* 1. Apaga tu ordenador cuando no lo uses. Esta sencilla medida es una excelente forma de ahorrar energía y permitir disipar el calor.
* 2. Utiliza un eficiente suministro eléctrico (PSU). La energía que se desperdicia con un irregular PSU se convierte en calor.
* 3. Cuando instales el refrigerador del CPU. asegúrate de graduar la cantidad de lubricante y esparcirla de forma uniforme.
* 4. Asegúrate de tener tu ordenador en un ambiente airado y fresco. La luz directa sobre tu ordenador y demás focos, como las bombillas de halógeno y calentadores, pueden sofocar el sistema de tu ordenador.
* 5. Asegúrate de ubicar tu ordenador en un espacio ventilado. Especialmente cuando se trata de los portátiles, que nunca se deben apoyar sobre superficies blandas o acolchadas debido a que obstruyen la ventilación.
* 6. Limpia con regularidad tu ordenador y cambia los filtros de aire de los ventiladores para evitar la acumulación de polvo. Una capa de polvo puede dañar los componentes electrónicos, limitar la ventilación e impedir el funcionamiento idóneo de los ventiladores.
* 7. Evita abarrotar los cables para garantizar una óptima ventilación. Procura agruparlos con una correa especial y en lo posible ordenarlos con un sistema de administración de cables hacia una misma dirección.
* 8. Utiliza un sistema de ventilación especializado para conservar las partes individuales frescas.
* 9. Considera utilizar un sistema de refrigeración para su procesador. Este sistema puede ayudar a eliminar el ruido de los ventiladores.
* 10. Aunque los portátiles traen integrados ventiladores y rejillas de ventilación, un sistema de refrigeración también ayuda.