaimanitas
2. La Bodeguita del medio, bar emblemático de La Habana, fue fundada por un gallego. Debe su nombre a que, hasta su creación, todas las bodeguitas estaban situadas estratégicamente en las esquinas de las calles. Al lado de la bodeguita se abrió una imprenta que frecuentaban los intelectuales y que terminaban sus comidas en la bodeguita. Entre ellos, Hemingway, uno de sus clientes más habituales. De hecho, en una de las paredes de la Bodeguita podemos leer una nota manuscrita de Hemingway en la que dice: My mohito in La bodeguita, My daiquiri in El Floridita.
La Bodeguita del Medio.
3. La Plaza de la Revolución es la segunda plaza más grande del mundo y es donde encontramos los edificios gubernamentales: el Ministerio del Interior con la figura del Che, y el Ministerio de Comunicaciones con la de Camilo Cienfuegos.
Ministerio del Interior. Plaza de la revolución.
4. Esta isla ha tenido varios nombres hasta llegar al actual. Colón la bautizó como “Isla Juana”, en honor a Juan, hijo fallecido de los Reyes Católicos. En 1525 el Rey Fernando la denominó como Isla Fernandina. Finalmente, se recuperó el nombre Taíno de Cuba, que significa Tierra Grande.
5. Uno de los motivos por los que Fidel Castro tuvo tanta aceptación fue porque el 10 de enero de 1959, mientras daba un discurso entre las masas, una paloma de las que fueron liberadas se posó en su hombro durante todo su discurso, algo que los cubanos ligados a la religión de la santería tomaron como señal de que era el elegido.
6. En el barrio de Cayo Hueso encontramos el callejón de Hamel en honor a Fernando Belleau Hamel, un estadounidense de origen franco-alemán que compró terrenos en este callejón y abrió un negocio de materia prima y fundición dando trabajo y casa a una gran parte de la población negra y china que vivía en Cuba. Salvador González Escalona, artista cubano, comienza en 1990 a darle vida a este callejón pintando murales de influencia afrocubana, y se ha convertido hoy en uno de los principales puntos de referencia artísticos de la Habana donde, además de los murales, se celebran representaciones musicales, de teatro, hay talleres de pintura para niños o conferencias.
Callejón de Hamel, La Habana.
7. En el año 1956 el Ballet de Cuba se enfrentó a la agresión del gobierno de Batista, que trató de convertirlo en su agente propagandístico y, al no conseguirlo, le retiró el apoyo económico estatal. Alicia Alonso, Prima Ballerina del Ballet Nacional de Cuba, da a conocer una carta pública de denuncia y realizó una gira de protesta nacional, negándose a bailar en Cuba mientras se mantuviera en el poder la tiranía.
8. Los paladares son los sitios más comunes para comer en Cuba. Empezaron a funcionar en 1995 como pequeños restaurantes familiares donde se podía degustar comida criolla. Hoy se han convertido en restaurantes con camareros que pueden hacer sombra a los restaurantes de alta cocina.
9. El Cristo de la Habana, de unos 20 metros de altura, es la mayor obra escultórica al aire libre realizada por una mujer, Jilma Madera. En 1957 un grupo de estudiantes trataron de asaltar el palacio presidencial donde se encontraba el presidente Batista; en él murieron todos los asaltantes. La mujer de Batista, que quedó impresionada, mandó construir una escultura del Cristo de la Habana para proteger a Batista, trayendo mármol de Carrara de Italia bendecido por el Papa Pio XII. Terminó de construirse el 25 de diciembre de 1958, una semana antes de que Fidel Castro entrara en la Habana.
Jilma Madera junto a la escultura del Cristo de la Habana.
10. En la basílica de Jesús de Miramar, la más grande y monumental de Cuba, encontramos una réplica del conocido Cristo de Medinaceli de Madrid.