Cuando uno ve por primera vez las imágenes surrealistas de Oleg Duryagin (nacido en Moscú en un entorno artístico en 1983) no puede evitar preguntarse qué es lo que está contemplando. ¿Son personas? ¿Esculturas? ¿Dibujos? ¿rostros de porcelana? Y es que en realidad podría decirse que tienen un poco de todo.Los críticos dicen que Oleg Duryagin es un perfeccionista y que a través de su obra busca "una idea sublime de la belleza, no por la belleza en sí, sino por la perfección que conlleva la misma". Hay quienes hablan de una atracción por lo bizarro y lo patológico.



















