La naturaleza convirtió un basurero de botellas usadas en una playa increíblemente bella.
En el Golfo Ussuri, cerca de Vladivostok, Rusia, hay una playa inusual, donde las piedritas parecen caramelos multicolores. Estas piedras de colores no son nada más ni nada menos que vidrio roto, pulido por las olas marinas.
Es admirable que la naturaleza creara tanta belleza de una basura cualquiera.
Hace tiempo, a un kilómetro de la playa había un basurero. La marea se llevaba las botellas hacia la playa y las rompía contra las rocas.
Con el tiempo, el mar convirtió los vidrios rotos en piedras multicolor. Podés caminar por la playa descalzo porque los vidrios rotos están pulidos por el mar y no tienen partes filosas.
Esta bahía está enmarcada por acantilados preciosos que están sumergidos en el mar.
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