El cielo,ese día,amaneció teñido de tristeza,como si presagiara la tormenta...
Sus pisadas iban al encuentro de la inmensidad azul,en la playa solitaria,,la arena húmeda dibujaba la figura de aquella mujer que veinte años atrás,perdiera la vida allí ...un grito que el mar se llevó para siempre...
Y hoy,como hace veinte años,viene a encontrarse con ella ,pero esta vez,sus ojos miran de un lado a otro,escucha que alguien lo llama y descalzo va caminando ,elevando sus brazos en busca de ese beso con gusto a sal...
Las aguas reflejan el rostro bellisímo de piel blanca y cabellera dorada que el viento mueve suavemente...
Ahora los dos se confunden en un solo abrazo...perdiéndose para siempre en la eternidad infinita...
Liliana Muriel{autora}