Escribiré para la estirpe derrotada.
Los demás ya tienen sus laureles,
sus hijos
y mujeres,
sus vidas aceptadas.
Aunque más no sea por simple simetria,
por contrariar a todos,
por avanzar ya ciego por el ser de la mañana.
Y el fruto será amargo,
como lágrima viva.
Los demás ya tienen sus laureles,
sus hijos
y mujeres,
sus vidas aceptadas.
Aunque más no sea por simple simetria,
por contrariar a todos,
por avanzar ya ciego por el ser de la mañana.
Y el fruto será amargo,
como lágrima viva.