Walt Grace, desesperadamente odiando todo su lugar, Soñó con descubrir un espacio nuevo
y se enterró vivo
En su sótano está trabajando en desplazamiento y en lo que le costaría sobrevivir.
-Porque cuando estás cansado de este mundo, Sabes que lo que sigue depende de tí, -
Y su esposa le decía a sus hijos que estaba loco,
Y sus amigos decían que si lo intentaba, fracasaría,
Pero con las ganas de trabajar duro, y una tarjeta de biblioteca,
Hizo un viaje en un submarino armado de un ventilador, hecho en casa, para un solo hombre...
Esa mañana, el mar estaba loco, lo digo en serio, Olas tan grandes como el las había visto,
En sus sueños, en casa, De tierra seca, hizo que ruede hasta llegar a tierra húmeda,
Cerró la escotilla con una mano y pedaleó solo.
Y por una vez en su vida, estaba tranquilo, Entretanto aprendía a girar en la marea,
Y el cielo era un brote cuando salió a cubierta por aire,
En su viaje en un submarino armado de un ventilador, hecho en casa, para un solo hombre...
Una noche, cuando habían pasado semanas desde su partida, La llamada que había planeado recibir,
Finalmente, fué hecha a casa,
Ella asumió la noticia que nunca había esperado tener que aceptar, El operador conectado,
Una llamada de Tokio.
Ahora sus amigos lo traen de vuelta cuando beben,
En el bar con su nombre a un lado,
Y rien cuando pueden,
Mientras hablan del hombre,
Que hizo un viaje en un submarino armado de un ventilador, hecho en casa, para un solo hombre
y se enterró vivo
En su sótano está trabajando en desplazamiento y en lo que le costaría sobrevivir.
-Porque cuando estás cansado de este mundo, Sabes que lo que sigue depende de tí, -
Y su esposa le decía a sus hijos que estaba loco,
Y sus amigos decían que si lo intentaba, fracasaría,
Pero con las ganas de trabajar duro, y una tarjeta de biblioteca,
Hizo un viaje en un submarino armado de un ventilador, hecho en casa, para un solo hombre...
Esa mañana, el mar estaba loco, lo digo en serio, Olas tan grandes como el las había visto,
En sus sueños, en casa, De tierra seca, hizo que ruede hasta llegar a tierra húmeda,
Cerró la escotilla con una mano y pedaleó solo.
Y por una vez en su vida, estaba tranquilo, Entretanto aprendía a girar en la marea,
Y el cielo era un brote cuando salió a cubierta por aire,
En su viaje en un submarino armado de un ventilador, hecho en casa, para un solo hombre...
Una noche, cuando habían pasado semanas desde su partida, La llamada que había planeado recibir,
Finalmente, fué hecha a casa,
Ella asumió la noticia que nunca había esperado tener que aceptar, El operador conectado,
Una llamada de Tokio.
Ahora sus amigos lo traen de vuelta cuando beben,
En el bar con su nombre a un lado,
Y rien cuando pueden,
Mientras hablan del hombre,
Que hizo un viaje en un submarino armado de un ventilador, hecho en casa, para un solo hombre