En el principio de los tiempos cuando nada era lo que hoy mismo es, en esas épocas oscuras en que los seres humanos ni siquiera éramos soñados, vivían y moraban en la tierra todos los sentimientos y pasiones.
Esta es la historia de uno de ellos, llamado Rencor.
Rencor creció como todos, en una familia normal y sin muchas preocupaciones, pero al alcanzar la adolescencia comenzó su particular martirio por el cual hoy en día es conocido.
Sucedió una noche en aquellas famosas reuniones que se daban entre los sentimientos en las que casi todos se iban más confundidos de lo que llegaban, que Rencor conoció a una hermosa dama llamada Desprecio.
Desprecio era tan hermosa como fría en su corazón y no solo menospreciaba a la gente sino que le gustaba burlarse de ellos.
No paso más que un instante, para que Rencor supiera en lo más íntimo de sí, que amaba con locura a aquella dama tan fría...
Pero para su sorpresa fue aún mayor cuando Desprecio empezó a insinuarse y coquetearle de manera poco sutil.
Así comenzó un fugaz pero intenso romance lleno de entrega y ardor por un lado, pero frío y calculador del otro.
Como solía hacer con las victimas de sus juegos Desprecio jugaba cruelmente con Rencor quien por el contrario de darse cuenta, cada día arraigaba en su corazón un amor más profundo hacia ella.
Pero llego el día en que Desprecio se aburrió de jugar con Rencor y sin mediar discusión ni excusa aparto de su lado al pobre amante desdichado.
Desde ese día Rencor lloro lagrimas de sangre, sufriendo como nunca había sentido, por el amor que había en su corazón.
Pensó que con el tiempo el dolor iría desvaneciéndose, pero pasaron semanas, tal vez meses y su angustiado corazón no le daba tregua y sus húmedos ojos eran testigos de sus lágrimas.
Cierto día cuando el dolor se hacia fuerte en sus entrañas, Rencor desesperado tomo su daga compañera y la hundió en su propio pecho, con la esperanza de extraer del interior de su corazón, ese amor hecho dolor y poder olvidar a su amada.
Obviamente Rencor no murió, porque aun sigue entre nosotros.
Y a pesar de sus intentos, guarda en su interior a Desprecio.
"EL RENCOR, ES COMO TOMAR UN VENENO Y ESPERAR A QUE LA OTRA PERSONA MUERA"
Espero sea de tú agrado.