Él está muy incómodo con su doble cabeza y se las arreglaría mejor con una sola.
Una para pensar, está bien. Una en el otro extremo para evacuar, no está tan bien.
Es incluso una horrible molestia y que lo lleva a fracasar.
Cabeza doble no tiene cura. Está hecho. Está determinado.
Por más que sus intenciones hayan podido cambiar, la forma se asumió, y él adentro.
No puede sino continuar, a pesar del error ahora evidente
Henri Michaux