Ni siquiera había oído hablar de esta película hasta que leí que su director, Nicolas Winding Refn, había sido galardonado con el Premio al Mejor Director en Cannes 2011 por su último trabajo, “Drive”; al saber que Ryan Gosling, uno de mis actores predilectos, había sucumbido a sus propuestas de cara a próximos proyectos, pensé que sería interesante conocer los trabajos anteriores del director danés. De esta manera llegó a mis manos “Valhalla Rising”, una película que me ha impactado de una manera brutal. Salvando las distancias, compararía las sensaciones que me ha provocado esta obra con las que inundaron mis sentidos la primera vez que vi “Persona” de Ingmar Bergman; casi nada.
SI QUIEREN PROFUNDIZAR…
Argumento: Highlands escocesas, Edad Media; One Eye es un esclavo que está siendo utilizado por sus dueños para tomar parte en peleas a vida o muerte, en las que éstos se juegan un dinero al ganador. Hasta el momento, ha sobrevivido a todos sus enfrentamientos. One Eye tiene visiones, y en una de ellas se ve a si mismo consiguiendo un utensilio que le facilitará deshacerse de sus propietarios y vengarse de ellos. A partir de ese momento, emprende un camino sin rumbo junto al joven esclavo que se encargaba de alimentarle en sus días de cautiverio. En su viaje, se encuentran con unos cristianos que quieren zarpar rumbo a Jerusalén con la intención de reconquistar la Tierra Santa en nombre de Dios; One eye y el chico no son creyentes, pero deciden unirse a ellos en su travesía…
“Valhalla Rising” es un golpe seco en la mandíbula; es una película dura, sucia, realista y poco complaciente con el espectador. Aún así, hipnotiza desde su primer fotograma, ya sea por los espectaculares paisajes escoceses, el magnífico trabajo en la dirección de fotografía o el descomunal talento de su director para el encuadre. Los primeros compases de la película están protagonizados por unas peleas de una violencia extrema, incluso desagradable, que paradójicamente destacan por su belleza visual y se apoderan de tu mirada como si no existiese otra cosa en el mundo. Mediante este gran punto de partida, Winding Refn construye un sólido protagonista, del que todos sabemos qué esperar, aunque no articule una sola palabra; se trata de un tipo fuerte, orgulloso, vengativo y muy peligroso.
A parte de lo dicho anteriormente, One Eye, magníficamente interpretado por Mads Mikkelsen, es un personaje misterioso, tétrico, inquietante, y como bien describe el chico que incondicionalmente le acompaña, podría haber salido del mismo infierno; es ese tipo de personas que bajo una apariencia de sosiego y tranquilidad, están siempre alertas y a punto de estallar si la situación lo requiere. One Eye es la clave de la historia que cuenta esta película, una historia que puede ser interpretada literal o figuradamente, aunque ambas opciones nos lleven al mismo resultado final.
“Valhalla Rising” está dividida oficialmente en cinco capítulos, aunque está claramente estructurada en tres partes bien diferenciadas: la brillante presentación, hasta que llega el momento de la liberación de One Eye; la travesía en el barco de los cruzados; y la llegada a un territorio desconocido. Las secuencias dedicadas a la travesía marítima son son los más arriesgados estéticamente hablando, no sólo por el uso de los colores, sino por un diseño de producción inexistente, que delega sus funciones en una espesa niebla y una magnífica utilización de la luz; aún logrando una atmósfera interesante, puede que sean los momentos más flojos, ya que rompen con la acertada inercia que acompañaba a la narración.
Este problema desaparece en el perturbador tercio final del film; si bien desconocemos qué está sucediendo exactamente, los acontecimientos son narrados de una manera estremecedora por la cámara de un Winding Refn en estado de gracia. Sus imágenes transmiten sensaciones intensas y creíbles, muy en consonancia con el estado anímico de sus protagonistas; una cierta locura y desesperación se adueña de todos ellos, excepto de One Eye y el chico, que parecen ser los únicos conscientes de lo inevitable del destino. “Valhalla Rising” no se cuenta, se ve; todo lo que pueda haber intentado transmitir a través de estas líneas es insignificante frente a la intensidad de sus planos; esta película sitúa a Nicolas Winding Refn entre los directores con más talento y voz propia dentro del panorama cinematrográfico actual.
“Al principio sólo existía el Hombre y la Naturaleza”