Escribir cura.
Todo aquel que tenga costumbre de escribir lo sabe bien.
Escribiendo sacamos de nosotros todo aquello que pueda
hacernos daño, y lo convertimos en algo bello, o algo duro,
pero en algo que ya no nos puede afectar.

La noche estrellada

Al caer la noche el cielo se llenaba de estrellas y el perrito Toby aullaba sin parar. Los niños que vivían en la casa de la esquina se asustaban siempre que Toby ladraba porque pensaban que andaban fantasmas en la calle.
Una noche Juanito y Antonio decidieron salir a ver porque ladraba tanto y se quedaron observándolo durante 30 minutos. Al notar que no había nadie y que solo ladraba mirando hacia el cielo se dieron cuenta que lo hacia por que le agradaban las estrellas del cielo. Desde ese momento no tuvieron más susto.
Autor
Belinda Santibáñez
Chile
Comunidad: Botanica "el maravilloso mundo verde"