El arte japonés de pulir bolas de barro hasta la perfección es muy satisfactorio
Cualquiera que haya tenido al menos cinco minutos de infancia sabrá lo divertido que es jugar con la tierra. Todos hemos intentado alguna vez crear formas imposibles con barro o arcilla natural, pero pocos hemos conseguido crear algo mínimamente atractivo. No es el caso de los que practican el dorodango, un arte japonés popular sobre todo entre niños que consiste en crear esferas perfectas y brillantes con barro y arcilla.
Cualquiera que haya tenido al menos cinco minutos de infancia sabrá lo divertido que es jugar con la tierra. Todos hemos intentado alguna vez crear formas imposibles con barro o arcilla natural, pero pocos hemos conseguido crear algo mínimamente atractivo. No es el caso de los que practican el dorodango, un arte japonés popular sobre todo entre niños que consiste en crear esferas perfectas y brillantes con barro y arcilla.