La lejanía pone plumas en mi garganta.
Describiendo tu forma acentuada, precisa.
Anhelos de cercanía colman adentros,
y mis brazos se alargan hacia un norte.
Un látigo amable que termina en letras,
me muestra todos los días tu imagen.
Extremidad felina que invita al sueño.
El código que creo la propia distancia.
Cuando las hojas se mueran lo harán las dudas.
Cuando el amarillo asesino lo colme todo.
Cuando se terminen los espacios que dividen.
Cuando las ventanas se conviertan en sonidos.
Estaré, estarás, y veremos.
Volveré, volverás, y seguiremos.
Describiendo tu forma acentuada, precisa.
Anhelos de cercanía colman adentros,
y mis brazos se alargan hacia un norte.
Un látigo amable que termina en letras,
me muestra todos los días tu imagen.
Extremidad felina que invita al sueño.
El código que creo la propia distancia.
Cuando las hojas se mueran lo harán las dudas.
Cuando el amarillo asesino lo colme todo.
Cuando se terminen los espacios que dividen.
Cuando las ventanas se conviertan en sonidos.
Estaré, estarás, y veremos.
Volveré, volverás, y seguiremos.