Quiero compartir un texto que realmente me conmovió.
Si no te gustan los textos profundos (no es cursi!!!), no sigas leyendo.
El Problema de las Fotos
I
Te pido perdón, pero en estos días que vivimos, la noción del tiempo suele ser poco exacta.
Creo que fué el 5 de diciembre del 2004, pero a esta altura ya no puedo asegurarlo. Llovía a cántaros. Aunque tampoco sé si realmente llovía, pero yo lo recuerdo así.
Claro, vos no te acordás porque para vos, ese domingo todavia no ocurrió. Todavía es un futuro distante.
Al momento de escribirte estas lineas ya pasó... un año! Como pasa el tiempo....
Sé que sabés quién soy, pero es posible que no me reconozcas. Estoy distinto, tenés razón, pero algunas cosas no han cambiado tanto. Aún tengo la capacidad de reir intacta. Sigo tocando la guitarra. Todavía me gusta discutir contra todos. Y si... todavía de vez en cuando, cometo la imprudencia de enamorarme.
Pero he cambiado, es verdad. Ahora tengo miedo. Y no tengo la más puta idea de que es lo que el miedo quiere de mi, ni de vos, que todavia no lo conocés. Este miedo no es como el que vos creés haber sentido alguna vez.
Este miedo es mucho más hostil, mucho mas terrible, mucho más irrevocable.
Y nació el día que vos fuiste asesinado.
II.
Ella llegó esa noche, con el rostro manchado por la mafia de un destino que acababa de escribir. Sus ojos verdes se hicieron turbios por solo un instante, te miró, y te mostró las manos llenas de sueños muertos.
No dijo una sola palabra, pero vos entendiste perfectamente: Seguía siendo un ángel, pero se había alejado demasiado de la Tierra.
Sus brazos te envolvieron como a un niño abandonado y por última vez todo tu mundo se encerró en ellos, antes de desaparecer.
Solo hizo falta un segundo, para que todo el corazón, toda el alma, y todas las lágrimas se hiciesen lo suficientemente reales y pesadas, para atravesarte el pecho de lado a lado como una espada.
Así fue, que la misma noche en que tu presente se destrozó, tu pasado se hizo nostalgia, y tu futuro desapareció para siempre.
Asi fué que moriste.
III.
Cuando te fuiste, confundí muchas veces el odio con el miedo, y el amor con la ausencia.
Me di cuenta que nadie puede reemplazar ni a un padre, ni a un amigo, ni a un amor, ni a ninguna otra persona. Nadie puede evitar que uno sufra, o garantizar que uno sea feliz. Nadie puede evitar que el dolor duela, ni asegurar que el amor ame.
La memoria de todo lo que viviste antes de aquel día, es solo guardada como un tesoro por alguien que tuvo una vez, el misterioso honor de conocerte mejor que nadie y sentir cosas increibles en la piel, con la inocencia de creer que durarían para siempre.
Es muy importante que entiendas, que un ser solo deja de existir cuando todo su reino ha muerto. Por eso, quiero que sepas que el hombre sin fe que hoy soy, mantiene vivo al niño inocente que vos fuiste, en un lugar muy escondido del corazón. Un lugar inmune a la distancia, al tiempo, y al gris de Buenos Aires.
Un lugar donde ser un héroe significa estar de pie cada día y seguir adelante.
IV.
Aunque pasen los años, la vida sigue sin ser justa.
El pasado, de vez en cuando, asoma para atormentar a un presente extraño, con un futuro casi invisible.
El tiempo se sigue empeñando en transcurrir y romper los momentos inmaculados. Su cómplice, la memoria, aprovecha cada oportunidad para mostrarme los bellos recuerdos, de algo que no pudo ser.
Por eso, solo te pido una cosa: No saques fotos.
El problema de las fotos, es que son el arma de la memoria. Y la memoria es tan puta, pero tan puta, que deja que el tiempo transforme la felicidad en nostalgia, pero hace que la tristeza siga siendo siempre tristeza.
Y la foto más triste que poseo, es sin lugar a dudas, la que retrata uno de los momentos más felices de tu vida.
En esa foto hay un mar, un cielo, y muchos barcos naranjas anclados en el puerto de Mar del Plata.
Y abrazados en el medio, ella y vos.
Nadie te recuerda y te extraña tanto como yo.
Espero que estés bien.
De: Mi
Para: El niño que supe ser alguna vez.
Fecha de redacción: 14/5/2005
Fecha de entrega: 5/12/2003
Nota: Este texto fue publicado por primera vez en el año 2005 en el concurso "De mi puño y tecla". La consigna era: "Si pudieses viajar en el tiempo, que harías?".
http://exijoquealguienhagaalgo.blogspot.com/
Si no te gustan los textos profundos (no es cursi!!!), no sigas leyendo.
El Problema de las Fotos
I
Te pido perdón, pero en estos días que vivimos, la noción del tiempo suele ser poco exacta.
Creo que fué el 5 de diciembre del 2004, pero a esta altura ya no puedo asegurarlo. Llovía a cántaros. Aunque tampoco sé si realmente llovía, pero yo lo recuerdo así.
Claro, vos no te acordás porque para vos, ese domingo todavia no ocurrió. Todavía es un futuro distante.
Al momento de escribirte estas lineas ya pasó... un año! Como pasa el tiempo....
Sé que sabés quién soy, pero es posible que no me reconozcas. Estoy distinto, tenés razón, pero algunas cosas no han cambiado tanto. Aún tengo la capacidad de reir intacta. Sigo tocando la guitarra. Todavía me gusta discutir contra todos. Y si... todavía de vez en cuando, cometo la imprudencia de enamorarme.
Pero he cambiado, es verdad. Ahora tengo miedo. Y no tengo la más puta idea de que es lo que el miedo quiere de mi, ni de vos, que todavia no lo conocés. Este miedo no es como el que vos creés haber sentido alguna vez.
Este miedo es mucho más hostil, mucho mas terrible, mucho más irrevocable.
Y nació el día que vos fuiste asesinado.
II.
Ella llegó esa noche, con el rostro manchado por la mafia de un destino que acababa de escribir. Sus ojos verdes se hicieron turbios por solo un instante, te miró, y te mostró las manos llenas de sueños muertos.
No dijo una sola palabra, pero vos entendiste perfectamente: Seguía siendo un ángel, pero se había alejado demasiado de la Tierra.
Sus brazos te envolvieron como a un niño abandonado y por última vez todo tu mundo se encerró en ellos, antes de desaparecer.
Solo hizo falta un segundo, para que todo el corazón, toda el alma, y todas las lágrimas se hiciesen lo suficientemente reales y pesadas, para atravesarte el pecho de lado a lado como una espada.
Así fue, que la misma noche en que tu presente se destrozó, tu pasado se hizo nostalgia, y tu futuro desapareció para siempre.
Asi fué que moriste.
III.
Cuando te fuiste, confundí muchas veces el odio con el miedo, y el amor con la ausencia.
Me di cuenta que nadie puede reemplazar ni a un padre, ni a un amigo, ni a un amor, ni a ninguna otra persona. Nadie puede evitar que uno sufra, o garantizar que uno sea feliz. Nadie puede evitar que el dolor duela, ni asegurar que el amor ame.
La memoria de todo lo que viviste antes de aquel día, es solo guardada como un tesoro por alguien que tuvo una vez, el misterioso honor de conocerte mejor que nadie y sentir cosas increibles en la piel, con la inocencia de creer que durarían para siempre.
Es muy importante que entiendas, que un ser solo deja de existir cuando todo su reino ha muerto. Por eso, quiero que sepas que el hombre sin fe que hoy soy, mantiene vivo al niño inocente que vos fuiste, en un lugar muy escondido del corazón. Un lugar inmune a la distancia, al tiempo, y al gris de Buenos Aires.
Un lugar donde ser un héroe significa estar de pie cada día y seguir adelante.
IV.
Aunque pasen los años, la vida sigue sin ser justa.
El pasado, de vez en cuando, asoma para atormentar a un presente extraño, con un futuro casi invisible.
El tiempo se sigue empeñando en transcurrir y romper los momentos inmaculados. Su cómplice, la memoria, aprovecha cada oportunidad para mostrarme los bellos recuerdos, de algo que no pudo ser.
Por eso, solo te pido una cosa: No saques fotos.
El problema de las fotos, es que son el arma de la memoria. Y la memoria es tan puta, pero tan puta, que deja que el tiempo transforme la felicidad en nostalgia, pero hace que la tristeza siga siendo siempre tristeza.
Y la foto más triste que poseo, es sin lugar a dudas, la que retrata uno de los momentos más felices de tu vida.
En esa foto hay un mar, un cielo, y muchos barcos naranjas anclados en el puerto de Mar del Plata.
Y abrazados en el medio, ella y vos.
Nadie te recuerda y te extraña tanto como yo.
Espero que estés bien.
De: Mi
Para: El niño que supe ser alguna vez.
Fecha de redacción: 14/5/2005
Fecha de entrega: 5/12/2003
Nota: Este texto fue publicado por primera vez en el año 2005 en el concurso "De mi puño y tecla". La consigna era: "Si pudieses viajar en el tiempo, que harías?".
http://exijoquealguienhagaalgo.blogspot.com/