No a la Guerra
Oh, Dios, Señor de los que dominan, Guía Suprema que tienes en las manos las riendas de la vida y de la muerte, escucha mi Oración de Guerra.
Haz, Señor, que mi alma no vacile en el combate y mi corazón no sienta el temblor del miedo; haz que el silbido agudo de los proyectiles alegre mi corazón; haz que la sed y el hambre, el cansancio y la fatiga, no lo siente en mi espíritu, aunque lo sientan mi carne y mis huesos.
Que mi alma, Señor, esté siempre tensa, pronta al sacrificio y al dolor; que no rehuya, ni la imaginación siquiera, el primer puesto en el combate, la guardia más dura en la trinchera, la misión más difícil en el avance.
Pon destreza en mi mano para que mi tiro sea certero; pon caridad en mi corazón para que mi tiro sea sin odio; haz, por mi Fe, que yo sea capaz de cumplir lo imposible.
Que desee vivir y morir a un tiempo; morir como Tus santos Apóstoles, como Tus viejos Profetas, para llegar a Ti; vivir como Tus abnegados Misioneros, como Tus antiguos Cruzados, para luchar por Ti; te pido, Señor, que mi cuerpo sepa sufrir con la sonrisa en los labios; como sufrían Tus mártires, Señor.
Concédeme, oh Rey de las victorias, el perdón por mi soberbia; quise ser el Soldado más valiente de mi Ejército, el más amante de mi Patria; perdona mi orgullo, Señor.
Te lo ruego por mis horas en vela, el fusil y el oído atentos a los ruidos de la noche; te lo pido por mi guardia constante en el amanecer de cada día; por mis jornadas de sed y de hambre, de fatigas y de dolor.
Si lo alcanzo, ya mi sangre puede correr con júbilo por los campos de mi Patria y mi alma puede subir tranquila a gozarte en el tiempo sin tiempo de Tu Eternidad.
por que soy humano y mi alma inmortal vale mas que mil victorias, señor
Perdonanos ... ... ... ...
Perdon
Perdon
Perdon
Perdon!!
¡Espíritu de Dios, paz profunda del corazón del hombre!
¿Adónde volar para encontrar un cielo infinito de calma y de serenidad?
¿A quién invocar con certeza de fe par conseguir en mi mente la paz del Señor?.
Siento mi corazón preocupado y nervioso; camino anhelante y no sé por qué; siento la sangre agitada y no encuentro explicación; vivo mil sentimientos encontrados que siembran zozobra en mi interior y no alcanzo a ver su raíz. Sólo pensar en ciertas cosas y en ciertas personas me altera la calma y perturba mis nervios.
Estoy perdido y desolado en un caos de confusión.
¡Ven, Espíritu divino! Serena mi mente.
Lléname de la paz del Señor.
Que nada me perturbe y espante:
ni la injusticia, ni la calumnia, ni la difamación; ni el mal ejemplo de nadie, ni el dolor de la vida, ni la oscuridad de la fe, ni el fracaso económico...
Que nunca pierda tu horizonte de amor y que el fruto de tu paz sea mi mejor testimonio de hijo de dios.
¡Dame sentirte y vivirte como presencia de PAZ INTERIOR!
GRACIAS !