"Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová"
Levítico 19:28
Los tatuajes son una pesadilla cuando hemos cambiado de parecer y tenemos pintado en nuestra piel una marca con la que ya no nos identificamos.
Ni qué decir de los sobrevivientes de los campos de concentración del nazismo a los que la marca les fue impuesta a la fuerza:
La manera más común de removerlos es con láser pero muchas personas temen a las implicaciones de este método a largo plazo.
No hay garantías de que funcionen pero existen algunos métodos naturales y caseros que pueden ayudarte a remover las marcas de la vergüenza.
Desde luego, la piel es un órgano y como tal puede diferir de acuerdo con las personas.
Eso incluye a los resultados:
Aloe vera
Esta planta parece ser la amiga de la piel por excelencia. Es capaz de curar quemaduras en cuestión de días, rebajar cicatrices y humectar la zona. Desprende la corteza del pedazo de planta que has extraído de la maceta y esparce el gel interno en la superficie de la marca de la vergüenza. Haz esto cada tres días.
Dermabrasión
Es un proceso aplicado también para eliminar cicatrices. Mezcla polvo exfoliante con el gel del aloe vera y fricciónalo en tu piel. Paulatinamente irá desapareciendo la marca de la vergüenza. Puedes hacerlo todos los días.
Exfoliante de damasco
Puedes hacerlo tú mismo aplicando sal a esta fruta que deberá estar bien molida. Esta mezcla resultante irá reduciendo la marca de la vergüenza y además dejará una agradable tersura en tu piel pues es de los mejores exfoliantes naturales.
Salabrasión
Es una de las técnicas caseras más comunes pero también de las más dolorosas. Consiste de una solución resultante de mezclar agua con sal. Sumerge una estructura rugosa en ella (una lija suave o piedra pómez) y luego restrega con cuidado. Este método podría provocar ulceraciones. Deberás tener desinfectante a mano.
Nota personal:
Puedes o no creer que Dios lo prohíbe pero ten por seguro que un estúpido dibujo no te hará lucir especial.
De hecho la moda de profanar la piel con marca de vergüenza se ha vuelto tan común que las próximas generaciones verán en ti a un anciano que ha sufrido las variantes de un tiempo descuidado y hasta sentirán pena.
Como fe de la lenta evolución de los seres humanos ten presente que en el pasado la gente echaba el humo de su cigarro en el mismo lugar donde otras personas pretendían respirar aire puro.
Las marcas de la vergüenza sufrirán idéntico destino que las modas del momento.
Mejor es prevenir que curar. Mejor que actuar es pensar.
Levítico 19:28
Los tatuajes son una pesadilla cuando hemos cambiado de parecer y tenemos pintado en nuestra piel una marca con la que ya no nos identificamos.
Ni qué decir de los sobrevivientes de los campos de concentración del nazismo a los que la marca les fue impuesta a la fuerza:
La manera más común de removerlos es con láser pero muchas personas temen a las implicaciones de este método a largo plazo.
No hay garantías de que funcionen pero existen algunos métodos naturales y caseros que pueden ayudarte a remover las marcas de la vergüenza.
Desde luego, la piel es un órgano y como tal puede diferir de acuerdo con las personas.
Eso incluye a los resultados:
Aloe vera
Esta planta parece ser la amiga de la piel por excelencia. Es capaz de curar quemaduras en cuestión de días, rebajar cicatrices y humectar la zona. Desprende la corteza del pedazo de planta que has extraído de la maceta y esparce el gel interno en la superficie de la marca de la vergüenza. Haz esto cada tres días.
Dermabrasión
Es un proceso aplicado también para eliminar cicatrices. Mezcla polvo exfoliante con el gel del aloe vera y fricciónalo en tu piel. Paulatinamente irá desapareciendo la marca de la vergüenza. Puedes hacerlo todos los días.
Exfoliante de damasco
Puedes hacerlo tú mismo aplicando sal a esta fruta que deberá estar bien molida. Esta mezcla resultante irá reduciendo la marca de la vergüenza y además dejará una agradable tersura en tu piel pues es de los mejores exfoliantes naturales.
Salabrasión
Es una de las técnicas caseras más comunes pero también de las más dolorosas. Consiste de una solución resultante de mezclar agua con sal. Sumerge una estructura rugosa en ella (una lija suave o piedra pómez) y luego restrega con cuidado. Este método podría provocar ulceraciones. Deberás tener desinfectante a mano.
Nota personal:
Puedes o no creer que Dios lo prohíbe pero ten por seguro que un estúpido dibujo no te hará lucir especial.
De hecho la moda de profanar la piel con marca de vergüenza se ha vuelto tan común que las próximas generaciones verán en ti a un anciano que ha sufrido las variantes de un tiempo descuidado y hasta sentirán pena.
Como fe de la lenta evolución de los seres humanos ten presente que en el pasado la gente echaba el humo de su cigarro en el mismo lugar donde otras personas pretendían respirar aire puro.
Las marcas de la vergüenza sufrirán idéntico destino que las modas del momento.
Mejor es prevenir que curar. Mejor que actuar es pensar.