Hola, esta es como una segunda parte, una secuela de "Gara - Terror en la carretera (Amy) 1970, solo que en esta, tiene como protagonista a Alex, una mujer de 18 años, que fue con tres amigos de viaje, y están en el año 1990
Pero si tu no leíste la primera parte te recomiendo que entres ahora

Gara - Terror en la carretera (Alex) 1990

Nombre: Gara - Terror en la carretera
Protagonista: Alex (18) Mujer
Personajes: Owen (18), Sally (18), Penny (18), Sharon (18), Frank (18)
Sinopsis
La oscuridad cae como lluvia sobre un pequeño pueblo de Alaska. Alex se ve en un lugar extraño, desolado, donde todos parecen haberse ido sin dejar huella alguna, ya no parece el mismo lugar. Entonces comienza a vivir una pesadilla que la llevará a buscar refugio en un orfanato abandonado, en el que queda encerrada junto a su fiel compañero Frank. Su mundo se volverá oscuro y su estadía un infierno aterrador que deberán cruzar para escapar de criaturas sobrenaturales que no solo se ven en cines.
Protagonista: Alex (18) Mujer
Personajes: Owen (18), Sally (18), Penny (18), Sharon (18), Frank (18)
Sinopsis
La oscuridad cae como lluvia sobre un pequeño pueblo de Alaska. Alex se ve en un lugar extraño, desolado, donde todos parecen haberse ido sin dejar huella alguna, ya no parece el mismo lugar. Entonces comienza a vivir una pesadilla que la llevará a buscar refugio en un orfanato abandonado, en el que queda encerrada junto a su fiel compañero Frank. Su mundo se volverá oscuro y su estadía un infierno aterrador que deberán cruzar para escapar de criaturas sobrenaturales que no solo se ven en cines.
Comienzo del cuento:
Capítulo 5 "La hora de Alex"
Invierno de 1990
Era una noche oscura, cuando Alex se despertó, impaciente por ir a un viaje que ara con tres compañeros de secundaria, ella estaba muy emocionada, sabiendo que ese día va a comenzar su gran viaje, un viaje donde cambiara su vida, un pueblo abandonado, donde ella y sus tres compañeros harán un cortometraje de terror, ya que participaran en un concurso, e intentaran hacer lo posible para ganarlo, por cierto, el pueblo esta en Alaska, llamado Andy, ya no existe en el mapa, ya que fue incendiado en 1940, Alex cierra sus ojos, y se duerme lentamente. Ya es de día, Alex esta tomando su desayuno, cuando llega el coche que tanto ha esperado.
Alex está en el asiento de atrás con Penny peleando como de costumbre, mientras que Sally está con la cámara filmando todo el recorrido, Owen maneja el coche, pasaron 8 horas de viaje, -ya falta unos 20km para llegar- dijo Owen, cuando Alex baja del coche y entrar en una estación de servicio para ir al baño.
Alex se sienta en el inodoro, está unos 30 segundos, hasta que siente algo por el poso, y se levanta rápidamente, asustada, y salía una persona por el agujero del inodoro, pidiendo ayuda.
El dueño de la estación, llamo a la policía, mientras que el hombre que salio por el inodoro, ya esta muerto, Alex se va con su grupo para continuar su viaje... pasaron 15 minutos, Alex está en el coche, Sally esta fumando un cigarro, cuando de repente, sienten un ruido en el capot del carro, Alex dice -¿que fue eso?- mientras que Owen para el automóvil, Sally abre la puerta para salir, y ver lo que sucede, cuando Owen ya había bajado, -no hay nada- dijo Owen, Sally ya había entrado al coche, estaba haciendo mucho frió.
Owen sube al coche nuevamente, intenta arrancarlo, pero el punto esta muerto, hasta que de repente, algo rompe el cristal del carro, llevando a Sally por la ventana, y arrastrándola por toda la carretera. Alex está a los gritos, mientras que Penny sale del coche corriendo, mientras va por la ruta, ella ve un rastro de sangre...
Dos horas después...
Esta muy oscuro, Alex despierta en el coche, no hay nadie, están los vidrios rotos, todo manchado en sangre, ella esta herida, se cambia al asiento de adelante, agarra el volante, intenta encender el coche, pero no hay manera de que arranque, ella grita ¿por que?, no hay formas, hasta que una sombra entra por el frente, y se la lleva arrastrando, mientras que su mundo se oscurece.
Capítulo 6 "Corre, dulce corre"
-¡Ayuda! no veo nada, ¿hay alguien aquí?, es inútil, estoy sola, ¡Owen!, ¡Sally! pueden oírme, ¡Penny! es inútil, no hay forma de salir, no veo nada-.
Desde que esa criatura extraña me arrastro, que fue lo ultimo que recuerdo, cuando estaba en el coche desesperada, sentía un gran escalofrío, me desmaye, y desperté acá sola, mi nombre es Alex, tal ves, me esté volviendo loca, o lo que quiera de mi, pero, no veo nada, no se si caminar, o no, siento un calambre en mi brazo izquierdo, tal ves pueda... -¡Hola!- escuche una voz de lejos, parece la voz de Owen, creo que no estoy loca realmente -Hola, ¿Owen eres tu?- grite sin pensarlo -Alex espérame, estoy en una rejas, no veo nada- es Owen gritando!, voy caminando hacia la voz de el, -¡Owen! que suerte encontrarte, necesito alumbrar con algo- en el bolsillo de mi pantalón tengo un encendedor, tal ves esto sea algo útil...
Dos horas después...
-Corre mas rápido- Nos están siguiendo, son unas extrañas criaturas, desformadas, parecen gusanos apestosos, ¿Que son realmente? ¿es una pesadilla? no podía hacer mas nada, mas que correr y correr.
Perdí rastros de Owen de nuevo, estoy por la carretera, parece que es un lugar si salida, no hay ni una gota de vida, mas que la mía y de esos gusanos extraños, me siento muy cansada, pero si dejo de correr, esas criaturas extrañas me mataran ¿y si no me mataran?, hasta ahora nadie murió, o eso creo, no se que les paso a los demás, no recuerdo casi nada de que desperté en un calabozo, tal ves, sea una pesadilla...
Al fin pierdo de vista a esos gusanos, encontré una mansión por la carretera, por cierto, la carretera está sobre la montaña, golpee la puerta, pero no atendía nadie, estaba haciendo mucho frío, entonces decidí entrar, la luz está prendida, los muebles con muy antiguos, es una casa normal, pero como que lleva meses abandonada, hasta que sentí un ruido, vi a un niño o niña de 8 años, no le vi bien el rostro, el o ella estaba corriendo por los pasillos de la mansión, decidí perseguirle, miraba los adornos del hogar, las luces comenzaron a parpadear, hasta que escuche una voz de la niña -No podrás salir de la carretera, tu muerte será muy pronta y verdadera, No podrás salir de la carretera, tu muerte será muy pronta y verdadera- repetía estas palabras miles de veces hasta que perdí la cuenta, y al final se reía de una forma extraña, ella apareció en frente de mi, y me decía que luchara por la realidad, y muera en la eternidad, hasta que desapareció sin dejar rastros, ni huella alguna.
Me asusté, y decidí salir a fuera de la mansión, corrí por la carretera, vi a un rostro conocido, vi a Sally corriendo hacía donde estaba el coche, y ella arranco sin pensarlo, había una criatura extraña, yo empece a correr rápidamente, para poder alcanzar a Sally, pero ella dio la vuelta y se largo de mi vista, el monstruo me comenzó a perseguir...
Capítulo 7 "El Joven rostro"
Estaba en la carretera corriendo sin parar, la criatura me seguía persiguiendo, el monstruo era oscuro, tenía los ojos color rojos, era muy musculoso y un rostro aterrador. -¡Por favor!- iba gritando con mucha desesperación-. Al lado de la carretera estaba un bosque, había mucha nieve, ya era muy difícil de correr, voltee la mirada hacía atrás y la criatura venía muy rápidamente, estaba todo oscuro no alcanzaba ver absolutamente nada. Al ir corriendo me había caído al suelo frío de el intenso frío blanco que estaba encima de la carretera, decidí ir gateando rápidamente hacía el bosque, para que esa criatura no me viera. Me había escondido atrás de un árbol, ya habían pasado muchas horas, todo era muy oscuro, tenía mucho frío, estaba pálida, helada, era tan oscuro que no veía los arboles ni el suelo, yo tocaba bastante el tronco del árbol, ya que estaba un poco caliente, pero toque unas espinas del mismo, y me pincho el dedo, no grite, pero al tocarlas, sentí una tela cerca -¿que hay acá?- me pregunté congelada de frío-. Era un bolso, abrí el cierre que llevaba, y encontré varios libros, y una linterna, pude prender la luz, miraba de un lado a otro, alumbraba por todas partes. Me puse a ver los libros que tenía, eran libros de esoterismo, había un mapa del lugar, y una carta, me puse a leer -El que lea esta carta...- era borroso, no se veía nada, esas cuatro palabras sola pude leer, estaba la carta empapada, la linterna titilaba, su luz se apagaba y volvía a encender. De lejos escuche el ruido de un camión por la carretera, sin pensar, deje el bolso con todas estas cosas, lo único que lleve fue la linterna y el mapa. -¡Espera!, ¡por favor espera!- gritaba emocionada-, me puse en frente del camión, dentro de el había un hombre, yo me había asomado a la ventana, -necesito ayuda- el hombre abrió la puerta, y bajo a la carretera. -¿Estas perdida?, ¿quien eres?, ¿estas herida?- el señor me decía. -Soy Alex, estoy bien, solo que estoy perdida, necesito salir de este lugar lo mas rápido posible- le gritaba desesperada-, el hombre me tomo de la mano diciéndome su nombre -Soy Frank, tengo 18 años, tome un atajo para llevar la carga a una carpintería cercana a 10km, ¿te llevo?- el joven me miro con unos ojos de buena persona, yo sin pensar le decía que sí mientras apagaba la linterna, él joven era muy guapo, se veía un poco apuesto, y sentía que lo conocía de algún lado hace mucho tiempo, me sentía aliviada, y pensaba que ya todo estaba bien, no moriría de ninguna forma, solo pensaba en mis amigos Penny, Owen, y Sally, aunque Sally iba en el coche, tal ves, ella estaba bien, pero los demás no se que paso, no hay rastros de Penny ni Owen. -Me siento un poco mareada- le susurraba a Frank en el oído, el me llevo a su camión, ya estaba sentada en el asiento, era muy cómodo, mientras que él intentaba arrancar el motor, pero no podía, él comenzó a mirar que había pasado, yo estaba mareada, no comprendía mucho lo que sucedía, miraba hacía afuera, ya no nevaba mas, tenía un poco de fiebre, me sentía descompuesta, miraba al joven hombre a la par cada rato, hasta un momento mi vista miro hacía arriba. Había un gusano pegado en el techo del camión, el gusano tenía unos colmillos largos, era largo, y ancho, le quería decir a Frank, pero no podía, me sentía muy mal, ya no entendía nada, mi vista se nublo, y estaba muy colorada. Frank estaba intentando arrancar, yo le intentaba tocar el hombro para avisarle, no podía hacer nada, me sentía muy mal, hasta que vomite dentro, al vomitar el gusano callo encima de mi, yo pegue un grito fuerte, Frank sostuvo la mirada un segundo y comenzó a sacarme el gusano que tenía encima de mi rostro, -¿que es esto acá?- gritaba el joven desesperado, abrió la pequeña ventanilla y largo el gusano afuera de la carretera, de momento el respiro -ufff, ¿estas bien?- el me miraba, yo no podía responder, me sentía muy mal, hasta que comencé a reaccionar de repente, le decía que estaba bien, el intentaba arrancar, pero ya se había cansado, era muy tarde, Frank ya tenía sueño...
1 Hora después...
Me desperté, veía que el camión iba manejando, voltee la mirada para ver a Frank, pero... no vi a nadie, el camión iba manejando solo, veía el volante que se movía, -¡no había nadie!- me comencé a desesperar, nadie estaba sentado al volante, estaba re asustada, tenía mucho miedo, el camión encima iba muy rápido. Estaba agitada, no sabía como bajar, tenía miedo de todo, ¿como es posible que un camión ande solo?, ¿acaso los fantasmas existen?, intentaba tomar el volante para manejar, pero algo me golpeo el rostro, ¡no había nadie!. Intentaba abrir la puerta del camión, ¡estaba tascada! -¡por favor!- me había comenzado a desesperar- empujaba la puerta y no podía abrirla, estaba muy mal, no había forma. A lo lejos se veía una curva, y cada vez iba mas rápido, intentaba abrir la puerta y bajar pero era imposible, el camión no parecía doblar, y se choco contra un pinos, quede inconsciente por bastante tiempo...
Capítulo 8 "La ciudad, la mujer de vestido blanco y el orfanato abandonado"
Paso el tiempo
Comencé abrir mis ojos, estaba tirada a la orilla del camión, Aun seguía oscuro, claro estaba en Alaska, estaba muy abrigada, comencé a levantarme. El camión había chocado contra una pila de pinos, estaba todo roto, aun salía humo del mismo, yo me asome adentro para ver si había alguien adentro, pero no vi rastro de ninguna persona, no nevaba, ya no hacía tanto frío como antes, decidí caminar... Camine varios kilómetros, se veía luces de lejos, estaba entrando por un camino mas angosto, de lejos veía coches parados, comencé a ver bien -¡Una ciudad!- estaba mi vista nublada, mi corazón comenzó a palpitar fuerte ¡Todo estaba iluminado!, -Una ciudad- no podía creerlo-. De lejos veía carteles, publicidades por todas partes, la gente caminaba como si nada, ya no hacía tanto frío, ya no nevaba mas, ya estaba dentro de la ciudad, las calles no tenía mas nieve, comenzó hacer calor, me comencé a desabrigar, tiraba mi campera, mi bufanda, mi gorro de lana al suelo sin importarme de ella, quede con una camiseta con mangas corta que llevaba abajo, ¡hacía un calor de verano!, seguía caminando como si nada, habían muchos coches andando, la gente eran todas felices, sentía un orgullo grande, me arrodille al suelo, y comencé a reírme de felicidad, sentía un verdadero calor dentro de mi, me reía como una loca, veía la gente que pasaba caminando, ellos me miraban diciendo ¿que estaré haciendo?, pero no me importaba en absoluto. Mi alegría era tan fuerte, que no paraba de llorar de la risa, sentía que ya estaba a salvo, me preguntaba en donde estaba, me levante sonriendo, y comencé a caminar por el centro de la ciudad, muchos edificios, muchos lugares para divertirme, tenía un hambre, necesitaba comer algo, desearía en este momento una buena hamburguesa y un poco de agua, no llevaba dinero, estaba muy hambrienta, tenía mucha sed, decidí sentarme en una plaza, a descansar un rato, estaba perdida, el lugar era muy enorme, saque el mapa que llevaba en el bolsillo del pantalón, y me puse a mirar, -¡es el mapa de esta ciudad- no podía creerlo, yo estaba según parada en una plaza cerca de la carretera, en la entrada, donde una calle larga se dirigía al centro de la ciudad, estaba parada en la calle Libertad, mirando bien el mapa, buscaba donde podía estar el hospital, la policía, para ir allí, estaba pasando el centro a 10 cuadras, me levante, y me dirigí a pedir ayuda a alguien que encuentre por allí. No sabía a quien pedirle ayuda, ya que si contaba sobre las criaturas extrañas que me perseguían, no me creerían y me tratarían de loca, estaba traspirada, tenía mucho calor, caminaba muchas cuadras con el mapa en la mano, la calle Libertad es muy larga, y ancha, habían muchos coches andando, motocicletas manejando, muchas parejas de la mano, ¡no sabía que hora era!, estaba en Alaska, y hacía calor, parecía que estaba en verano y en el Ecuador de tanto calor que hacía, de tanto caminar, sin darme cuenta, estaba volviendo a la carretera, de lejos veía a tres personas caminando, -¡Owen, Sally, Penny!- estaban re abrigados!, ellos se venían sacando los abrigos que llevaban, -¡Alex!- me abrazo Owen, Sally me preguntaba si estaba bien, yo estaba dura de emoción, parecía que todo ya estaba bien, Penny traía un rifle en la mano estaba un poco herida, ella soltó el rifle al suelo, y me comenzó a abrazar fuerte, -¿están bien?- les preguntaba a ellos- todos estábamos contentos, sentíamos una alegría, ellos levantaron mi ropa y me la dieron, yo la llevaba en mis brazos como ellos lo hacían, -la ropa esta cara últimamente- decía Sally riendo-. Estábamos caminando, llegamos a la plaza, no habían personas, las calles estaban vacías, veíamos toda la ciudad rota, yo y mi grupo nos preguntamos que había pasado aquí, yo les decía que hace un rato, todo estaba sano, había mucha gente, coches, y demás, pero, todo estaba muerto, había sangre por la calle, todo vacío, comencé a tener un nudo en la garganta, me sentía un poco mal, por que no había nadie, empezó a correr un viento frío que nos hizo abrigar a todos de nuevo, comenzaba a nevar, -la ciudad esta muerta- decía Owen. Empezamos a entrar en la ciudad, caminando por la calle Libertad, todo se volvió oscuro mas oscuro, veíamos de lejos a una mujer con vestido blanco de boda, Sally salio corriendo diciendo -¡espera!- mientras que la mujer se acercaba lentamente a nosotros, flotaba en el aire, un viento de miedo comenzó a correr en nuestras venas, la mujer con vestido de casamiento comenzó a llorar mientras flotaba, Penny de miedo levanto su rifle de caza, apunto lentamente, y disparo... ¡Pummb! se sintió muy fuerte, la mujer se nos acercaba, Sally y Penny salieron corriendo de miedo, mientras yo me quede con Owen, sentía un escalofrío que no me dejaba reaccionar, la mujer ya estaba en frente de Owen, su rostro era horrible, ella saco una cuchilla, Owen callo al suelo, yo ni pude verlo, había comenzado a gritar y a correr, estaba muerta de miedo, corría y corría. Estaba en la calle Dead Street, la mujer con ese vestido blanco me perseguía, de lejos se veía como abría su boca y largaba ese llanto aterrador, sin pensar no sabía a donde meterme, hasta que vi un lugar grande, no logre a pensé que lugar era, y entre...
Ilustrado por @cgm200
-¿En donde estoy?- Estaba todo oscuro- no veía nada, encendí mi linterna y vi a Sally tirada en el piso -¡Sally!- comencé a llorar, yo me arrodille, y comencé a llorar encima de ella, sentía un dolor que corría por mi cuerpo, perdí a mi mejor amiga, Sally estaba muerta, no podía creerlo, estaba muy mal, no sabía ya que hacer, mi mente se nublo y quedo nula, un nudo en la garganta no me dejaba respirar, -¿por que?- comencé a gritar en ese entonces-, el eco de las paredes se repetía uno tras otro, parecía que hablaban conmigo, una puerta cerca de donde estaba comenzó abrirse, salia una pequeña niña -¡Sharon!- no sabía que decirle, no como llego aquí, ella me miraba a los ojos, se venía acercando, ¡estaba con una cuchilla!, mi linterna comenzaba a parpadear, la luz era cada vez mas oscura, alumbraba apenas los pasos de la hermana de Sally, ella venía cantando una canción de cuna, yo le temía mucho, me di cuenta que ella no era Sharon, estaba con una cuchilla, yo a Sharon la conozco desde que nació no era ella, intente abrir la puerta de la entrada en donde estaba, pero era imposible, no podía abrirla, ella se acercaba lentamente, tarareando esa canción espantosa, -No respires- decía Sharon- la luz de la linterna dejo de andar, los pasos se sentían demasiado cerca, había mucho ruido, ruidos de un bombo fuerte que aturdía mi cabeza, empezó a tronar, se veían rayos eléctricos por la ventana, parecía una tormenta fuerte, la niña que no es Sharon se comenzaba a acercar, cada vez sentía mas sus pasos lentamente, cantando esa canción de cuna sin parar, de un momento u otro, un grito fuerte de mi voz se escucho fuertemente, el sonido se dejo de escuchar, y un grito de horror comenzó a sonar en este macabro lugar...
FIN
Escrito por @cgm200