¿Qué es Santiago en 100 Palabras?
Desde el año 2001 y desde entonces cada año, se realiza en Santiago de Chile un concurso literario de cuentos breves que invita a escribir sobre la ciudad de Santiago y/o la vida urbana contemporánea.
Plagio, Minera Escondida y Metro de Santiago se aliaron para dar vida a este concurso que invita a escribir sobre la ciudad en un máximo de 100 palabras y cuyos cuentos ganadores y finalistas son expuestos en el espacio público.
- La idea era vincular literatura y ciudadanía a través de un proyecto participativo que, además de estimular a escribir a un público amplio, lograra insertar pausas literarias en el recorrido diario de los transeúntes. Así, sin imaginar el impacto que tendría esta idea, dieron inicio a la primera versión de “Santiago en 100 Palabras”.-
Actualmente se realiza la recepción de cuentos hasta el 7 de marzo de 2014 y el concurso de ilustración.

Podrán participar todas las personas con domicilio estable en Chile y chilenos viviendo en el exterior, a excepción de los empleados de Plagio, Metro de Santiago y Minera Escondida.
Los cuentos deben ser estrictamente inéditos y no superar las 100 palabras (sin contar el título).
Cada participante puede enviar un máximo de cinco cuentos, ingresando al sitio www.santiagoen100palabras.cl y siguiendo las instrucciones que ahí se especifican.
También es posible enviar los cuentos en formato papel, para lo cual se deben seguir las siguientes instrucciones: en un sobre, incluir una copia de cada cuento, firmado con un seudónimo. Dentro de este sobre, incluir otro sobre cerrado, en cuyo interior debe reiterarse el seudónimo y el título del(os) cuento(s), junto con especificar el nombre completo, la edad, la dirección, el e-mail y el teléfono del autor. Los sobres deben hacerse llegar a Alameda 1414, Santiago, en horario de oficina.

El plazo de recepción se abrió el 27 de diciembre de 2013 y cerrará impostergablemente el 7 de marzo de 2014 a las 20:00 horas.
Lanzamiento Santiago en 100 Palabras XII
El jurado estará integrado por los escritores Álvaro Bisama y Diego Zúñiga, y Carmen García, directora de Plagio, quienes contarán con la colaboración de un jurado de preselección coordinado por los organizadores.
El jurado seleccionará 12 cuentos finalistas, entre los cuales dirimirá un primer lugar, un segundo lugar, un tercer lugar y cinco menciones honrosas. Asimismo, el jurado designará cuatro menciones especiales: premio al talento infantil (para autores menores de 12 años), premio al talento joven (para autores entre 12 y 17 años), premio al talento mayor (para autores mayores de 65 años) y premio al talento breve (para relatos que no superen los 100 caracteres, sin incluir espacios).
Una vez elegidos los 12 cuentos finalistas, éstos se publicarán en www.santiagoen100palabras.cl para que, en una votación abierta a través de este mismo sitio, se elija el premio del público.
Los 12 cuentos finalistas serán exhibidos en trenes y estaciones de Metro de Santiago y serán difundidos a través de diversos medios.
Los trabajos deben tener el carácter de originales (de autoría propia) e inéditos (no haber sido publicados antes en cualquier formato). En caso de infringirse lo anterior, el participante será plenamente responsable por todo tipo de daños y los organizadores podrán ejercer las acciones judiciales que correspondan.
La sola participación en el concurso implicará la aceptación de estas bases y otorga el derecho a los organizadores a editar, publicar, distribuir y reproducir en cualquier medio, sin fines de lucro, las obras participantes.
Entonces, sabiendo de qué se trata todo esto te invito a leer a continuación a los ganadores de las ediciones anteriores de Santiago en 100 palabras, desde el 2001 a la fecha, los ganadores de los primeros lugares, ¡espero que lo disfrutes!
El parque
Primer Lugar, 2001.
Un día, como a los ocho años, caminaba con mi padre hacia el parque OHiggins. Me sentía muy alegre, porque él no acostumbraba sacarme a pasear. Cruzando San Ignacio, se detuvo un auto con un señor de bigotes. A su lado, una rubia princesa. Ella me sonrió, después se alejaron. Mi padre me dijo: ¿Qué miras? Olvídalo. No son como nosotros. Y me apuró del brazo. Después se desvió al primer bar que encontramos, pidió una cerveza para él y una Bilz para mí. Luego se tomó otra y otra. Nunca llegamos al parque.
Alex Peraita, 40 años
San Miguel
Por poco
Primer Lugar, 2002.
Una mujer me miró a través de la vitrina en un centro comercial. Y bien, en su mirada me vi con tres hijos, un perro en el patio, el miedo a perder el trabajo, los préstamos interminables, y unos atardeceres de domingo eternos y lánguidos en casa de sus padres. Sentí el peso de las mañanas iguales, de las tardes iguales, de las noches repetidas, de los iguales reproches. Rápidamente desvié la mirada, apuré el tranco y salí a la calle. Había sobrevivido a uno de esos segundos fatales con que la ciudad suele sellar el destino de los hombres.
Pedro Vallette, 35 años
Macul
Ese día
Primer Lugar, 2003.
Afuera las explosiones. Los destellos se cuelan por las cortinas corridas. Las ventanas tiemblan. Estremece los muros el peso del polvo arremolinado. Primero son los gritos. Gritos y quejidos. Luego los lamentos, los arañazos, el sonido reptante de los cuerpos. Después el silencio. Por las rendijas sólo vadea la oscuridad. Asegura la puerta. Se sienta a solas. Enciende la televisión.
Beatriz García-Huidobro, 42 años
Las Condes
Selva Negra
Primer Lugar, 2004.
El condominio es enorme. Piso 28. La torta era casera. Raúl sopló y con mi señora aplaudíamos. Estaba lleno de gente, había pisco. El regalo cayó bien. Alejandro hablaba cosas divertidas de la gente y no conocíamos a nadie, pero reímos. Alejandro es gay y no importó. Lo pasamos bien. Bajando, se despidió de abrazo. En el jardín del condominio, entre los edificios, había una jaula de vidrio. Los pájaros, todos distintos, dormían quietos de frío. Pronto cantarían, felizmente convencidos de que su jaula es una selva enorme y oscura, que presiente la luz del sol como las de verdad.
René Vergara, 38 años
Providencia
Pena Remitida
Primer Lugar, 2005.
Deshojada quedó Margarita en el revuelo del patio del cité, bajo el abrazo del conviviente de su madre, cuando al cumplir ocho entre globos y reggaetón, él le susurró que la quería: mucho, si guardaba silencio; poquito, si se resistía; nada, si lo denunciaba.
RPatricia Middleton Correa, 68 años
Linares
Dostoievski
Primer Lugar, 2006.
Habría observado con detención a las personas salir humeantes de la boca del Metro. Habría atravesado estupefacto la Moneda bajo la lluvia. Pensativo, le habría comprado una sopaipilla a un perro hambriento cerca del Santa Lucía. Habría cruzado alegremente calles inundadas con niños corriendo a su lado. Le habría levantado el puño a los agresivos e invasores automóviles. Habría probado el mejor navegado en La Piojera con unos amigos. Habría llorado y reído, sentado en un banco, mirando la gente, esperando la micro, entumido. Y habría esperado la nieve, en vano. A Fedor Dostoievski le habría gustado Santiago en invierno.
Ernesto Guzmán, 29 años
La Florida
La mujer que saluda
Primer Lugar, 2007.
Yolanda es una mujer que saluda. Saluda a sus ex compañeras de colegio cuando las encuentra en el supermercado, saluda al señor que pide afuera de su oficina, saluda a todos los que se suben al ascensor. Yolanda no tiene pudor al saludar y te pide el email o el teléfono con una honesta intención. Un día saludó a un actor de televisión que se le cruzó en la calle y saludó a alguien sólo porque tenía cara de conocido. Yolanda pasa todos los días a saludarme a mí. Yo le digo que se le nota mucho lo talquina.
RElisa de Padua Nájera, 30 años
Ñuñoa
Adrián y yo
Primer Lugar, 2008.
Con Adrián vivimos en el centro. Me hace reír mucho. Está convencidísimo de que es un asesino en serie. Soy un roba almas, dice mientras nada inquieto de un lado a otro en la pecera que le compré. Últimamente está muy callado. Intenté hacerle cariño, pero inmediatamente comenzó a dar saltitos acrobáticos queriendo morderme algún dedo. Se cree piraña. Un domingo lo vi devastado, así que disolví 1/4 de fluoxetina en su agua y me tomé otra pastilla yo. Estuvimos toda la tarde mirando fijo por la ventana, tarareando canciones en inglés. Es que a veces nos sentimos muy solos.
RPaloma Amaya, 25 años
La Reina
La desordenada
Primer Lugar, 2009.
A doña Clara te la encuentras en la esquina de Bandera con Catedral. Se la pasa tejiendo animalitos con coloridas hebras de crin de caballo que ella misma tiñe. En un trapo extendido en la vereda descansa su delicado zoológico, el que se niega a pinchar con alfileres aunque se le vuele. Por eso, día por medio, a un taxista le golpea el vidrio una libélula azul o a una señora pituca le pega en el ojo una ranita anaranjada. Doña Clara no hace ni el amago de rescatarlas. Se ríe no más de la cara que pone la gente.
Nathalie Moreno, 41 años
La Reina
Nadan
Primer Lugar, 2010.
Se encuentran todos los lunes. Nunca se saludan en la superficie. Son imágenes difusas las que tienen el uno del otro porque el agua les empaña los lentes. Al principio nadan muy rápido, con ansiedad. Luego lo hacen al mismo tiempo, más pausadamente, como ahogándose y riéndose a la vez. Ella sale primero de la piscina. Se tapa con la toalla apenas sube la escalera metálica. Él espera algunos minutos. Flotando boca arriba, mira las nubes a través del techo de vidrio. En sus camarines se duchan cantando para sacarse el olor a cloro que les queda en la piel.
Begoña Ugalde, 26 años
Providencia
Soldado de Terracota
Primer Lugar, 2011.
Li Piang Hua, soldado de terracota del emperador Qin Shi Huang, escapó de los subterráneos de La Moneda. Caminó hacia el norte, pasó la noche tomando chelas con unos emigrantes peruanos. Conoció a una chica de Rengo que vino a Santiago persiguiendo una hora plan AUGE para un oftalmólogo. Ahora viven en La Pintana y tienen un puesto de comida china. Es noche. En un pequeño patio junto a un triciclo y dos balones de gas, Li ejecuta una silenciosa danza; blande su ballesta apuntando a la luna. En sus oídos, canto de bambú acariciado por viento.
Luis Alberto Tamayo, 51 años
Peñalolén
El Jony, la Dámaris y la Tais
Primer Lugar, 2012.
El Jony es lanza profesional. Se crió en la caleta Chuck Norris. La Dámaris está enamorada del Jony, porque encuentra que habla bonito. Los dos son amigos de la Tais, quien trabaja con las piernas en un café. A veces, se juntan los domingos y salen a comer. El Jony no toma y a la Dámaris le gusta cómo el Jony le ordena al mozo que le traiga una Fanta. El Jony sabe todo, desde el Meridiano de Greenwich hasta el Apocalipsis. Dice que a las finales todos somos calaveras, y la Dámaris lo mira y le brillan los ojitos.
Pablo Barrientos, 34 años
Santiago

Espero que los hayas disfrutado como yo lo hice, puedes seguir viendo los otros lugares (segundo y tercer lugar, cinco menciones honrosas y las cuatro menciones especiales: premio al talento infantil, joven y mayor y premio al talento breve. Todo esto y más cuentos breves en la página web.
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Gracias por visitar el post
Espero que te animes a escribir uno!