Él era muy frío para cualquier mujer que fuese ser humano...pero ella...ella era de otro mundo!!!
Ella superaba lo indescriptible, el tan solo la quería alcanzar, ella lo vio, y el resto, simplemente el resto fue amor...
Y así, aquella mujer tan inalcanzable como una estrella, bajo su mirada hacia aquel mortal y como un simple fósforo que enciende un bosque entero, encendió el corazón de ese hombre que la admiraba desde la tierra...
Tan solo anhelando alcanzarla, soñando cada día ser fuego con ella, deseando tan solo alcanzarla para poder acercarse a su sueño, él luchaba, él pensaba como lograrlo, mientras ella lo veía, mientras más se enamoraban...
Pasando las horas, el sentado bajo el manto deslumbrante de la luna llena, imaginando como sería tenerla entre sus brazos, mientras más lo hacía, más se lo creía, y como una señal del cielo el invento una escalerilla que creciera hasta el alto de las nubes blancas, donde la presencia de aquella mujer lo volvía cada día un obsesionado por su belleza...
Pasaban los días, con la escalerilla creciendo cada día, creyendo a su paso que aquella mujer era inalcanzable, pasaban las horas, pasaron los días, pasaron las semanas, pero él no desistía sabia el que esfuerzo que hacia valía la pena, el solo era feliz porque sabía que cada día que pasaba era un día más cerca de ella...
Mientras más se acercaba, más lejos la sentía, y a punto de desistir y dar un simple vuelco hacia el abismo, ella lo sonrió, tal cual, como un niño ansioso de alcanzar su globo desbocado por el viento, venció su frustración, alzó la mirada, y al verla se preguntó: Es ella Dios ??....
Al aclarar su mirada vio que era un ángel, vio que era mil veces más de lo que esperaba, vio que con tan solo su mirada él se congelaba pero con su sonrisa él se derretía, sentía que a su lado perdía el habla, su corazón se aceleraba, el simplemente se perdía en aquella celestial mujer ...
Al sentirse tan loco por alcanzar a ese maravilloso ser, se dijo a sí mismo: Es real o es más que un simple sueño del que no quiero despertar!!... Pues en ese mismo instante, lleno su pecho de aire, inflándolo como si un huracán entrara en sus pulmones, dio un suspiro tan grande que estremeció la tierra, pues no quería dejar ir a ese ángel que no lo dejaba morir....
Hubo un instante como si le clavaran mil agujas en el pecho, trac-trac, alcanzo a escuchar su voz, ella decía “no me dejes”, lo volvió a sentir, trac-trac, ella le decía “te quiero a mi lado”, trac-trac, el incesante dolor era cada vez más fuerte, trac-trac, el abrió sus ojos...
Y como el primer rayo de sol que toca la tierra, vio a esa bella dama más cerca de él, sintiéndose más seguro y a la ves desorientado por aquellos ojos color café, que resplandecían como una estrella fugaz en medio de la noche oscura, lo miraban y sin decir una palabra el silencio hablaba, susurrándole al oído, "Ven te quiero entre mis brazos, no me dejes ir por favor"...escuchando eso, aquel hombre siguió su camino, elevándose cada vez más alto para llegar hacia ella....
El tiempo parecía detenido, todos los murmullos desaparecieron, él tuvo esos ojos cada vez más cerca, el calor de su cuerpo mezclándose con la frialdad del suyo, hasta que al fin ella le susurró al oído “sé que hace mucho tiempo no te visto, pero hoy justo hoy pensé en ti más que los otros días, y sentí como mi corazón necesitaba buscarte para decirte te quiero”, “ahora míranos aquí abrazándonos como aquella primera vez cuando nos conocimos, no quiero perderte, quédate conmigo”...
Entonces el sintió, que el tiempo se detenía mientras sus cuerpos abrazados sentían el palpitar de sus corazones juntos, cada palpitar, era una bomba que al estallar prendía una estrella en el firmamento. Él pensaba en su interior: Habré conseguido a la mujer de mis sueños ??, y ella como si fueran uno solo escucho esa voz en su mente, diciéndole mientras lo miraba a los ojos: "no podré ser la mujer de tus sueños, pero juro hacer tus sueños realidad"... Él sintiéndose tan seguro entre sus brazos solo pudo sonreír y....
Morir en paz, su cuerpo no aguanto al accidente, pero su corazón se quedó a lado de la mujer que amo desde que la conoció, pero más aun en esos instantes, ella rompió en llanto, él fue lo que toda su vida espero, aquel hombre que fue su amigo, su confidente, su apoyo, su amor en secreto, aquel que jamás desisto en sus esfuerzos para hacerla feliz, pero ya no estaba allí, ahora la cuidaba desde el cielo, esperándola, volviendo a contar las horas para tenerla a su lado y vivir ese amor por toda la eternidad...
Ella superaba lo indescriptible, el tan solo la quería alcanzar, ella lo vio, y el resto, simplemente el resto fue amor...
Y así, aquella mujer tan inalcanzable como una estrella, bajo su mirada hacia aquel mortal y como un simple fósforo que enciende un bosque entero, encendió el corazón de ese hombre que la admiraba desde la tierra...
Tan solo anhelando alcanzarla, soñando cada día ser fuego con ella, deseando tan solo alcanzarla para poder acercarse a su sueño, él luchaba, él pensaba como lograrlo, mientras ella lo veía, mientras más se enamoraban...
Pasando las horas, el sentado bajo el manto deslumbrante de la luna llena, imaginando como sería tenerla entre sus brazos, mientras más lo hacía, más se lo creía, y como una señal del cielo el invento una escalerilla que creciera hasta el alto de las nubes blancas, donde la presencia de aquella mujer lo volvía cada día un obsesionado por su belleza...
Pasaban los días, con la escalerilla creciendo cada día, creyendo a su paso que aquella mujer era inalcanzable, pasaban las horas, pasaron los días, pasaron las semanas, pero él no desistía sabia el que esfuerzo que hacia valía la pena, el solo era feliz porque sabía que cada día que pasaba era un día más cerca de ella...
Mientras más se acercaba, más lejos la sentía, y a punto de desistir y dar un simple vuelco hacia el abismo, ella lo sonrió, tal cual, como un niño ansioso de alcanzar su globo desbocado por el viento, venció su frustración, alzó la mirada, y al verla se preguntó: Es ella Dios ??....
Al aclarar su mirada vio que era un ángel, vio que era mil veces más de lo que esperaba, vio que con tan solo su mirada él se congelaba pero con su sonrisa él se derretía, sentía que a su lado perdía el habla, su corazón se aceleraba, el simplemente se perdía en aquella celestial mujer ...
Al sentirse tan loco por alcanzar a ese maravilloso ser, se dijo a sí mismo: Es real o es más que un simple sueño del que no quiero despertar!!... Pues en ese mismo instante, lleno su pecho de aire, inflándolo como si un huracán entrara en sus pulmones, dio un suspiro tan grande que estremeció la tierra, pues no quería dejar ir a ese ángel que no lo dejaba morir....
Hubo un instante como si le clavaran mil agujas en el pecho, trac-trac, alcanzo a escuchar su voz, ella decía “no me dejes”, lo volvió a sentir, trac-trac, ella le decía “te quiero a mi lado”, trac-trac, el incesante dolor era cada vez más fuerte, trac-trac, el abrió sus ojos...
Y como el primer rayo de sol que toca la tierra, vio a esa bella dama más cerca de él, sintiéndose más seguro y a la ves desorientado por aquellos ojos color café, que resplandecían como una estrella fugaz en medio de la noche oscura, lo miraban y sin decir una palabra el silencio hablaba, susurrándole al oído, "Ven te quiero entre mis brazos, no me dejes ir por favor"...escuchando eso, aquel hombre siguió su camino, elevándose cada vez más alto para llegar hacia ella....
El tiempo parecía detenido, todos los murmullos desaparecieron, él tuvo esos ojos cada vez más cerca, el calor de su cuerpo mezclándose con la frialdad del suyo, hasta que al fin ella le susurró al oído “sé que hace mucho tiempo no te visto, pero hoy justo hoy pensé en ti más que los otros días, y sentí como mi corazón necesitaba buscarte para decirte te quiero”, “ahora míranos aquí abrazándonos como aquella primera vez cuando nos conocimos, no quiero perderte, quédate conmigo”...
Entonces el sintió, que el tiempo se detenía mientras sus cuerpos abrazados sentían el palpitar de sus corazones juntos, cada palpitar, era una bomba que al estallar prendía una estrella en el firmamento. Él pensaba en su interior: Habré conseguido a la mujer de mis sueños ??, y ella como si fueran uno solo escucho esa voz en su mente, diciéndole mientras lo miraba a los ojos: "no podré ser la mujer de tus sueños, pero juro hacer tus sueños realidad"... Él sintiéndose tan seguro entre sus brazos solo pudo sonreír y....
Morir en paz, su cuerpo no aguanto al accidente, pero su corazón se quedó a lado de la mujer que amo desde que la conoció, pero más aun en esos instantes, ella rompió en llanto, él fue lo que toda su vida espero, aquel hombre que fue su amigo, su confidente, su apoyo, su amor en secreto, aquel que jamás desisto en sus esfuerzos para hacerla feliz, pero ya no estaba allí, ahora la cuidaba desde el cielo, esperándola, volviendo a contar las horas para tenerla a su lado y vivir ese amor por toda la eternidad...