

1) De la escasa importancia a una importancia exagerada.
2) La pobreza de las imágenes de los Ángeles.
Antes se consideraba la devoción a los Ángeles como cosa de niños o de mujeres, dándole una escasa importancia.
Se los representaba con alas cuidando niños ante posibles accidentes que prevenían.
Eran personajes como de cuentos de ficción o similar a las hadas.
En estos tiempos ha cambiado esto en ciertos ambientes, y se les presta una atención desmesurada, como si su actuación fuera individual sin el permiso, el envío, o el consentimiento de Dios.
Y se hacen prácticas supersticiosas: Abrirles la puerta, enviarlos como si fueran mascotas, tocarles la campanita para que vengan, dejarles comida.
Todo esto desvía de la verdadera devoción a los Ángeles, subordinada al Poder y Mandato de Dios, que coloca su libertad para Alabanza de su Gloria y para guiarnos en el camino de la santidad en medio de las peripecias y pesares de este mundo.
3) Quiénes niegan su existencia.
En la Biblia niegan su existencia el grupo judío de los saduceos (Hechos 23, 8).
Hoy en día lo hacen los materialistas, para los cuales el universo espiritual e invisible no existe ni tiene consistencia
Los racionalistas, como los agnósticos, que no pueden demostrar racionalmente su existencia, por lo que suspenden el juicio y no afirman ni niegan su existencia, así como la existencia del mismo Dios.
Algunos ven equivocadamente en los Ángeles personificación mítica o proyecciones antropológico-culturales de atributos divinos, o sea, atributos del mismo Dios personificados y proyectados en ellos: Como su espiritualidad, agilidad, sutilidad, poder, mezcla para ellos de un politeísmo primitivo.
4) Qué dice la Biblia.
La Biblia no admite dudas con relación a su existencia, desde el primero de sus 73 libros, el Génesis, hasta el último de los mismos, el Apocalipsis.
El Catecismo y el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, haciéndose eco de las Sagradas Escrituras en los números 327 y 59 respectivamente, dice que “al principio Dios creó la criatura espiritual y material”.
5) El Oficio de los Ángeles.
Son mensajeros y enviados de Dios, servidores de Dios y de los hombres.
Alaban a Dios en su Gloria participando del Culto y Liturgia eternos al que nos unimos desde la tierra, y nos traen la inspiración, fuerza y poder de Dios para cumplir Su Voluntad con eficacia y mayor facilidad, reprimiendo a nuestros enemigos, las fuerzas del espíritu del mal.
6) Diversas clases de Ángeles.
La Tradición espiritual cristiana, desde el siglo V, con la reflexión del Pseudo Dionisio, ha distinguido 9 Coros de Ángeles, subordinados entre Sí y subordinados finalmente a Dios.
Cada coro cumple una función propia en la Creación de Dios y en su Alabanza, y también en su servicio salvador a los hombres, subordinado al Reinado Universal de Jesús Resucitado.
El Apóstol San Pablo, en Colosenses 1, 16, describe diversas Jerarquía de Ángeles.
7) Quiénes hablan de ellos.
Además de las Sagradas Escrituras, ya desde los primeros siglos, pensadores cristianos los mencionan, como san Justino, filósofo y mártir.
En el siglo V-VI, el Pseudo Dionisio realiza el primer Tratado sobre los Ángeles, describiendo los distintos Coros Angélicos y sus características.
San Agustín y San Gregorio Magno, Obispos y Doctores de la Iglesia, realizan estudios profundos sobre los Ángeles.
En la Edad Media (siglos VI al XV), hay grandes tratados sobre ellos.
La literatura en general también se refiere a ellos, y el Concilio Vaticano II, culminado en el año 1965, se refiere a los Ángeles, por ejemplo en el documento Lumen Gentium (Jesús, Luz de las Gentes), en el número 49.
8) ¿Cómo son?
El hombre, según el concepto antropológico judío, es cuerpo, y en él están todas sus facultades psicológicas, emotivas y espirituales.
Muere todo el cuerpo y resucita todo él, el hombre entero.
Para los griegos, el hombre es un compuesto de alma espiritual, y cuerpo material.
El alma material pervive al cuerpo después de la muerte, al ser inmortal por su simplicidad, al no estar compuesta de materia.
Para el cristianismo, principalmente desarrollado por la antropología de San Pablo en la Biblia, el hombre es cuerpo material, psicología y emociones (alma), y espíritu inmortal.
El espíritu continúa después de la muerte, y en la Segunda Venida de Jesucristo, se volverá a unir a su cuerpo y alma resucitados para no perecer jamás.
Los Ángeles, por el contrario, son puro espíritu sin compuesto de materia alguna.
Por lo tanto, son espíritus simples e inmortales.
Tienen comienzo cuando son creados por Dios, pero no perecen jamás, tanto los buenos como los que usando mal de su libertad en el comienzo, sed rebelaron contra Dios y cayeron el Paraíso.
9) ¿Cúanto duran en la existencia?
Dijimos que al ser puro espíritu, son simples, no compuestos con materia, por lo que carecen de cuerpo.
Como consecuencia, son inmortales, no perecen jamás después de ser creados por Dios.
Jesús habla de la inmortalidad de los Ángeles, cuando compara la extensión de su duración a la de los cuerpos resucitados: “No pueden morir –los cuerpos resucitados- (porque...) son semejantes a los Ángeles”.
Al comparar la inmortalidad de los cuerpos resucitados con la de los Ángeles, Jesús proclama la inmortalidad de los mismos.
Por lo que los Ángeles, una vez puestos en la existencia por Dios, no mueren jamás, sean los Ángeles Buenos de la Gloria, en el cielo con una felicidad sin fin, sean los Ángeles caídos en el infierno, en una desdicha e infelicidad también eternas.
Jesús en Mateo 25, 41, dice que los malos irán “al fuego eterno, preparado para Satanás y sus Ángeles”.
Por lo tanto, la eternidad de los Ángeles es consecuencia de su naturaleza simple y espiritual, no tiene nada que ver con la gracia, ya que por naturaleza, tanto Ángeles buenos como malos son eternos, unos en el cielo felices, y otros en el infierno desdichados.



10) ¿Cuántos son los Ángeles? Los Coros Angélicos.
La cantidad de ángeles es muy grande. La Biblia habla de miríadas y millares de ángeles (Hb. 12,22. Ap. 5,11).
Jesús habla de que el Padre podría colocar a su disposición doce legiones de ángeles (Mt. 26, 53).
Coros Angélicos.
El Pseudo Dionisio (s. V) habla de que están organizados por el Señor en 9 coros angélicos, basando su reflexión en cómo se los menciona en la Biblia:
Cada 3 Coros de Ángeles constituyen una Jerarquía Angélica..
1º) Tronos, querubines y serafines.
2º) Potestades, virtudes, dominaciones.
3º) Ángeles, arcángeles, principados.
Están con Dios, alaban su Gloria, y desde allí ayudan a los hombres en diferentes funciones, por encargo Suyo.
Cada ángel es distinto y tiene su función propia.
11) Características y actuación de las diversas clases de Ángeles.
La Biblia se refiere a ellos con diferentes nombres:
a) Arcángeles
La Biblia menciona con este apelativo angélico a Miguel, en la carta de Judas vers. 9.
Es mencionado como Príncipe y Gran Príncipe (en Daniel 10, 21 y 12, 1).
Su nombre significa: “¿QUIÉN COMO DIOS?”.
En el Apocalipsis lucha contra y vence a Satanás (12, 7-12).
Nos ayuda en nuestra lucha contra los espíritus del mal.
Tiene gran poder contra Lucifer y sus fechorías y agentes..
Constantemente hay que renovar nuestra confianza en él.
ORACIÓN: “San Miguel Arcángel, defiéndenos en la Batalla. Sé tú nuestro amparo contra el poder y las acechanzas del Enemigo. Que Dios reprima su poder. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al Infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.”
Según su nombre (“Quién cómo Dios”), debe llevarnos siempre a reconocer el Señorío de Jesús, la Grandeza y el Poder del Nombre de Jesús y a buscar siempre la Gloria de Dios.
b) El Ángel Gabriel
Su nombre significa “Fuerza de Dios”. Otros traducen: “Dios es Grande”.
Es Mensajero de Dios para cumplir misiones especiales.
Cuatro veces aparece en la Biblia, siempre trayendo Buenas Noticias.
Explica una visión al profeta Daniel (9, 8-27), anunciándole un Príncipe Mesías, y lo conforta luego, diciéndole que es hombre de las predilecciones divinas.
Pero su papel Bíblico más importante lo realiza con el papá de Juan el Bautista y después con la Virgen María.
Anuncia el nacimiento de Juan y después la encarnación del Verbo de Dios, explicando a la Virgen cómo sucedería. (Lc. 1, 30-38).
Anunció el Mensaje más sublime de toda la historia: La Venida de Jesús al mundo en el seno de María Virgen.
c) El Ángel de Yavhé o del Señor
Anuncian Buenas Noticias y cumplen misiones especiales, como el Anuncio a San José (en Mt. 1, 20), como Gabriel le anunció a María, y el Aviso de retorno de Egipto (Mt. 2, 13), cuando la Sagrada Familia había huido de Nazareth ante la amenaza de muerte de Herodes concretada en los Santos Inocentes.
d) Los Serafines
Su nombre significa “amor ardiente”: Arden en el Amor de Dios.
El Profeta Isaías en su capítulo 6, 1-7 trae el texto más significativo sobre ellos: Tienen 6 alas y proclaman la Gloria del Dios Tres veces Santo, que llena toda la tierra.
Uno de ellos “voló” hasta el Profeta para purificar sus labios.
Por lo que los Serafines alaban a Dios, arden en su amor (brazas encendidas), y purifican a sus siervos para que puedan proclamar las maravillas de Dios.
e) Los Querubines.
Son citados con frecuencia en el Antiguo Testamento y en la carta a los Hebreos.
En el Génesis cuidan el camino del Árbol de la Vida (Gn. 3, 24).
En el libro del Éxodo aparecen sobre el Arca de la Alianza. Yahvé se sienta sobre Querubines, y entre ellos comunica sus revelaciones.
En el Profeta Ezequiel (1, 4 ss.), ellos mismos forman el Trono de Dios, y llevan su Gloria del cielo a la tierra y de la tierra al cielo.
La carta a los Hebreos habla también de su Gloria, que es la Gloria de Dios (Hb. 9, 5).
Por lo que los querubines, están llenos del conocimiento de la Gloria de Dios, y nos la comunican.
f) Las Potestades, Las Virtudes, Los Tronos, Los Principados y Las Dominaciones.
Son diversos nombres que emplea la Biblia para hablar del mundo Angélico.
El Apóstol Pedro (I Pe. 3, 22), dice que “Jesucristo subió al cielo y está sentado a la Derecha de Dios, habiéndole sido sometido los Ángeles, las Potestades y las Virtudes”.
San Pablo en la carta a los Colosenses dice que “Cristo es la cabeza de todo Principado y Potestad” (2, 10). En 2, 5 habla que con su muerte en la Cruz “despojó a los Principados y Potestades”.
Manifiestan por lo tanto el poder de Jesús Resucitado, que es superior al de los Ángeles, sean éstos buenos o caídos.
Sobre los primeros reina y gobierna. Sobre los segundos vence por el poder de su sangre derramada. Y sigue venciendo a través de nosotros si lo invocamos: ”¡Jesús, Jesús, Jesús!”.
En Colosenses 1, 16 San Pablo nos habla también de los Tronos como parte de la Creación, junto a las dominaciones, principados y potestades, distintas categorías de ángeles.
Los Tronos son portadores de la Gloria de Dios, y nos la comunican.
Las Virtudes comunican la Fuerza y el Poder de Jesús Resucitado y Dios Padre.
Las Potestades reprimen a los Demonios.
Y los Principados organizan los mensajes de Ángeles y Arcángeles hacia nosotros.
Los Ángeles comunican la fuerza y el poder cotidianos para actuar según los Planes de Dios, y nos los susurran en nuestro corazón.
Los Arcángeles nos son enviados para misiones más grandes (Miguel, Gabriel, Rafael).
Todos ellos son diferentes e irrepetibles, y cada uno cumple su función, rol y misión.
Manifiestan la Gloria de Dios y nos ayudan en nuestra santificación y a cumplir la Voluntad y el Plan de Dios en nuestras vidas.
En la eternidad todo nos será más claro, pero ya desde ahora, en la medida en que crecemos en la gracia de Dios y en la filiación divina, vamos conociendo cada vez mejor sus planes y sus proyectos y, por lo tanto, el ser y la misión de los Ángeles en la Vida de Dios y la nuestra.
Todos fueron creados en Jesús, y Él es la Cabeza de todos ellos, como es la Cabeza de todo lo creado: Dios colocó todo bajo sus pies, y estamos bajo su dominio si le entregamos nuestro corazón.
Con la ayuda de los Ángeles, Jesús reinará en nuestras vidas y seremos enormemente felices y colmados de dicha y bienestar. (Col. 1, 16).

Espero que les haya gustado y que les sirva
